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Roma, 19 de enero de 2011
Raffaele Volpe, presidente de la Unión Cristiana Evangélica Bautista de Italia, el Presidente del Consejo de Ministros, Silvio Berlusconi
Sr. Presidente:
Le escribo como presidente de la Unión Cristiana Evangélica Bautista de Italia, pero sobre todo como pastor, para compartirle algunos versos de los Salmos de David (101). David, como hombre de gobierno, no siempre supo hacer frente a la delicada relación entre el poder y la responsabilidad. En esta oración a Dios, hace compromisos muy claros en los que se impone a sí mismo un límite a su poder y deja en claro su responsabilidad.
Les pido su atención a estos compromisos. Lo hago no sólo en calidad de pastor, sino también como ciudadano y como creyente, en una época de degradación moral de la vida italiana. Le pido que se enfrente a una Palabra más autorizada que la mía, o la de cualquier otra persona. Una palabra que tiene, efectivamente, la facultad de juzgar y de obrar.
Salmo 101
(Salmo de David) Voy a cantar la bondad y la justicia Procuraré caminar en integridad Voy a caminar con integridad de corazón dentro de mi casa No me propondré ninguna cosa mala Alejaré de mí al de corazón perverso Voy a poner mis ojos en los fieles del país para mantenerlos cerca de mí Quien ande por camino irreprensible será mi servidor El que ande con engaños no morará en mi casa
En la esperanza de que pueda prestar a esta Palabra la atención debida, le expreso mi más cordial saludo.
Presidente de la Unión Cristiana Evangélica Bautista en Italia Raffaele Volpe
>> Leer del original: http://www.ucebi.it/un-pizzico-di-sale/506-lettera-aperta-al-presidente-del-consiglio.html
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