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La agenda a la que el Presidente alude coincidiría con el "año natural" que concluye este mes, ya que el Consejo de Ministros podría aprobar el proyecto de Ley de Libertad Religiosa en Enero
(ESPAÑA, 04/12/2009) El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló ayer que "la retirada de crucifijos de los centros escolares no está en la agenda del Gobierno en este momento". De esta manera ponía paños fríos para bajar la temperatura política y mediática, elevada a consecuencia de la proposición no de ley presentada el pasado miércoles en el Congreso por ERC, y que fue apoyada por el PSOE. La propuesta de ERC insta al Gobierno a retirar los símbolos religiosos de los "centros escolares" – sin limitarse a los públicos – y pide al Ejecutivo que incorpore en la reforma de la Ley de Libertad Religiosa la sentencia del Tribunal de Estrasburgo. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, en su fallo del pasado 3 de noviembre, que daba la razón a una madre italiana, otorga vía libre a cualquier padre a reclamar que un símbolo religioso en el aula "ataca su libertad de pensamiento". Año nuevo, agenda nueva…
Las palabras del presidente Zapatero, no obstante, deben ponerse en perspectiva, ya que el hecho de que "no esté en la agenda del Gobierno en este momento", no significa, de ninguna manera, que "no esté en la agenda del Gobierno". La clave está en las propias palabras del presidente, en cuanto a que "la futura Ley de Libertad religiosa resolverá este asunto". Una ley que – según fuentes cercanas al Gobierno, consultadas por Noticias FEREDE – "ya está redactada y será aprobada por el Consejo de Ministros para el inicio de su tramitación parlamentaria el próximo mes de Enero de 2010". De ser así – como parece – cabría deducir que la "agenda del Gobierno", a la que alude el Presidente, es la correspondiente al año natural que concluye el próximo 31 de diciembre. Las mismas fuentes consultadas por Noticias FEREDE señalan que la Ley, en lo que respecta a este asunto, resolverá la cuestión en el sentido de, retirar los símbolos de los centros escolares "públicos", respetar el ideario del centro, en el caso de los concertados – partiendo de la premisa de que el Estado asume esa realidad cuando suscribe el concierto – y, por supuesto, no se inmiscuirá en el ideario de los centros privados en tanto estos respeten, naturalmente, los principios constitucionales. Pero la Ley contemplará criterios similares no sólo para los centros escolares, sino también para todas las dependencias del Estado. Es decir, se regulará la gestión de los símbolos religiosos en hospitales, centros penitenciarios, dependencias de la Administración de Gobierno, etc. ALBERTO DE LA HERA | EX DIRECTOR GENERAL DE ASUNTOS RELIGIOSOS:
El debate no ha hecho más que comenzar, y quienes se oponen a la iniciativa del Gobierno lo han manifestado con mayor o menor contundencia. Incluso algunos emplearon expresiones cargadas de dramatismo, como fue el caso de María Rosa de la Cierva, miembro del Consejo Escolar del Estado, quien se mostró dispuesta a "sufrir el martirio": "Me supone un profundo dolor esa aversión a nuestra fe y a sus signos, y si tenemos que sufrir el martirio, lo sufriremos, pero no claudicaremos en nuestros compromisos de fe", concluyó. Por su parte, el ex director general de Asuntos Religiosos, Alberto de la Hera, en una entrevista concedida a Poular TV, se mostró crítico con lo que, entiende, son las verdaderas intenciones del Gobierno con una nueva Ley de Libertad Religiosa: "Lo que quiere el Gobierno es hacer una ley de ‘laicización’ de la sociedad española. Lo que le molesta al Gobierno son los símbolos religiosos, los juramentos o que el concepto de entidad religiosa sea un concepto preciso", señaló. "Los sentimientos de los españoles" De la Hera considera inconstitucional la iniciativa del Gobierno al interpretar que "la Constitución es clara al decir que se tienen que tener en cuenta las creencias de los españoles" y que, "hay datos sociológicos suficientes para saber cuáles son los sentimientos de los españoles". O sea, que – interpreta De la Hera – los españoles son católicos. Tan seguro se muestra de esta conclusión el ex director general que desafía a quien lo ponga en duda: "que se celebre un referéndum", propone. Nada dice, sin embargo, De la Hera, acerca del mandato constitucional de "tener en cuenta las creencias de los españoles…" agnósticos, o de confesión judía, musulmana, protestante, etc. Minorías que, en su conjunto, suman varios millones de españoles; un importante porcentaje de la sociedad. Para el ex director general, sin embargo, las intenciones del Gobierno son mucho más ambiciosas y totalitarias: "Lo que pretende el Gobierno es suprimir la libertad religiosa y dirigir las conciencias". Denuncia, De la Hera, que el Estado pretende definir el bien y el mal por consenso, y que para ello intenta manipular las conciencias a través de la educación. "Las conciencias son más manipulables que la religión", concluye. Público.es | Página Digital | Noticias FEREDE
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