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EN EL MARCO DEL 8 DE MARZO

Día Internacional de la Mujer: la dignidad en el centro del debate

Diaconía relanza su campaña contra la prostitución y reclama políticas públicas que protejan a las mujeres en situación de explotación.

Cada 8 de marzo, cuando se celebra el Día Internacional de la Mujer, se pone el foco en los avances logrados en materia de derechos, igualdad y protección para las mujeres en todo el mundo. La conmemoración, que comenzó a celebrarse a principios del siglo XX dentro de los movimientos por los derechos laborales y sociales de las mujeres y que fue reconocida oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en 1975, busca recordar tanto los progresos alcanzados como los desafíos que aún persisten.

En este contexto de reflexión y reivindicación, la entidad social Diaconía ha decidido relanzar su campaña La prostitución, una forma de violencia extrema hacia la mujer, una iniciativa que pretende contribuir al debate público desde una perspectiva centrada en la dignidad humana y la justicia social. El objetivo principal de la campaña es dirigir la atención hacia un aspecto que, según la organización, suele quedar fuera de la discusión: la responsabilidad de quienes consumen prostitución.

La organización trabaja desde 2015 en programas especializados en atención a mujeres y en la lucha contra la trata con fines de explotación sexual.

Una realidad marcada por la violencia

Diversos estudios muestran la gravedad de la situación que viven muchas mujeres atrapadas en contextos de prostitución. Según el informe Percepción de la Prostitución, publicado en septiembre de 2025 por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 82 % de las mujeres que se encuentran en prostitución ha sufrido amenazas.

Para Diaconía, estas cifras reflejan que la prostitución no puede entenderse únicamente como una elección individual. Por el contrario, consideran que se trata de una realidad compleja en la que confluyen factores como la pobreza, la desigualdad estructural y las situaciones de vulnerabilidad social.

Desde la perspectiva cristiana que inspira el trabajo de la entidad, esta problemática plantea un reto moral y social que interpela a la sociedad en su conjunto, especialmente cuando la dignidad de las personas queda subordinada a dinámicas económicas o de explotación.

El papel de la demanda masculina

Uno de los puntos centrales de la campaña es poner el foco en quienes sostienen el sistema mediante el consumo. Los datos disponibles del CIS (2009) apuntan a que el 99,7 % de quienes demandan prostitución son hombres, y que cuatro de cada diez varones reconocen que han recurrido a ella al menos una vez en su vida.

A estos datos se suma el Estudio sobre la prostitución, la trata y la explotación sexual en las Islas Baleares (2020), que revela que el 87,4% de las mujeres que ejercen la prostitución querría abandonarla, mientras que el 67,8% asegura permanecer en ella por motivos económicos y para sostener a sus familias.

Según explica Eva Márquez, la normalización social del consumo de prostitución representa uno de los mayores obstáculos para combatir esta realidad.

Las mujeres no deben ser el centro del debate, pues son las víctimas de un sistema atravesado por la desigualdad, la violencia y la precariedad. El foco debe ponerse en la demanda por parte de los varones y un sistema que hace del cuerpo de las mujeres un negocio muy lucrativo, asegura Márquez.

Igualdad real y derechos humanos

Con motivo del 8M, Diaconía insiste en que hablar de igualdad entre hombres y mujeres implica abordar fenómenos como la prostitución desde una perspectiva de derechos humanos.

Para la organización, esta problemática está conectada con múltiples factores estructurales, entre ellos la desigualdad económica, la migración forzada y la exclusión social. Por ello, subrayan la importancia de impulsar políticas públicas que contemplen una respuesta integral.

Entre las medidas que consideran necesarias se encuentran la protección y reparación para las mujeres en situación de prostitución, el desarrollo de alternativas reales de inserción social y laboral, el fortalecimiento de las políticas contra la trata con fines de explotación sexual y la promoción de campañas de sensibilización que reduzcan la demanda.

Campañas para sensibilizar a la sociedad

Además de esta iniciativa, Diaconía desarrolla diferentes proyectos destinados a visibilizar la explotación sexual y apoyar a las mujeres afectadas, como es el caso de The Good Agency o Las chicas de la fresa. A través de estas iniciativas, la organización pretende generar conciencia social y fomentar una mirada más crítica hacia una problemática que con frecuencia permanece invisibilizada.

El 8M como oportunidad para mirar la realidad

En un nuevo 8 de marzo, marcado por las reivindicaciones por la igualdad y la denuncia de las violencias contra las mujeres, Diaconía recuerda que la prostitución sigue siendo una realidad que afecta a miles de mujeres, muchas de ellas en contextos de vulnerabilidad.

“La igualdad no será plena mientras existan mujeres explotadas sexualmente en situaciones de pobreza, migración o violencia”, afirma Márquez. Reconocer esta realidad, añade, es un paso imprescindible para avanzar hacia una sociedad más justa.

El Día Internacional de la Mujer no solo invita a celebrar los avances logrados en las últimas décadas, sino también a examinar con honestidad los desafíos que aún persisten. Para muchos creyentes, la defensa de la dignidad de la mujer forma parte del compromiso con los valores del Evangelio: justicia, compasión y protección de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Recordar esta realidad en el 8M puede ayudar a renovar el compromiso de la sociedad y de las iglesias con la defensa de cada mujer como portadora de una dignidad que no puede ser reducida a objeto ni mercancía.

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