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Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. (Mateo 5:4) (Juan Manuel Quero, 04/09/2026) | Las lágrimas, ese líquido transparente que frecuentemente corre por nuestras mejillas, llevan también la impronta de un Dios que nos ama. Los ojos no podrían […]

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