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| Mikel, el ‘primogénito’ de nuestra compañera Eva y su esposo, José. |
Los hijos conllevan para sus padres, el mismo reto que somos nosotros para nuestro Dios. Se extiende la mano para acompañar en el camino, se instruye y se aconseja, se corrige, y se desea para ellos –para nosotros- el camino recto, la vida dulcificada, el bienestar, sin olvidar que no podemos anular ni impedir la libertad con la que se desenvolverán –nos desenvolvemos-, libertad que incluso se reclamará, aún sabiendo que, en sobredosis mal digeridas, puede ser ausencia más que proximidad.
En FEREDE, hoy somos partícipes de uno de estos milagros: el nacimiento de Mikel, el hijo de nuestra compañera Eva (trabajadora social de Diaconía) y su esposo José. Un nuevo reto para ellos y para todos aquellos que en distintas cercanías formamos parte de sus vidas. Una nueva ocasión de ser partícipes del Amor de Dios.
Que el Señor os guíe y os guarde en este fruto del amor, que bendecidos, según su Palabra, ya estáis siendo.
“Los hijos que nos nacen son ricas bendiciones del Señor.” Salmo 127:3
Autor: Ferede/Conchi González