,

La organización Christians in Sport celebra 50 años proclamando a Cristo en el deporte

Equipo de Christians in Sport reunido en fraternidad y oración. Fuente: Canal de Christians in Sport de Youtube

El ministerio británico conmemora medio siglo de misión recordando cómo una visión fruto de la oración puede transformarse en un movimiento como el suyo que hoy impacta a miles de atletas en todo el mundo.

El ministerio británico Christians in Sport ha conmemorado su 50.º aniversario celebrando medio siglo de labor evangelística en el ámbito deportivo, un espacio que considera un verdadero campo de misión. La organización, de identidad evangélica y con sede en el Reino Unido, ha dedicado estas cinco décadas a acompañar, formar y animar a creyentes involucrados en el deporte para que vivan y compartan su fe en Cristo.

La historia comenzó en febrero de 1976, cuando un pequeño grupo de cristianos vinculados al deporte se reunió convencido de que Dios no es indiferente a este entorno. Entre ellos estaban el comentarista de tenis de la BBC Gerald Williams, el pastor Alan Godson, el evangelista estadounidense Eddie Waxer, el campeón de Wimbledon Stan Smith y el empresario Kenneth Frampton. Les unía el deseo de impulsar una “fraternidad deportiva para la nación”, una red que conectara a cristianos con una clara vocación evangelizadora en clubes, estadios y competiciones.

Equipo juvenil deportivo. Foto de Freepick

Aquel grupo inicial decidió traducir su visión en oración concreta. Plasmaron cinco peticiones en un breve memorando: que entre 18 y 20 hombres asistieran a un almuerzo en marzo de ese año; que 120 personas participaran en una cena en Londres en junio; que el Señor levantara a un líder dispuesto a dedicar tiempo completo a coordinar la iniciativa; que surgieran grupos de fraternidad en el norte y el sur de Inglaterra; y que el país sirviera de referencia para otras naciones europeas.

La primera cena, celebrada el 19 de junio de 1976, la víspera del torneo de Wimbledon, reunió a 80 deportistas cristianos en el Hotel Park Lane de Londres. Un año más tarde se organizó un segundo encuentro y, en 1978, la asistencia ascendió a 400 personas. Con el paso del tiempo, el ministerio quedó formalmente establecido bajo el nombre de Christians in Sport y fue registrado como organización benéfica en 1980. El pastor Andrew Wingfield Digby asumió entonces como primer director a tiempo completo.

Cinco décadas después, la entidad respalda a unos 10.000 cristianos en el ámbito deportivo y ha capacitado a más de 1.000 líderes. Además, impulsa campamentos, eventos evangelísticos, iniciativas en campus universitarios y recursos para iglesias. Su colaboración con ministerios deportivos locales se extiende actualmente a 150 países, reflejando un alcance global que supera ampliamente las expectativas de sus inicios.

En un video conmemorativo por el aniversario, Graham Daniels, director general del ministerio, subrayó que “el deporte siempre ha importado”, tanto a Dios como a la humanidad, “generación tras generación”. “Nos ha inspirado, nos ha moldeado y nos ha unido. El deporte es un lenguaje universal. Y qué privilegio que Dios ha colocado a tantas personas en el corazón de este ministerio, su campo de misión”, afirma.

Daniels recordó que todo comenzó “sin personal, sin estructura y sin estrategia, solo con una convicción”. Esa convicción, asegura, era que “Dios se preocupa por el deporte y por los millones de personas involucradas. Y Él se movería si ellos oraban”. Al repasar el crecimiento de la entidad, explica que es imposible no reconocer la fidelidad de Dios en la respuesta a aquellas peticiones iniciales.

El director del ministerio explica que partieron “desde un almuerzo hacia una movilización por parte de Dios de grupos cristianos en el campo de misión de los deportes. Desde una cena evangelística hacia eventos centrados en el evangelio, concursos deportivos, campamentos e iniciativas misioneras que logran alcanzar a aquellos que están involucrados en el deporte”, expresó. Y añade que: «cincuenta años después, existe una oportunidad tremenda para que el evangelio avance en el deporte en este momento. El deporte se ha vuelto mucho más significativo, tanto cultural como globalmente”.

La celebración del aniversario no solo mira al pasado, sino que proyecta una nueva etapa marcada por la oración. “Así que, mientras damos gracias y seguimos orando para que Dios se mueva en el deporte, ¿Cuál es tu motivo de oración? Vamos, oremos juntos en esta nueva temporada”, concluyó Daniels, invitando a la comunidad cristiana a renovar su compromiso misionero en un escenario que congrega a millones de personas en todo el mundo.

Scroll al inicio