(MADRID, 25/06/2010) Imagínese que usted va paseando por una de las tantas plazas o parques de nuestra ciudad, a una de las horas más concurridas. A su alrededor circulan jóvenes, familias y niños disfrutando del mismo paseo con toda normalidad, sin nada especialmente llamativo. Mira su reloj, y observa que van a ser las 8 de la tarde, y de pronto, cuando levanta la vista… ¡¿Qué está pasando, que todo el mundo lleva una camiseta color amarillo, menos usted…?! Eso es lo que les pasó a los vecinos, paseantes y turistas que el pasado sábado 19 de junio circulaban por la Plaza de Cervantes, en Alcalá de Henares, donde unos 300 cristianos evangélicos, pertenecientes a iglesias de la región, se dieron cita para celebrar el "1º "Kamiseting" evangélico para proclamar un sencillo pero impactante mensaje: "Jesús vive, vívelo". Tal era el mensaje inscrito en sus camisetas, que llevaban ocultas debajo de su vestimenta normal, y que mostraron todos a la vez a la hora previamente acordada. La iniciativa se proponía dos objetivos principales: atraer la atención de los viandantes – a través de un impacto visual – y, también, conocer y contactar a otros creyentes. "Es una celebración de Cristo", señalan los organizadores que, satisfechos con la participación, ya anuncian nuevos "kamisetings" en Alcalá y en otras localidades y espacios públicos. Un "smartmob" evangélico El kamiseting, tal como lo han denominado sus promotores, siendo una iniciativa novedosa aplicada a la evangelización, no es una idea del todo original en Europa. Al menos, son muchas sus semejanzas con un fenómeno que viene popularizándose entre los jóvenes de distintos países del mundo y que nace al calor de las redes sociales, como son los flashmobs y su vertiente social, los smartmobs.
Un interesante artículo publicado este mes en el diario EL PAÍS analizaba este fenómeno que, aunque nacido con un carácter fundamentalmente lúdico (flashmobs), también ha desarrollado una versión para la reivindicación social (smartmobs). El fenómeno de los flashmobs, súbitas agrupaciones de personas en un lugar acordado realizando una actividad determinada, es un habitual de las noticias: cientos de personas bailando en una "discoteca silenciosa" con sus cascos puestos, una súbita batalla de almohadas o un montón de personas haciendo pompas de jabón son algo divertido, inesperado, pintoresco; un hecho noticioso al que la cobertura informativa otorga carta de naturaleza: no es el hecho en sí, sino la reacción que provoca. Cuanto más amplia, mejor. Flashmob es la palabra sajona empleada para definir a un grupo de personas – normalmente jóvenes- que se han puesto de acuerdo previamente y hacen algo de forma conjunta y ordenada. El fin que se persigue es la diversión (casi siempre), pero las maneras de obtenerlo son infinitas. Desde imitar los pasos de baile de Lady Gaga, hasta participar en una lucha de almohadas o subirse al metro en ropa interior. Pueden ser congelamientos de personas en mitad de la calle o marchas silenciosas. Los smartmobs utilizan la misma metodología que los flashmobs pero defienden temas más comprometidos y abandonan ‘la diversión por la diversión’. Sirven para rendir homenaje a un artista, reunir fondos tras un desastre natural o denunciar una injusticia social. Un smartmob puede ser más que un juego. Hasta puede convertirse en una herramienta potente para un defensor de los derechos humanos". Inés Sánchez, de Coordinadora de ONG para el Desarrollo, se ha servido recientemente de los smartmobs para promocionar la campaña de Pobreza cero. Buscaba distanciarse de la imagen típica del tercer sector y llegar a gente de la calle. Actores contratados recorrieron el centro de Madrid y representaron desde a una mujer que se ponía de parto hasta un niño sin escolarizar. Tuvo éxito. "Mi sensación es que la campaña llegaba solo a los ya concienciados. Veía necesario llevar las cosas a un lenguaje cercano.
No sería extraño que el kamiseting y otras iniciativas similares, tengan una buena acogida entre las iglesias evangélicas, especialmente entre la juventud y los ministerios misioneros, ya que la evangelización en las calles forma parte de una tradición muy arraigada entre ellas, estando siempre a la vanguardia en la creación o adaptación de todo método que pueda resultar adecuado para una comunicación atractiva y eficaz de las "buenas nuevas" del evangelio. Para los interesados en recibir más información, o deseen organizar un kamiseting en su ciudad, hay una página de información en facebook (¿dónde si no?): http://www.facebook.com/#!/group.php?gid=118560061508234 También enviando un correo a: info@soycristiano.org
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