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Manuel López, especial para ALC Noticias (Buenos Alres) y Noticias FEREDE (Madrid)
No le gusta que digan de él que es el "hombre fuerte" de América Latina y el Caribe en la sede del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en Ginebra. "Puedes poner que soy ‘soy puente’, me apunta, por el hecho de que dice desempeñar una labor "pontificia", me dice -"pero no ‘suma’, eh", añade en tono jocoso-. Con esta entrada queda descrito el personaje. Carlos Ham. Por más que pretenda restarle importancia, un hombre en una posición de absoluta relevancia en un puesto estratégico: es el responsable del CMI para los programas de Diaconía a nivel global, por un lado; y de otra parte, de las regiones de América Latina y el Caribe. Una institución dentro de la institución ginebrina. La conversación con el pastor presbiteriano cubano, doctor en Teología y alto ejecutivo del CMI tuvo lugar en un receso de las sesiones de la Conferencia Edimburgo 2010, pocas horas antes de que tendría a su cargo una intervención destacada en el programa de Edimburgo 2010: "La conferencia del CLAI sobre la Misión en el contexto contemporáneo". -¿Cómo ve usted desde Ginebra su Continente de origen en estos tiempos de crisis que corren? -América Latina ya no tiene el perfil que tenía en los años setenta y ochenta, con la teología de la liberación y las comunidades base en pleno apogeo. Entonces el secretario general del CMI, Emilio Castro, y muchos empleados eran latinoamericanos. Ahora, América Latina ya no está en las noticias. Ya no es la prioridad. La prioridad es África, Europa del Este… América Latina ya no está en las noticias, a no ser que haya un terremoto en Chile o un golpe de Estado en Honduras… -Pero sigue siendo un Continente necesitado de ayuda… -Sí, se tiene la impresión de que todo está resuelto, el desarrollo está logrado, hay solvencia económica… Se entiende que hay más necesidad en África, pero en América Latina tenemos índices de miseria. Podría llegar colaboración de los vecinos del norte, Estados Unidos y Canadá, pero tienen las agendas orientadas hacia otros lugares, como Oriente Medio o Europa Central. -Al lado de su responsabilidad para América Latina y el Caribe tiene a su cargo los programas de Diaconía del CMI a escala mundial. ¿Qué hace el CMI por los pobres? -En el Consejo Mundial de Iglesias decimos que hay que ‘con-fortar’ al pobre y ‘con-frontar’ las causas de la pobreza, que son fundamentalmente las ansias desordenadas de acumulación de riqueza por unos pocos a costa de los demás. -En cuanto al contexto actual de las iglesias latinoamericanas, visto desde la Vieja Europa, se observa también una falta de acercamiento sino desencuentro entre el protestantismo histórico y el pentecostalismo. ¿Usted cómo lo ve? -Bueno, lo primero es reconocer al CLAI un trabajo excelente de fortalecimiento de relación entre las iglesias, su presencia en los distintos países, las mesas nacionales, etcétera. El CLAI es el puente natural entre las iglesias históricas y las pentescostales. -La cuestión del arraigo será un obstáculo, claro. -No crea. Hay iglesias pentecostales que ya son históricas. -Pero reticencias, sí. -Algunas iglesias históricas se resisten, porque sus pastores entienden que los pentecostales les están robando las ovejas. Y la respuesta que me contó un pastor pentecostal amigo es contundente: "No robamos ovejas, simplemente estamos sembrando un pasto más fresco" -¿…? -Lo cierto es que más que históricas, algunas iglesias son "prehistóricas". Necesitamos una Reforma. Tenemos que renovar nuestra mentalidad, nuestra estructura de toma de decisiones, la estrategia, las formas de ser iglesia… -¿Y cómo se empieza una reforma hoy? -Creo que tenemos mucho que aprender de las iglesias pentecostales. Han madurado muchísimo. Ya no podemos decir que no tienen teología, porque tienen teología; tienen buenos teólogos y teólogas. Son además iglesias populares. Expresan su fe en categorías del pueblo. Tienen un compromiso social. Reciben el Evangelio de forma holística, integral, y llevan a cabo la proclamación del Evangelio y el compromiso social en términos prácticos. Creo que las iglesias "protestantes históricas" (Nosotros) somos muy racionalistas. Racionalizamos demasiado. -Pero algo tendrán que mejorar los pentecostalismos por su parte, ¿no le parece? -Se les acusa de tener un sentimentalismo superficial, barato, pero la verdad es que de las ocho iglesias pentecostales que tenemos en el Consejo Mundial de Iglesias, seis de ellos son latinoamericanos. Esto quiere decir que empieza a haber ya una tradición ecuménica dentro del mundo pentecostal. -¿Significa eso en su opinión que la deseable confluencia entre el protestantismo histórico y el evangelicalismo pentecostal y carismático es posible en América Latina? -Hoy tenemos el reto de expresar la fe de otro modo. Tenemos que hacer un balance entre la razón y el corazón. Se puede apelar a lo emotivo. -¿Puede estar siendo uno de los puntos de desencuentro las diferencias de currículo de los líderes, más profesionales en las iglesias históricas y más laico en los nuevos movimientos? -Históricamente ha sido así, pero eso está acabando. Estamos empezando a ver un mejor liderazgo. -Usted suele insistir mucho en contextualizar la fe. Con la cantidad de temáticas y escenarios tan distintos que hay en América