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CULTURA / ANIVERSARIO

De la persecución al acceso universal: 190 años de historia bíblica en España

Sociedad Bíblica celebra su legado de servicio, traducción y difusión de las Escrituras

(Redacción, 10/02/2026) En la actualidad, el acceso pleno y directo a las Escrituras en España es una realidad asumida con naturalidad. Sin embargo, este logro es fruto de una larga trayectoria marcada por el esfuerzo, la perseverancia y, en muchos momentos, el riesgo personal. Durante el siglo XIX, la difusión de la Biblia podía acarrear interrogatorios, persecución e incluso prisión.

En este contexto histórico, en 1836 llegó a España Jorge Borrow, quien se estableció como el primer agente oficial de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera. Impulsado por profundas convicciones, Borrow inició una labor pionera que sentó las bases de un movimiento que, con el paso del tiempo, se consolidaría de manera ininterrumpida hasta nuestros días.

Gracias a aquella labor inicial y a la continuidad del trabajo realizado a lo largo de generaciones, la Sociedad Bíblica conmemora 190 años de presencia en España, colaborando activamente en la traducción, revisión y distribución de las Escrituras con el objetivo de mejorar y ampliar su acceso a toda la población.

El periódico El Español, dirigido entonces por Luis de Usoz y Río, desempeñó un papel fundamental en la difusión de esta labor en una época especialmente compleja. Durante esos años, Borrow afrontó múltiples dificultades, incluidos encarcelamientos, tanto en su intento de abrir un despacho en Madrid como en sus viajes por Castilla, Galicia, Asturias y Andalucía.

Estas vivencias quedaron recogidas en La Biblia en España, obra escrita originalmente en inglés y traducida al castellano en 1921 por Manuel Azaña. Según el informe anual de la Sociedad Bíblica de 1840, en apenas cinco años se logró la circulación de más de 14.000 ejemplares de las Escrituras en territorio español.

A esta misión se sumaron hombres y mujeres que recorrieron pueblos y aldeas para llevar Biblias a lugares donde nunca antes habían llegado. Eran los llamados colportores, figuras clave en la expansión del acceso bíblico.

Estas iniciativas y visitas continuadas facilitaron que las Escrituras alcanzaran prácticamente todas las localidades del país, viviendo su mayor auge entre 1879 y 1890. Este periodo sentó un principio fundamental para la fundación de iglesias y propició un resurgimiento del movimiento protestante español durante el siglo XIX.

Nombres como Guillermo Summers, Adolfo Araujo, José Flores y Virgilio Vangioni destacan entre quienes impulsaron la Sociedad Bíblica con su compromiso en etapas de fuerte represión, previas a la guerra civil, así como durante la posguerra y la dictadura franquista, afrontando grandes desafíos para mantener viva la misión.

Durante más de tres décadas, entre 1986 y 2018, la dirección de José Luis Andavert marcó un punto de inflexión en la trayectoria de la Sociedad Bíblica. En ese tiempo, la institución se afianzó como un referente imprescindible al servicio de las iglesias de habla hispana, fortaleciendo su vocación de servicio y ampliando de manera significativa su alcance.

Su gestión impulsó la labor traductora, que se extendió más allá del castellano para incorporar lenguas cooficiales como el catalán, el euskera, el gallego y el asturiano, contribuyendo así a un acceso más inclusivo y cercano a las Escrituras.

Uno de los hitos más relevantes de esta etapa fue la puesta en marcha de la Biblia interconfesional, un proyecto de gran envergadura que simbolizó la cooperación entre traductores y especialistas evangélicos y católicos, y que supuso un avance notable en el diálogo y la colaboración interconfesional.

En 2018, la Sociedad Bíblica inició una nueva fase con el nombramiento de Luis Fajardo como director, abriendo un periodo definido por la adaptación a los profundos cambios tecnológicos y sociales de nuestro tiempo.

En el marco de la conmemoración de su 190 aniversario, la entidad cristiana renueva su compromiso e invita a la sociedad a implicarse activamente en su misión: apoyar la difusión de las Escrituras, promover su lectura y colaborar en la superación de las barreras culturales, lingüísticas, económicas y sociológicas que aún dificultan el acceso a la Biblia.

Quienes deseen profundizar en esta historia pueden acceder al vídeo conmemorativo compartido por la Sociedad Bíblica.

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