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viernes, 10 de julio de 2009
"A través de esta declaración deseamos expresar nuestra honda preocupación por la situación que están atravesando las iglesias y el pueblo de Honduras en los últimos días. Nos apena conocer a través de los medios de información la división, el dolor, la violencia y restricción de libertades que, debido a la crisis, esta sufriendo el pueblo hondureño. Especialmente nos preocupan los efectos de lo sucedido sobre los más pobres, cuya situación se agrava en estos días. No deseamos entrar en valoraciones de lo sucedido. En este momento no tenemos todos los elementos que nos serían necesarios para dar una valoración ponderada y objetiva acerca de los hechos acaecidos en Honduras. Pero si queremos expresar nuestro deseo de que la democracia en Honduras se consolide y que ello pueda posibilitar el alumbramiento de una sociedad más justa y solidaria. Deseamos puntualizar que nos mostramos solidarios con el sufrimiento del pueblo hondureño, especialmente con el sufrimiento de los más pobres, y no con las ideas que de un lado o de otro se postulan y defienden. Oramos, esperamos y confiamos en Dios que la labor mediadora de Oscar Arias, Presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, dé los resultados apetecibles para el bien de la democracia hondureña así como para las gentes que viven en ese querido país. Desde esta declaración vayan nuestras oraciones y solidaridad con el pueblo hondureño. Comisión Permanente de la Iglesia Evangélica Española 9 de julio de 2009"
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