(Redacción, 09/03/2026) | Córdoba, símbolo histórico de convivencia entre culturas, volvió a ser escenario de encuentro con la quinta edición de las Jornadas Interreligiosas Espíritu de Córdoba, impulsadas por el Palacio de Congresos y coorganizadas por las principales confesiones religiosas del país, entre ellas la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE).
En declaraciones recogidas por Buenas Noticias TV, el CEO del Palacio de Congresos, Juan Salado, subrayó el objetivo del evento: “Lo que planteamos desde el Palacio de Congresos es que sea un espacio de diálogo, de intercambio, de conocimiento y que pueda difundirse todas estas conclusiones a la sociedad para evitar este tipo de polarizaciones… fortaleciendo de alguna forma lo que es la integración, la pluralidad desde el respeto”.
Durante la jornada, ponentes y participantes dialogaron sobre la crisis de valores, la pérdida de referentes y la necesidad de que la escuela abra su racionalidad “a lo trascendente”, sumando una reflexión más al recorrido de ediciones anteriores, en las que se abordaron asuntos como la laicidad, la convivencia en igualdad o el cuidado de la vida humana. El reportaje mostró también las conversaciones informales en los descansos, donde se evidenció el clima de escucha mutua entre líderes religiosos, docentes y familias.

La preocupación compartida por la educación
Este año, el foco se situó en la educación como preocupación transversal para familias, centros e iglesias. Carolina Bueno, secretaria ejecutiva de FEREDE, explicó ante las cámaras el porqué del tema escogido: “Este año veíamos que el tema de la educación era un tema muy relevante, que tiene mucha importancia y nos preocupa a todos en diferentes esferas, en el ámbito educativo, en el ámbito familiar, la educación de nuestros hijos, también a nivel de nuestras iglesias, es algo que preocupa, así que creíamos que era algo que podíamos trabajar y de lo que podíamos sacar muchas conclusiones y cosas positivas”.
Bueno destacó además el valor del formato de mesas y debate abierto con el público, que favorece el contraste de miradas: “En cada uno de los bloques, los ponentes de cada una de las confesiones religiosas comparten su reflexión y su punto de vista sobre el tema que hemos propuesto. Pero luego el debate de después, las preguntas que hace el público, lo que aporta es que se genera una especie de diálogo, porque cada uno puede dar su opinión, que a veces puede ser discrepante. Se pueden ver diferentes puntos de vista”.
En el reportaje se recordó que, pese a que el número de inscritos rondaba las 150 personas, la asistencia presencial se redujo por la alerta amarilla por tormentas y el cierre de centros educativos, habilitándose alternativas telemáticas.
Escuela, familia y libertad de conciencia
Entre los temas abordados, una de las mesas planteó si “Educar es adoctrinar”, defendiendo una educación respetuosa con la singularidad de cada niño y con las convicciones de sus familias, en el marco constitucional. En este contexto, Mariano Blázquez, consejero de Enseñanza Religiosa Evangélica, recordó el papel prioritario de los padres en la educación: “Tiene que ser respetuoso el sistema educativo con los valores y creencias que mantienen los padres. Eso es importante. De hecho, la educación primero, siempre, históricamente, estaba en la familia. Solo después se delegó en los colegios, con lo cual no puede el que viene después eliminar absolutamente lo primero”.
Blázquez insistió en que “la educación nunca tiene que ver con el adoctrinamiento”, sino con “acompañar, dar valores, dar principios” y “ilustrar a la persona para que pueda elegir”, algo que consideró “absolutamente fundamental” en materia religiosa. También subrayó el papel del profesorado evangélico: “Los profesores y profesoras de religión evangélica se convierten en un nexo de unión entre la parte del centro educativo y la familia, porque hay algo que los une aparte de la educación en sí, que es la fe… para que también las familias sientan que sus hijos están siendo entendidos, están siendo comprendidos”.
La dimensión espiritual en la escuela
Otra de las intervenciones destacadas fue la de Sara Lobato, coordinadora de Enseñanza Religiosa Evangélica, quien reivindicó la dimensión espiritual como parte esencial de la educación integral. Recordando el marco constitucional, señaló: “El artículo 27 de la Constitución española dice que la educación es para el pleno desarrollo del ser humano; la escuela responde a la parte física, que se le da respuesta, a la parte intelectual o de conocimiento, que también se le da respuesta, incluso la emocional y afectiva. Pero a día de hoy, si la religión no está en los centros educativos, la dimensión espiritual quedaría aparte”.
Lobato subrayó además el valor del aula como espacio de pertenencia para adolescentes y jóvenes: “Digamos que el aula se convierte en un espacio seguro, un espacio donde pueden reconocerse, donde pueden sentirse porque forman parte de eso, de un grupo y más en la adolescencia, que al final siempre quieres sentirte parte de algo”. En esta línea, el reportaje mostró a niños y niñas de diferentes confesiones —evangélica, católica, judía y musulmana— explicando con naturalidad cómo conviven en el patio del colegio sin etiquetas que frenen esa convivencia.
Un mensaje a la sociedad
Al cierre de la jornada, Juan Salado valoró la significación pública del encuentro y lanzó una llamada a las instituciones: “Con total naturalidad, lo que estamos lanzando es un mensaje importante. Lo que sí he echado de menos es representantes de las instituciones públicas… desde el punto de vista de las confesiones religiosas, hay una conciencia y una necesidad de lanzar este mensaje precisamente de paz, concordia, diálogo. Las instituciones públicas, sin embargo, creo que no están siendo conscientes de la importancia del mensaje”.
Carolina Bueno insistió en que la colaboración interreligiosa aporta un bien concreto al conjunto del país: “Las diferentes confesiones religiosas de nuestro país son capaces de sentarse con respeto, con diálogo, poder poner en común qué compartimos, qué discrepamos. Y cómo podemos juntos contribuir al bien común de nuestra sociedad, cómo podemos contribuir a la convivencia, a la paz, la justicia, la cohesión social, y yo creo que eso es un mensaje muy importante en una sociedad muy dividida, con mucha polarización y muy crispada”.
El reportaje de Buenas Noticias TV concluyó remitiendo al documento de conclusiones de las jornadas, llamado a “contribuir a una educación integral y humanizada” y a consolidar un “espíritu de Córdoba” que ofrezca un legado de convivencia y un futuro mejor para la sociedad española.
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Fuente: Buenas Noticias TV / Redacción: Actualidad Evangélica