En un texto marcado por la prudencia y el tono pastoral, el CEV evitó pronunciarse sobre la naturaleza o gravedad de los acontecimientos y prefirió centrarse en un llamado a la fe, la serenidad y la responsabilidad ciudadana. “Extendemos nuestra oración y solidaridad a todos los hermanos y conciudadanos que atraviesan momentos de incertidumbre o temor”, expresa el comunicado firmado por el pastor José G. Piñero, director ejecutivo del organismo.
El Consejo reafirma su confianza “en la soberanía de Dios, quien reina sobre las naciones y guía la historia conforme a su propósito eterno”, subrayando que en Él los creyentes hallan paz en medio de la confusión. Además, la dirección exhorta a las iglesias y a la ciudadanía en general a no dejarse dominar por el miedo ni por la ansiedad, sino a “actuar con responsabilidad y solidaridad cristiana”, cultivando la esperanza y manteniéndose firmes en la fe.
El documento también contiene una advertencia sobre el consumo indiscriminado de información en redes sociales y medios digitales. “Animamos a todos a limitar su exposición (…) y sugerimos apartar un momento del día para informarse con criterio y dedicar el resto del tiempo a la oración, la comunión fraterna, el servicio y demás actividades que construyen el bienestar de nuestras familias”, señala el texto.
Finalmente, el CEV reafirma su compromiso con la proclamación del Evangelio y la búsqueda del bien común, pidiendo al Señor “sabiduría, templanza y valentía para ser luz en medio de la oscuridad”. Concluye con una plegaria por “la paz del país y una transformación verdadera y duradera que honre la justicia, la verdad y la dignidad de cada ciudadano”.
