|
(MADRID, 30/11/2009) El pasado fin de semana, los días 27 y 28 de noviembre, se celebró en la ciudad de Madrid el I Congreso de Pastoral Evangélica en Prisiones, organizado por la Consejería de Asistencia Religiosa de FEREDE (ARE), en colaboración con a Fundación Pluralismo y Convivencia.
Según el consejero de ARE, Julio García Celorio, se intentará, a partir de ahora, celebrar un Congreso similar cada dos o tres años, con el propósito de desarrollar temas de reflexión y contenidos prácticos – a través de ponencias, mesas redondas y talleres – que contribuyan a la formación de los ministros, auxiliares y voluntarios evangélicos que trabajan en los centros penitenciarios. Subrayaba, García Celorio, la importancia de esta formación básica "homologada" por parte de FEREDE ya que, en un plazo muy corto, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias exigirá esta formación, con la correspondiente certificación, como un requisito obligatorio para poder desarrollar el trabajo en los centros penitenciarios de todo el país, del mismo modo en que ya se está haciendo en algunos de ellos. No obstante, la obligatoriedad de esta certificación no es la única ni, sin duda, la más importante de las razones para celebrar un Congreso de esta naturaleza, como quedó demostrado en las valoraciones y comentarios posteriores al encuentro. Muchos participantes destacaron la importancia de este tipo de encuentros para conocerse, intercambiar información, escuchar testimonios sobre distintas experiencias de trabajo, aprender los unos de los otros y formarse con la ayuda de expertos en el área de prisiones, a fin de ofrecer un mejor servicio de asistencia al preso. "El Congreso ha sido un éxito desde el punto de vista de la participación (137 matriculados, más otros presentes sin matricular), por la calidad de las ponencias, y por el interés y la disposición mostrado por la gente para trabajar mejor y en unidad" – de esta manera valoraba García Celorio, consultado por Noticias FEREDE, el resultado global de este primer Congreso de Pastoral Penitenciaria Evangélica. Participación altamente representativa Los 137 matriculados participantes en este Congreso representaban a la práctica totalidad de los 82 centros del sistema penitenciario español, donde las iglesias y entidades evangélicas prestan sus servicios de apoyo a los presos. Una representación mucho mejor de lo esperada, habida cuenta de que se trataba del primer evento de estas características que se celebraba desde la consejería de ARE a nivel nacional.
Una de las anécdotas más simpáticas y entrañables del evento fue la participación del Coro Góspel del Centro Penitenciario Madrid-7 (Estremera), en el acto de apertura del Congreso, que mereció los aplausos y las muestras de cariño por parte de todos los presentes. El pastor Juan José Román, secretario del Servicio Territorial de Asistencia Religiosa en Prisiones de Madrid (STARP), comentaba las dificultades que entrañaba desde el punto de vista de la seguridad y la disciplina penitenciaria esta salida programada, debido a que había muchos internos que era la primera vez que salían, y lo hacían juntos. "Pudieron intervenir 12 de los 47 internos que habitualmente ensayan en el taller de Gospel semanal que la Asociación DARSE, de la mano de su Directora Annelli Waris, viene desarrollando desde primeros de este año 2009", señalaba. Román también valoraba especialmente la confianza depositada en los evangélicos por parte del director del centro penitenciario: "…nos había confiado este grupo de internos debido a que nos considera personas responsables y con ganas de ayudar…". "Aquí no hay esa necesidad…"
