(Redacción, 16/02/2026) | La Iglesia Cristiana Evangélica de Ciudad Real celebró el pasado 14 de febrero la inauguración oficial de su nuevo local, en un acto que reunió a más de 300 asistentes. El evento, desarrollado en un ambiente de emoción y gratitud, representó un hito importante para una comunidad que desde hace 50 años mantiene una destacada labor espiritual y social en la capital manchega.
El acto contó con la presencia de diversas autoridades civiles y representantes institucionales, entre ellos Josué Pradas, en representación de FEREDE; David Broceño Caminero, subdelegado del Gobierno en Ciudad Real; Aurora Galisteo Gámiz, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Ciudad Real, y Francisco Pérez, delegado provincial de Relaciones Institucionales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Ciudad Real. Sus intervenciones destacaron el papel positivo de la iglesia en la promoción de la convivencia y la solidaridad.
El pastor Luis Cano dio la bienvenida y expresó su gratitud a los presentes antes de ceder la palabra a los invitados institucionales, quienes transmitieron sus mensajes de apoyo y felicitación. Josué Pradas, por parte de FEREDE, hizo llegar los saludos de la secretaria ejecutiva, Carolina Bueno, y compartió un pasaje bíblico de inspiración sobre la importancia de la obra de Dios en la vida comunitaria.

Entre los momentos más emotivos, Daniel Grimwade, presidente del comité ejecutivo de la EMF (European Mission Felowship), la misión que ha respaldado a la congregación durante los últimos años, reafirmó su compromiso con el crecimiento del ministerio. Posteriormente, el pastor Andrés Birch —quien sirvió a esta iglesia durante dieciséis años— ofreció un mensaje de gratitud y esperanza para la nueva etapa que ahora comienza.
Las intervenciones se alternaron con alabanzas musicales y la proyección de un video que resumió el esfuerzo de los miembros en la adecuación del nuevo espacio. Tras una oración de dedicación, la celebración concluyó con un ágape fraternal preparado por la propia comunidad, símbolo de la unidad y entusiasmo con que la Iglesia Cristiana Evangélica de Ciudad Real, inicia esta nueva etapa de servicio y testimonio tras medio siglo de historia.
Fuente: Coordinación ARE / Redacción: Actualidad Evangélica