Entre los días 15 y 19 de marzo, el pastor Juan Cruz Cellammare, presidente de la Alianza Evangélica Latina (AEL), realizó una visita oficial a Chile acompañado por el director ejecutivo de la entidad, Jonatan Proietti. La agenda incluyó diversos encuentros institucionales y ministeriales orientados a fortalecer la comunión y el acompañamiento del liderazgo evangélico en el país.
Uno de los momentos más destacados tuvo lugar el 18 de marzo, cuando el pastor Cellammare participó como invitado en la noche inaugural de la Conferencia Anual de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, celebrada con motivo de su 118º aniversario en la comuna de San Ramón, en Santiago.
Durante su intervención, el presidente de AEL abordó una cuestión especialmente sensible en el ámbito pastoral: el desgaste emocional y la depresión en quienes ejercen el liderazgo espiritual. Su mensaje puso el foco en la necesidad de cuidar la vida interior de los siervos de Dios, recordando que el ministerio también exige espacios de descanso, restauración y acompañamiento.

El encuentro, celebrado bajo el lema Sostenidos por su Gracia, reunió a pastores, esposas y líderes de diferentes puntos del país. Cellammare expresó su gratitud por la oportunidad de compartir este tiempo de edificación conjunta y subrayó la calidez con la que fue recibido. Asimismo, valoró la calidad del coro y la participación de diversas autoridades civiles, entre ellas representantes del ámbito político y municipal.
En el marco de la visita, la delegación de AEL mantuvo también una reunión con la Junta Directiva de la Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas UNE, miembro pleno de la alianza. Este encuentro permitió intercambiar perspectivas, reforzar vínculos institucionales y avanzar en líneas de colaboración orientadas al servicio de la iglesia.
Asimismo, se llevó a cabo un espacio de acercamiento con la Plataforma Evangélica Nacional (PLENA), que agrupa a distintas iglesias en Chile. La reunión sirvió para estrechar lazos fraternales y fomentar una visión compartida en torno a los desafíos actuales del pueblo evangélico en el país.
La visita concluye con un balance muy positivo y reafirma el compromiso de AEL con la iglesia chilena. Este tipo de encuentros no solo consolidan la unidad entre organizaciones, sino que también permiten comprender más de cerca la realidad que viven las congregaciones, sus retos y las oportunidades que se abren para el avance del Evangelio.
Desde AEL señalan que seguirán impulsando espacios de diálogo, cooperación y apoyo mutuo, convencidos de que el trabajo conjunto resulta esencial para el fortalecimiento y la edificación de la iglesia en América Latina.




