Foto de Sina Drakhshani en Unsplash
(Redacción, 11/02/2026) | Los medios cristianos y agencias de derechos humanos en el exilio estiman que al menos 18 cristianos han muerto en la brutal ofensiva lanzada por las fuerzas de seguridad iraníes contra las protestas que sacuden el país desde el 28 de diciembre de 2025.
Estas cifras, aún parciales y difíciles de confirmar por el corte casi total de internet, convergen en que una parte importante de las víctimas son miembros de minorías cristianas o convertidos del islam, algunos arrestados o desaparecidos tras prestar ayuda humanitaria a las manifestaciones.
Organizaciones como Article18, Barnabas Aid y Christianity Today señalan que, además de los 18 fallecidos, docenas de creyentes han sido detenidos en ciudades como Fasa y Mashhad, y que decenas de miembros de iglesias permanecen desaparecidos mientras las autoridades intensifican redadas contra casas y pequeñas congregaciones. En esta oleada se citan casos de cristianos armenios y persas-azarís atacados por las fuerzas de seguridad en Teherán, Shiraz y otras zonas, algunos de ellos identificados solo por sus redes eclesiales y familiares, pues los medios estatales iraníes apenas reconocen la identidad religiosa de las víctimas.
Informes de Human Rights Watch y el Centro Abdorrahman Boroumand confirman que la represión general de las protestas ha dejado varios miles de muertos y decenas de miles de detenciones, con uso masivo de la fuerza letal contra manifestantes y espectadores. En este pulso totalitario contra la disidencia, las minorías religiosas —especialmente convertidos del islam, cristianos, bahá’ís y algunos grupos étnicos— aparecen como “chivos expiatorios” en las narrativas oficiales que acusan de conspirar con potencias extranjeras, lo que daña aún más su seguridad en un ambiente de confinamiento, juicios exprés y ejecuciones sumarias.
Informes de Human Rights Watch y el Centro Abdorrahman Boroumand confirman que la represión general de las protestas ha dejado varios miles de muertos y decenas de miles de detenciones, con uso masivo de la fuerza letal contra manifestantes y espectadores.
El aniversario de la Revolución Islámica en medio de la crisis
En el día de hoy, 11 de febrero de 2026, Irán conmemoró el 47 aniversario de la Revolución Islámica de 1979 con marchas oficiales que exaltan el régimen de los ayatolás, pero bajo una atmósfera de tensión extrema por la represión reciente. Mientras el presidente iraní se disculpa públicamente por la violencia y se dice «listo para escuchar al pueblo», miles de manifestantes desafían las medidas de seguridad con cánticos de «¡Muerte a Jamenei!» desde balcones y edificios, según reportes de HRANA y medios internacionales. Esta exaltación teocrática choca con el saldo de miles de muertos y más de 50.000 detenidos, convirtiendo la fecha en un foco de resistencia popular pese al control militarizado.
La comunidad cristiana internacional llama a la oración y a la presión diplomática, denunciando que los cristianos iraníes enfrentan “persecución religiosa” y “persecución política” al mismo tiempo.
Ante este escenario, la comunidad cristiana internacional llama a la oración y a la presión diplomática, denunciando que los cristianos iraníes enfrentan “persecución religiosa” y “persecución política” al mismo tiempo. En paralelo, entidades como Human Rights Watch exigen inspeccionar los crímenes de lesa humanidad cometidos y que la comunidad internacional use todos los mecanismos de justicia universal para sancionar a los responsables, mientras activistas locales advierten que la verdadera magnitud de las muertes cristianas probablemente permanecerá ocultada hasta que terminen los bloqueos digitales y se permita una investigación independiente en Irán.
Fuentes: Christianity Today, Amnistía Internacional, Human Rights, Article-18, Otras / Redacción: Actualidad Evangélica