Las confesiones religiosas defienden el valor de la espiritualidad ante la crisis educativa
(Redacción, 05/02/2026) La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) ha participado un año más en las Jornadas Interreligiosas Espíritu de Córdoba, celebradas ayer en el Palacio de Congresos de la ciudad. El objetivo principal de esta quinta edición ha sido analizar el papel de la espiritualidad frente a la crisis educativa, a través de ponencias, mesas de diálogo y espacios de reflexión interreligiosa.
El encuentro ha sido organizado por la Diócesis de Córdoba, FEREDE, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) y la Junta Islámica, entidades que han unido esfuerzos para crear un foro de encuentro y diálogo. Bajo el lema Espiritualidad y crisis educativa, las distintas confesiones han reunido a profesionales del ámbito docente, social y académico.
Las mesas de diálogo se han estructurado en cuatro bloques temáticos, cada uno con la participación de representantes de las distintas confesiones religiosas: Educar: un reto para la familia; ¿Educadores sustituidos? Redes sociales; ¿Educar es adoctrinar? Una cuestión a debate; y La diversidad religiosa en los espacios educativos.
Durante las sesiones, los ponentes han destacado la falta de tiempo de calidad y de presencia plena como algunos de los principales obstáculos que dificultan la educación en el ámbito familiar. Asimismo, las cuatro confesiones han coincidido en que la educación no debe limitarse a preparar al niño para el futuro laboral, sino que ha de orientarse a la formación integral de personas con raíces, valores y sentido de pertenencia. En este sentido, el testimonio y el ejemplo diario han sido señalados como factores clave para marcar la diferencia.
Según han subrayado los expertos, resulta fundamental que los niños adquieran un conocimiento profundo de su identidad como seres humanos y que los padres incorporen la espiritualidad como parte de una educación completa y en libertad. Esta cosmovisión integral del ser permitirá desarrollar la autonomía en la toma de decisiones y fomentar una futura capacidad crítica.

No obstante, las extensas jornadas laborales de los progenitores evidencian la necesidad de seguir avanzando en medidas de conciliación laboral y personal. Tal como han señalado los ponentes, en algunos casos esta falta de tiempo se intenta compensar con regalos o permitiendo el consumo excesivo de televisión hasta altas horas de la noche, lo que repercute negativamente en la capacidad de atención y en el comportamiento de los menores, además de influir en su aprendizaje y en las decisiones que deben adoptar los educadores.
Por otro lado, los conferenciantes han reconocido que las nuevas tecnologías pueden contribuir positivamente al desarrollo infantil. La Inteligencia Artificial (IA) puede reforzar los conocimientos técnicos y teóricos, mientras que las redes sociales favorecen una participación más activa. Sin embargo, aspectos como la empatía, la autoestima, el cuidado y el respeto hacia los demás deben aprenderse, principalmente, en el entorno familiar y educativo.
En este contexto, el principio de “amar al prójimo como a uno mismo” ha sido señalado como una premisa que debería iniciarse en el hogar y proyectarse hacia el ámbito académico. Este valor, presente en los textos sagrados y compartido por las cuatro confesiones religiosas, no siempre puede trasladarse plenamente al entorno docente, ya que no todas las personas tienen acceso a centros educativos vinculados a su fe.
La escasez de profesorado y de colegios de carácter religioso constituye otro de los retos actuales destacados en varias de las mesas redondas. En definitiva, las V Jornadas Interreligiosas han permitido visibilizar la realidad de familias, docentes y centros educativos, así como los desafíos a los que se enfrentan y las posibles líneas de actuación. La continuidad del diálogo interreligioso se presenta como una herramienta clave para abordar los constantes cambios educativos en el contexto de la sociedad digital contemporánea.

