(AMSTERDAM, 09/04/2010) El Tribunal Supremo de Países Bajos dictaminó el pasado viernes que el Gobierno debe garantizar que se respeta el derecho de las mujeres que forman parte del Partido Cristiano Reformado (SGP, por sus siglas en holandés), el más antiguo del país, a ejercer cargos públicos, algo que éste veta. "El Estado debe garantizar que las mujeres pueden presentarse como candidatas de un partido político a las elecciones", señaló el Supremo en su sentencia, calificando la postura del SGP, de "inaceptable". Dicha formación, que cuenta con dos diputados entre los 150 miembros del Parlamento, afirma en su manifiesto que "los cargos públicos están en conflicto con las mujeres". Sorprendidos porque se creían protegidos por la libertad de culto -amparada por la Constitución- los dirigentes del Partido Cristiano Reformado han calificado la decisión de "inconcebible". "No es posible que el Supremo nos obligue a tratar igual a hombres y mujeres. Nos guía la Biblia, y la mujer está subordinada al hombre", dijo Bas van der Vlies, su líder, tras el fallo. Orígenes e ideario
El SGP es un partido político ultraconservador, de inspiración protestante calvinista. Afirma fundamentar sus principios ideológicos en los Tres Principios de Unidad y la Confesión Belga, cuyo texto, del siglo XVII, es mencionado explícitamente en los estatutos del partido. Defiende la separación entre Iglesia y Estado, rechazando "tanto la iglesia estatal, como el estado eclesial". Sin embargo, su ideal es la teocracia y propugna un gobierno totalmente basado en la Biblia. Se opone a la libertad de religión para todas las confesiones, considerando suficiente la "libertad de conciencia". Fundado en 1918, nunca ha podido conseguir más de uno o dos escaños a lo largo de su historia, debido a la inflexibilidad de sus principios ideológicos, que le ha impedido mantener alianzas sólidas, ni siquiera con sus socios naturales más próximos, distanciándose de la Democracia Cristiana europea, entre otras cosas, por negarse a edificar alianzas políticas con partidos católicos. Su fundador y primer presidente Gerrit Hendrik Kersten, que consiguió entrar en el parlamento en 1922, colaboró con la ocupación Nazi para que le dejaran publicar su periódico, desde el que condenó a la resistencia. Por tal motivo, una vez finalizada la guerra, ya no se le permitió regresar a la Cámara de Representantes. Partido "testimonial" En honor a la verdad, el SGP nunca ha pretendido gobernar, sino más bien usar el Parlamento para expresar sus principios. Por eso es considerado un partido "testimonial". Conservadores en lo social, promueven el restablecimiento de la pena de muerte en Holanda y se niegan a aceptar la emancipación de la mujer y reconocer sus derechos en igualdad de condiciones con el hombre. Se opusieron en su día al sufragio femenino y prohibieron a las mujeres ser miembros del partido hasta 2006, cuando se vieron obligados por la presión de los tribunales de justicia. El 7 de septiembre de 2005 el Tribunal de distrito de la Haya dictaminó que el partido no podía seguir recibiendo subsidios del Estado porque a las mujeres se les prohibía ser miembros del partido, lo que suponía una clara violación de la Convención de Naciones Unidas sobre la Mujer, de 1981, que compromete a los Países Bajos a luchar contra la discriminación. Sin embargo, el Consejo de Estado Holandés revocó tal decisión argumentando que la filosofía de un partido político es superior, y que las mujeres tienen la oportunidad de unirse a partidos políticos donde puedan llegar a obtener un rol de liderazgo. El asunto fue objeto de gran controversia y de denuncia por parte de las organizaciones defensoras de los derechos humanos. Finalmente, en el Congreso del partido celebrado el 24 de junio de 2006, dicha limitación fue derogada y, a partir de entonces, se acepta la membresía femenina en el partido, aunque se sigue vetando que las mujeres accedan a cargos políticos. Conflicto entre convicciones religiosas y derechos civiles "Es inaceptable que un grupo político elabore listas de candidatos contraviniendo los derechos civiles que garantizan el derecho electoral a todos los ciudadanos", afirma el Supremo, según recogen los medios locales. "El estado de derecho democrático requiere tolerancia a las convicciones religiosas, pero eso no impide a un juez decir que el modo en el que el SGP aplica sus convicciones en relación con el nombramiento de candidatos es inaceptable", insiste la máxima instancia judicial holandesa. Países Bajos celebra elecciones legislativas el próximo 9 de junio. EL PAÍS | EUROPA PRESS| VARIAS | Redacción: Noticias FEREDE
|
Un partido político holandés, de inspiración protestante, podría quedarse fuera de las próximas elecciones por vetar a las mujeres en sus listas
PAÍSES BAJOS
Un partido
político holandés, de inspiración protestante, podría
quedarse fuera de las próximas elecciones por vetar a las mujeres
en sus listas
- Otras noticias de interés
