(Máximo García Ruiz, 13/03/2026) | Del ámbito biológico y filosófico, nos pasamos ahora al teológico en busca de las pistas que nos conduzcan a entender, en la media de lo posible, el sentido que ese término tiene al ser aplicado a la divinidad en concepciones religiosas como el judaísmo y el cristianismo.
Conviene recordar, antes de seguir avanzando en nuestra investigación, que la Biblia no es un libro comparto, ni por sus contenidos, ni por la época en la que cada uno de sus 66 libros fueron escritos, ni siquiera por la importancia que esos escritos tienen o han tenido tanto en la historia del judaísmo como en la del cristianismo, así como en la misma historia universal. Pasamos de situar nuestra reflexión en un espacio tangible a otro intangible; de manejar conceptos materiales, perceptibles con los sentidos, a servirnos de otros de índole espiritual, de la racionalidad a la fe.
El conjunto de las Escrituras muestra cinco áreas de investigación en lo que respecta al Espíritu Santo. Cada uno de los pasajes en los que se hace referencia al Espírito de Dios o Espíritu Santo, aportan matices sobre los que, en su conjunto, se elabora una de las doctrinas más relevantes de la Iglesia cristiana más relevantes. A saber:
- El Antiguo Testamento.
Lo que se enfatiza es la actividad del Espíritu de Dios en el ser humano y como agente de creación, no la naturaleza del Espíritu (cfr. Génesis 1:2). Una actividad que se complementa por el hecho de que, además, sostiene lo que ha sido creado (cfr. Salmo 104:30). Se hace referencia al Espíritu como Espíritu del. hombre y Espíritu de Dios. Puede actuar en el ser humano a nivel intelectual, a nivel moral o a nivel religioso. La idea que transmite no es la de creer en el Espíritu sino la de recibir al Espíritu, es decir, su influencia, su poder.
- Los evangelios sinópticos.
Los evangelios sinópticos transmiten hechos que, cuando fueron escritos después de casi cuatro décadas, ya forman parte de las creencias que han ido consolidándose a lo largo del tiempo transcurrido desde la crucifixión de Jesús hasta la elaboración de dichos evangelios. En ellos se identifica Espíritu de Dios con Espíritu Santo y se refleja:
- Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo.
- Se identifica “ser llenos” del Espíritu Santo como una vida plena de obediencia al Padre.
- De Jesús se dice “estar lleno del Espíritu Santo”.
- El Espíritu Santo será dado a quienes lo pidan.
- Será enviado por el Padre para cubrir la ausencia de Jesús.
- El Espíritu Santo enseñará, en cada caso lo que hay que decir.
- El Evangelio de Juan
- Juan el Bautista afirma que es Jesús quien bautiza con el Espíritu Santo.
- Será enviado por el Padre como un acto de confirmación de la fe.
- El libro de los Hechos de los apóstoles
- El Espíritu se manifiesta a través de los apóstoles y, posteriormente, de otros creyentes.
- Los creyentes serán bautizados por el Espíritu Santo.
- Es una promesa del Padre.
- Los elegidos diáconos, varones llenos del Espíritu Santo como sinónimo de una vida espiritual plena,
- Se puede resistir al Espíritu.
- La vida llena de gozo es fruto del Espíritu Santo.
- Las cartas paulinas
- Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.
- Los creyentes son sellados con el Espíritu Santo.
- Se puede contristar al Espíritu Santo.
- Pablo identifica ser cristiano con recibir el Espíritu; ambas cosas van unidas.
- La vida cristiana es una vida en el Espíritu.
- Tener posesión del Espíritu Santo es ser semejantes a Cristo.
¿Qué es, en definitiva, el Espíritu de Dios?, es decir, ¿qué o quién es el Espíritu Santo? Rúah (Antiguo Testamento) es el espíritu de sabiduría, entendimiento y conocimiento que concede al ser humano su racionalidad; es como una lámpara que escudriña lo más íntimo del corazón humano manteniendo su sentido moral por medio del cual Dios está presente entre su pueblo escogido, de forma especial a través de los profetas. Era Espíritu de revelación que hacía que el profeta recibiera y declarara la palabra de Dios.
Ahora bien, el Espíritu Santo se manifiesta como un ser inmaterial que, a semejanza del viento, no utiliza ningún tipo de lenguaje humano para comunicarse y su percepción se produce en ámbitos subjetivos, por lo que el único que puede interpretarlo es el propio receptor de su presencia e influencia; más que doctrina, es experiencia personal. Se le percibe a través de la fe individual que es intransferible o, en casos colectivos, mediante la confluencia de experiencias personales que conducen a un mismo fin. También cabe el peligro, dada la naturaleza maleable de los seres humanos, de hacer un uso fraudulento de un don del que no se dispone, actuando como falsos videntes.
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Contenido sobre el Espíritu Santo:
- Prolegómenos
- Áreas de investigación
- Espíritu Santo, consustancial con el Padre y con el Hijo




