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El PSOE frena iniciativas laicistas ante la visita del ‘número dos’ del Vaticano

Tarcisio Bertone- AFP

FERNANDO GAREA / LUIS R. AIZPEOLEA – Madrid – 04/02/2009 | Al PSOE le acusaron ayer los partidos a su izquierda de asustarse ante la Iglesia católica, de no atreverse a poner fin a una situación de supuesto privilegio y de no avanzar en la aconfesionalidad del Estado. Ocurrió en la Comisión de Justicia del Congreso, donde los socialistas rechazaron varias iniciativas contra la Iglesia. Todo, en el contexto de la visita a España del número dos del Papa, el cardenal Tarcisio Bertone.

El secretario de Estado del Vaticano llegó anoche a España y hoy será recibido en La Moncloa por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en un intento por reconstruir las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia católica.

Todas las iniciativas rechazadas por el PSOE procedían del grupo parlamentario que forman ERC, Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya, es decir, los partidos que se sitúan a la izquierda de los socialistas.

>> Un motor inmóvil | J. G. BEDOYA

Dos de las proposiciones de ley buscaban facilitar la apostasía, otra pedía revisar los acuerdos con el Vaticano y una más crear una subcomisión para estudiar la muerte digna y la eutanasia. Había una quinta proposición no de ley sobre retirada de símbolos religiosos en tomas de posesión de altos cargos, que el PSOE también iba a rechazar, pero que, en el último momento, Gaspar Llamazares (IU) retiró en protesta por la acumulación de asuntos en el orden del día. Según dijo, PSOE y PP imponen el "rodillo".

Los socialistas coincidieron en todas las votaciones con todos los demás grupos, incluido el PP. "Estamos hartitos", le dijo Joan Tardà (ERC) al PSOE sobre su actitud ante la Iglesia. Estaba previsto que la visita de hoy de Bertone a La Moncloa coincidiera con la presentación de las conclusiones a la subcomisión parlamentaria del aborto, en donde el PSOE defiende la ley de plazos, pero, so pretexto de la falta de tiempo para concluir los textos, se demorará al menos una semana.

Zapatero pretende con este primer encuentro personal con Bertone un acercamiento que sirva para despejar prejuicios y malentendidos que han complicado las relaciones con el Vaticano, según señalan fuentes gubernamentales.

El Gobierno lleva tiempo trabajando la distensión con la Iglesia, empezando por el Vaticano. Hace casi un año, el 14 de febrero de 2008, Zapatero se entrevistó en la sede del Nuncio del Papa en España con su titular, Manuel Monteiro, y se quejó de las "injerencias" de la Conferencia Episcopal en la política de su Gobierno y apeló a la Constitución para reclamar el respeto de la Iglesia al Estado.

Tres meses antes, el 24 de noviembre de 2007, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, se entrevistó con Bertone en Roma, aprovechando la imposición del capelo cardenalicio a tres cardenales españoles.

La vicepresidenta De la Vega tenía el mandato de Zapatero de procurar la distensión con la Iglesia, tras los enfrentamientos al comienzo de la legislatura con la aprobación del matrimonio gay. El Gobierno tuvo su compensación a estos desvelos cuando el Papa pidió a la cúpula de la Conferencia Episcopal Española, recién nombrada, el 19 de mayo del pasado año, que rebajara la tensión de la legislatura anterior.

ANÁLISIS
Un motor inmóvil

JUAN G. BEDOYA 04/02/2009

La promesa de Rodríguez Zapatero a los compromisarios del último congreso del PSOE -"Pisaremos el acelerador del cambio, no nos van a detener"- ha topado con la Iglesia de Roma. No habrá avances en la laicidad del Estado. Se veía venir desde que el Gobierno, en la pasada legislatura, aumentó un 34% la financiación a los obispos con dinero público. También aceptó entonces la renuncia de los prelados a su solemne compromiso de autofinanciarse. Ningún otro Gobierno se había atrevido a ceder tanto.

Resueltas tan generosamente las eternas disputas sobre la pitanza, el Ejecutivo pensó que el Vaticano y la Conferencia Episcopal suavizarían sus execraciones. No ha ocurrido. Roma sigue percibiendo al Gobierno de Zapatero como una amenaza de contagio sobre una Europa que Benedicto XVI cree ya "viña devastada por jabalíes". Así que la presión permanece, implacable, no sólo contra la asignatura de Ciudadanía, sino para espantar avances hacia la plena neutralidad o aconfesionalidad del Estado ante las religiones. No habrá más reformas del viejo concordato nacionalcatólico, ni se suprimirán los símbolos religiosos en los espacios públicos, la jura de ministros ante el crucifijo o los funerales de Estado católicos. Además, los obispos harán público pronto un documento durísimo contra la anunciada ampliación de la ley que despenalizó el aborto.

Los estrategas del PSOE sostienen que un enfrentamiento grave con la Iglesia de Roma cuesta a su partido hasta dos millones de votos. Es el vértigo que disculpa la luna de miel que hoy escenifican en el palacio de la Moncloa el primer ministro del Papa y el presidente español. La visita del cardenal Bertone es privada (para hablar sobre derechos humanos ante la Conferencia Episcopal, invitado por Rouco). Finalmente, el Gobierno la ha convertido en una visita de Estado como nunca se había visto en casos semejantes. El franciscano Bertone verá a todo el escalafón, desde el ministro Moratinos, pasando por la vicepresidenta De la Vega, el presidente Zapatero y el Rey. Parodiando al clásico, las elecciones bien valen una misa.

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