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«No me explicaron por qué me expulsaron de Marruecos»

SIGUEN LAS EXPULSIONES
IRREGULARES DE EVANGÉLICOS
«No
me explicaron por qué me expulsaron de Marruecos»

Silvia Cordón, cristiana guatemalteca y profesora de español, relata su deportación por la policía marroquí el pasado fin de semana

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Silvia Cordón en su último día de clase en Marruecos. Los rostros y las lágrimas de profesora y alumnos resultan por si mismos elocuentes | + ampliar

(MADRID, 12/05/2010) El goteo de expulsiones de cristianos protestantes en Marruecos es incesante. El pasado fin de semana, otros diez fueron expulsados. La cifra de expulsiones ronda ya a los 90 desde el pasado mes de marzo. La historia de Silvia Cordón es un ejemplo cabal de los procedimientos irregulares de expulsión por parte del Ministerio del Interior alahuí.

Según EL PAÍS, Cordón sufrió un primer intento de expulsión que fue frustrado por las autoridades españolas del puesto fronterizo de Melilla, quienes se percataron de la maniobra y advirtieron a la policía marroquí de que "sí querían expulsarla no podían hacerlo a través de España. Debían enviarla directamente a Guatemala".

Así, en la mañana del pasado domingo 9, vinieron a buscarla para trasladarla, ésta vez en un vehículo del Ministerio del Interior, al aeropuerto de Casablanca dónde embarcó rumbo a Guatemala haciendo escalas en Madrid y México. Interior intentó que la ONG Desarrollo y Consultoría Pro Mundis, con la que trabajaba Cordón, abonase el billete, pero acabó sufragando su importe (25.000 dirhams marroquíes o 2.257 euros).

Silvia Cordón es guatemalteca y evangélica. De 59 años, residía legalmente en Marruecos desde 1997. Desde 2003 era profesora de español en un instituto de Tahala, en la provincia de Taza (noreste de Marruecos).

Cordón es una de las decenas de cristianos -su número ronda ya los 90- expulsados de Marruecos desde el primer fin de semana de marzo, pero desde entonces el goteo continúa. El pasado fin de semana les tocó el turno a otra decena de cristianos. La mayoría son evangélicos y varios de ellos se vieron obligados a salir del país a través de España.

Sin explicación, ni constancia escrita, sin juicio…

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Emotivo momento en el que Silvia Cordón se despide de sus vecinos y alumnos| + ampliar

La ambigua y arbitraria acusación de "proselitismo" vuelve a ser invocada en el caso de Cordón, y se recuerda que tal práctica – que Silvia Cordón, igual que el resto de los expulsados, niega – es un "delito" en Marruecos. Tal acusación resulta una gran ironía en un país donde el propio Ministerio del Interior es el que "juzga" lo que es un delito, y es capaz de actuar – violando las leyes internacionales que regulan los procedimientos de expulsión- tratando de "colar por la frontera" de España a un expulsado de otro país.

"Estamos consternados ante la forma de proceder: sin explicación, sin constancia escrita, sin posibilidad de defensa y hasta sin tiempo para cerrar asuntos personales", afirma Emilio Matamoros, presidente de la ONG granadina. "Deseamos continuar nuestro trabajo de desarrollo y la promoción de la tolerancia y comprensión mutua, en especial entre musulmanes y cristianos".

Todo esto sucede a sabiendas de la comunidad internacional, que calla (con la sola excepción de los EE UU y los Países bajos, que condenaron las expulsiones). Incluido el Gobierno español que, hasta el momento, no ha respondido a las denuncias correspondientes de los protestantes españoles representados por FEREDE.

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| Redacción: Noticias FEREDE

 

Fuente: EL PAÍS

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