El evento, ya plenamente consolidado tras doce ediciones consecutivas, registró una asistencia tan elevada que fue necesario programar dos sesiones para dar cabida a congregaciones, familias y simpatizantes.

La Alcaldesa de Jerez y el presidente de la Fraternidad Evangélica
La velada destacó por el amplio despliegue de talento musical y coral en alabanzas y villancicos navideños, dirigidos por la Iglesia Evangélica de El Buen Pastor, una comunidad cristiana de Jerez con una reconocida trayectoria en el ámbito del ministerio musical y la adoración congregacional.
El acto estuvo presidido por Antonio Bonilla, presidente de la Fraternidad, quien en su intervención puso en valor los grandes referentes culturales y sociales de la ciudad —el vino, las bodegas, los caballos, la feria, el circuito y las zambombas— para subrayar que, por encima de todos ellos, se encuentra el Evangelio de un Dios vivo que transforma vidas.

A continuación, tomó la palabra la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, quien agradeció públicamente la labor espiritual y social que desarrollan las iglesias evangélicas en la ciudad, solicitó oraciones por Jerez y expresó su deseo de que el nacimiento del Niño Jesús traiga paz, salud y amor a todos los hogares.
Un pastor elevó una oración pidiendo bendición para las voces, el sonido y la proclamación de la Palabra, para que ésta fuera sembrada como semilla fecunda en los corazones de los asistentes. El programa incluyó diversos cantos navideños que exaltaron a Dios, celebraron el nacimiento de Jesús en Belén y lo proclamaron como Salvador.

El mensaje central fue predicado por el pastor José Luis González Alba, quien habló de una “nueva Navidad” en Jesús, simbolizada en el pesebre, la cruz y el trono: un Cristo cuya sangre limpia lo viejo y da paso a una vida nueva. Invitó a los presentes a abrirle el corazón, su lugar favorito, como expresión de creación, redención y esperanza eterna.
La grabación del evento (ver el vídeo al pie de estas líneas) recoge un ambiente de alegría y celebración, con la bienvenida a autoridades y público, música que glorifica al Mesías y reflexiones centradas en la fe y la renovación personal.

Este culto intergeneracional refuerza el legado evangélico en Jerez de la Frontera, ciudad aspirante a Capital Española de la Gastronomía 2026 y Capital Europea de la Cultura 2031, integrando espiritualidad y vida comunitaria en el marco de las celebraciones navideñas.