Precisamente, una de las participaciones destacadas en este primer Congreso fue la del director del Centro Penitenciario Madrid VII, en Estremera, Jaime González Novo, quien tuvo a su cargo la primera ponencia titulada "El papel de la asistencia religiosa en los centros penitenciarios, desde el punto de vista de la dirección del centro, para la reinserción social". Una ponencia que sorprendió a los participantes con declaraciones desprovistas de gestos protocolares y cargadas de humanidad, sencillez y gran empatía hacia el trabajo de los pastores y voluntarios evangélicos en el centro penitenciario que dirige. "Debo reconocer que, más allá del trabajo de las organizaciones, tengo debilidad por los voluntarios que dedican su tiempo a estar con los presos, a animarles y a ofrecerles apoyo", decía con tono sentido, "¡y eso, a pesar de las trabas y dificultades que nosotros les ponemos por cuestiones de seguridad!" – añadía, y comentaba – "…pero les ves que no se desalientan, que insisten, y que luego están allí, con una sonrisa, animando a los presos… ¡es para verlo!". El funcionario reflexionaba sobre la presencia del sentimiento religioso en los centros penitenciarios, desde la perspectiva de sus 35 años trabajando en prisiones. "Nunca antes había visto, como ahora, la necesidad en la gente de exteriorizar el sentimiento religioso", afirmaba, e ilustraba su asombro con una anécdota: "Recuerdo cuando el pastor Juanjo vino a pedirme permiso para prestar asistencia religiosa en mi centro, alegando que había necesidad de este servicio. ¿Necesidad? ¿Dónde está le necesidad? ¿Aquí nadie necesita asistencia religiosa evangélica?, le dije. Pero él insistió…" – relataba González – "recuerdo entonces un culto al que asistí en el salón de actos de la prisión…, había 150 internos…, un predicador…, una señorita que cantaba como los ángeles… y entonces varios de los presos empezaron a llorar…, a pedir perdón…, entonces la vi…, vi la necesidad que había…". La importancia del trabajo de los voluntarios
González Novo explicó, desde el punto de vista del centro penitenciario, cuáles son las necesidades que deben atender con relación a los presos. "Tenemos que controlar la seguridad…, tenemos que organizarles la vida desde las 8 de la mañana…, tenemos que completar su educación…, ayudarles a adquirir hábitos laborales, de comportamiento…", enumeraba y añadía, "el problema es que nuestros recursos son limitados…, la tarea es tremenda, nosotros somos funcionarios, y nada es suficiente… siempre tenemos overbooking, y necesitamos ayuda, por eso el apoyo de los voluntarios es tan importante". Una ventana en el muro y un descenso de la conflictividad "La ayuda externa del voluntariado es como una gran ventana en el muro, que trae al preso la visión de la calle…, algo muy importante para el interno, para que no pierda contacto con la sociedad, para que el preso se reconozca a sí mismo como persona y no caiga en una situación de desmotivación", explicaba González Novo, y concluía con una sentencia solemne: "El voluntario salva muchas vidas en prisión…, la ilusión del voluntario saca del agujero a mucha gente…, seguid trabajando así…, me quito el sombrero ante el trabajo que hacéis…". El director del centro añadía a estas palabras de elogio y agradecimiento un dato objetivo: vuestro trabajo está contribuyendo a un descenso de la conflictividad. MANUAL DE FORMACIÓN El consejero de ARE, García Celorio, se mostró satisfecho también por la buena acogida y el respaldo de los participantes al proyecto en el que se está trabajando desde la Consejería relacionado con la publicación de un "Manual de Formación" dirigido a los ministros y auxiliares que trabajen en los centros penitenciarios. Un dato interesante, según García Celorio, es que ya hay alrededor de 25 funcionarios de prisiones que son evangélicos, y cree que sería muy interesante y oportuna su participación en futuros seminarios o talleres organizados por la Consejería, para conocer sus puntos de vista y, también, sus necesidades. También recordó con satisfacción el acuerdo alcanzado el pasado año para la celebración conjunta del "Día del Preso" el 1er domingo de marzo de cada año, que será una de las próximas actividades del año 2010. Asimismo, y del mismo modo que se viene haciendo, el año que viene se continuarán visitando desde la consejería de ARE las prisiones de distintas regiones de España donde prestan asistencia religiosa evangélica las iglesias y los servicios territoriales. FEREDE
|