Latina, cabe suponer que la cosa no es tan fácil, ¿no? -Tenemos ante nosotros muchos retos. Un desafío importante ahora mismo para las iglesias protestantes en América Latina es cómo relacionar la fe de la tradición protestante con las espiritualidades indígenas. Estamos aprendiendo de experiencias de Bolivia, Guatemala, México, donde hay personas que se convierten al Evangelio pero siguen teniendo su espiritualidad, su cosmovisión indigenista. -Ahí están solas las iglesias protestantes, claro… -La experiencia se está llevando a cabo por las iglesias históricas, la Metodista, la Reformada y la Presbiteriana, en las que hay personas con reticencias ante esa actitud. -¿Y con los de otras religiones o espiritualidades como usted lo llama, que no se convierten? -También se está llevando a cabo el acercamiento a otras religiones de origen africano. Hay muchos pasos que dar para construir ese puente de relación que nos ayude a conocernos mejor. -¿Qué dicen las iglesias pentecostales a esta iniciativa? -Las pentecostales son iglesias más conservadoras, pero también se está produciendo un movimiento de giro carismático dentro de las iglesias históricas. Hay iglesias protestantes históricas que se han vuelto carismáticas. No entienden el diálogo. En algunas tradiciones protestantes, la misión consiste en convertir a los grupos étnicos al cristianismo, obligándoles a que renuncien a su cultura. Se impone un cristocentrismo a la fuerza. Hay un debate sobre esta nueva relación. -Pero no trasciende a los medios, o no trasciende suficientemente. ¿Cómo podrían ayudar los medios a la misión de la Iglesia? -Los medios de comunicación tienen una labor no sólo de información, sino también de formación. Tienen que ayudarnos a acercarnos a trabajar por la unidad visible del cuerpo de Cristo informando de los que las iglesias hacen. -Pero a las iglesias no parece gustarles mucho la comunicación, como si tuvieran interés en salir al exterior del propio templo… -Sí, hay mucho sectarismo, mucho denominacionalismo que se refleja no sólo en la formación teológica sino también también en la actitud ante la comunicación, los recursos, la política… Hay una mentalidad ingenua detrás de los partidos políticos llamados cristianos. Piensan que si evangelizamos y llegamos al poder ya no va a haber corrupción, violencia o injusticia social. -Volvemos al tema del liderazgo, a la calidad de la formación del liderazgo. ¿Cómo tendría que ser la formación de los pastores y líderes, en su opinión? -La formación teológica es fundamental, pero hay que enseñarles no sólo teología, sino sociología, historia, literatura, economía… sobre todo comunicación. Hay que darles las herramientas para que, con la Biblia en una mano y el periódico en la otra, como decía Kart Barth, estén en condiciones de buscar la interrelación entre el texto bíblico y el contexto de este mundo que es donde se lleva a cabo la misión. -¿Por qué las denominaciones no apoyan la comunicación? -Hay dos causas: las finanzas y la falta de preparación de profesionales de las iglesias. -Pero eso tiene fácil arreglo: habilitar recursos y apoyar la formación de comunicadores…. -Sí, a los líderes les falta una mejor preparación y formación para llevar el tema de las comunicaciones de la iglesia. Pero los recursos son los que hay. -Y las prioridades, otras. -Pero los líderes de las iglesias tienen conciencia del poder de las comunicaciones. -Habló usted de historia, y a propósito, ¿ve usted alguna relación o coincidencia entre los 200 años de independencia de las naciones de Iberoamérica y los 100 años de desarrollo protestante en la región? -Sí se puede hablar de desarrollo protestante en la región, cómo no. La "evangelización" comenzó hace más de 500 años por católicos españoles. A lo largo de esos 500 años no se conoció otra fe cristiana que la católica. Al producirse la independencia de la colonia española hay una mayor libertad no sólo política, sino también de dominio eclesiástico católico. Es una oportunidad que tiene el protestantismo de desarrollarse en América. Pero después del colonialismo español vino el colonialismo de los Estados Unidos. -Especialmente en su pais, Cuba… -Sí, cuando los cubanos se libraron de los españoles, llegaron los americanos con la fe protestante. Está demostrada con certeza la penetración de la cultura americana en el Continente. Los misioneros del Norte trajeron su cultura. Hay una relación interesante entre Evangelio y Cultura. -¿Y en qué punto se halla ahora mismo? – Se habla de un Evangelio transcultural, un Evangelio indigenista… En la sesión de esta mañana hemos hablado de una evangelización revertida, en el sentido de que gente del Sur empiece a evangelizar al Norte. Eso sí, tendremos que hacerlo con más cuidado, aprendiendo del pasado. En nuestras iglesias tenemos himnos que ya ni los propios misioneros cantan. La iglesia metodista de La Habana, réplica de una iglesia escocesa, tiene un techo agudo para que la nieve pueda correr. Ya ve, las misiones también han tenido que ver con la arquitectura… Noticias anteriores:
especial para Noticias FEREDE
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«Hoy tenemos el reto de expresar la fe de otro modo»
CARLOS HAM, Ejecutivo
latinoamericano del CMI en Ginebra
«Hoy
tenemos el reto de expresar la fe de otro modo»
Fuente: Manuel López,
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