11 Febrero 09 – Madrid – Ep | El 31 por ciento de los inmigrantes musulmanes que viven en España considera que en el país existe "rechazo o recelo social" ante su religión, según un estudio elaborado en 2008 a petición de los ministerios de Justicia, Interior, Trabajo e Inmigración. La cifra supone un incremento del tres por ciento respecto de quienes manifestaban esta impresión en 2007 (28%), aunque según confirmó el autor del estudio, Manuel Tohavia, aún no se puede hablar de una tendencia. El 17 por ciento del colectivo (un 5% más que en 2007) dice encontrar "obstáculos" en el país para practicar su religión, especialmente por la falta de mezquitas (el 68% de quienes señalan trabas menciona esta cuestión) o por la dificultad para "encajar la oración en el ritmo social" (lo acusa el 32%). No obstante, concluye que "son siempre más los inmigrantes musulmanes que perciben la existencia de recelo respecto de su religión en el mundo o en Europa que los que la perciben en España". En cuanto a la práctica de la religión, el estudio señala que en una escala de 0 a 10, los musulmanes en España se encontrarían en un grado de religiosidad de 7,7 puntos, lo que se traduce en que el 60 por ciento de ellos va al menos una vez por semana a la mezquita, el mismo porcentaje de quienes reconocen "guiarse en su vida cotidiana por los consejos y/o orientaciones que reciben allí". El estudio, presentado hoy por los tres titulares ministeriales, Mariano Fernández Bermejo (Justicia), Alfredo Pérez Rubalcaba (Interior) y Celestino Corbacho (Trabajo e Inmigración), ha tenido un coste de 114.000 euros y se ha realizado a partir de 2.000 encuestas RELIGIOSIDAD SIMILAR A LA DEL ESPAÑOL DE 1976 Asimismo, un 20 por ciento acude a la mezquita "como mucho una vez al mes" y un 17 por ciento no va nunca. Además, cuando se trata de educar a los hijos, sólo uno de cada diez musulmanes se dirige al templo con los niños, que en un 58 por ciento de los casos, reciben su educación religiosa en casa. El estudio destaca asimismo que entre los inmigrantes musulmanes "es prácticamente unánime la idea de que resulta perfectamente compatible la fe islámica con la democracia, con la identidad española y con la laicidad del Estado", igual que coincide el 90 por ciento al afirmar que "nunca se debe utilizar la violencia para defender o difundir las creencias religiosas". PARO Sobre este asunto, el titular de Trabajo reiteró que el colectivo inmigrante, con una tasa de paro del 21 por ciento, "se ve más castigado por la crisis económica que la media de los españoles" porque "en esta sociedad pierde el empleo el último que lo ha obtenido" e instó a "no perder de vista" esta realidad. Además, ha caído un cuatro por ciento (del 61 al 57%) el número de inmigrantes musulmanes que consideran cumplidas sus expectativas en España. En 2008 estas personas suponían el 57 por ciento, frente a un 41 por ciento (seis puntos más que en el estudio de 2007) para quienes "se ha cumplido en una pequeña parte o no se ha cumplido en cumplido en absoluto". El barómetro refleja una relación directa entre el tiempo de permanencia en España y el grado de satisfacción en el país y destaca que, "con todo, el porcentaje de inmigrantes más recientes que dice sentirse a gusto ha aumentado considerablemente: son ya el 70% de los que llevan residiendo menos de un año, frente al 56% de 2007, y el 72% de quienes llevan entre uno y dos años". PERCEPCIÓN DE LOS ESPAÑOLES Sin embargo, son las ONG y la Corona española las instituciones que más confianza despiertan entre el colectivo, que les otorga una puntuación de siete sobre diez. Le sigue el Parlamento (6,9), la Justicia (6,8) y la UE (6,5). Los dos últimos puestos los ocupan la Iglesia Católica (5 puntos) y los Estados Unidos (que obtiene la peor nota, con un 3,8). Rubalcaba destacó en este sentido que "lo que piensan de los españoles suele ser un reflejo de lo que los españoles piensan de ellos" e instó a la sociedad a seguir apoyando la integración de los inmigrantes pero especialmente la de sus hijos, "que ya son españoles" y para los que, aseguró, "hay que hacer un esfuerzo". |




