,

Fallece José Saramago a los 87 años

EL NOBEL DE LITERATURA
PADECÍA LEUCEMIA

Fallece José Saramago a los 87
años

AMPLIAR IMAGEN
José Saramago | + ampliar

(ESPAÑA, 18/06/2010) El escritor y premio Nobel de literatura, José Saramago, falleció este mediodía, a la edad de 87 años, víctima de una leucemia. Sus restos son velados en Lanzarote, donde residía con su familia desde hacía varios años.

El presidente portugués José Sócrates señaló que los portugueses están orgullosos de Saramago y de su obra, y dijo que "con su desaparición, Portugal es culturalmente más pobre".

Escritor genial y polémico, Saramago fue un hombre de fuertes convicciones, comprometido social y políticamente.

Obsesionado con Dios

En su obra se mostró especialmente obsesionado con Dios, a quien consideraba "un invento de la muerte". "Hay quien me niega el derecho de hablar de Dios, porque no creo. Y yo digo que tengo todo el derecho del mundo. Quiero hablar de Dios porque es un problema que afecta a toda la humanidad", decía.

"La muerte es la inventora de Dios", afirmó en una entrevista realizada por EL PAÍS con motivo de la presentación de su libro "Caín":

"Nunca tuve educación religiosa. Ni en el colegio, ni en casa. No tuve crisis religiosas en la adolescencia ni cuando uno empieza a preguntarse sobre la muerte. Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos". El ateísmo del autor tiene sus matices. "Ateo es sólo una palabra. En el fondo, estoy empapado de valores cristianos, y es verdad que algunos de estos valores coinciden con valores de humanismo. Los acepto. Ahora bien, todo lo que tiene que ver con la creencia en un Dios superior y eterno, que un día me condenará, me parece una chorrada". (J. Saramago, EL PAÍS 17/10/2009).

Fue el sino de Saramago, igual que el de tantos hombres – intelectuales ilustres y brillantes -, que conquistaron la gloria de este mundo, pero no conocieron a Dios. Que alcanzaron cumbres de sabiduría, pero no recibieron la gracia de la fe, esa que está al alcance de los niños, pero que permanece oculta para sabios y entendidos. (La Biblia, Mt. 11:25)

Noticia relacionada:

| Redacción: Noticias FEREDE

 

Fuente: EL PAÍS

Scroll al inicio