(Madrid, 13/03/2009) "No se ha encontrado ningún resultado para ‘Indalecia Blázquez’". No te extrañe, amigo lector, si has intentado averiguar algo en la red acerca de la protagonista de esta nota. Eso es lo que responden los más importantes buscadores de internet cuando introducimos su nombre. Indalecia Blázquez no existe para la www, lo que es lo mismo que decir que no existe para la historia, al menos para la historia ‘oficial’. ¿Por qué, entonces, dedicarle un titular, como si de alguna personalidad notoria se tratase? Por tres razones fundamentales: 1) porque en Noticias FEREDE creemos que personas como Indalecia merecen que su huella aparezca en internet; 2) porque personas como ella, anónimas para los historiadores y los biógrafos, son las que escriben la historia ‘de verdad’, las que dejan huellas en los corazones de la gente; 3) porque haber transitado los últimos 100 años de la historia de España, siendo de confesión evangélica, no sólo la califican como ‘testigo de excepción’, sino como auténtica ‘protagonista‘ de la historia. Protagonista de la historia De hecho, Indalecia ha cumplido más años que la Iglesia a la que pertenece – la Iglesia Evangélica Pentecostal de Madrid Bethel (C/ Fernando Díaz de Mendoza nº 3) -, congregación pionera del movimiento pentecostal en Madrid, que en 2008 celebró su 80º aniversario. Indalecia Blázquez nació en el año 1909, en los albores de un siglo marcado por acontecimientos históricos de singular relevancia, tanto dentro de nuestras fronteras, como fuera de ellas: dos guerras mundiales; los continuos cambios de gobierno en España, con la posterior guerra civil; una posguerra marcada por la necesidad y la angustia; una dictadura donde hablar del evangelio era algo prohibido. Así, hasta llegar a una democracia donde puede gozar de plenos derechos. Acontecimientos que se sucedieron en medio de una transformación tecnológica, social y cultural sin precedentes en la historia de la humanidad.
En el año 1947 Indalecia fue bautizada de acuerdo a la fe y tradición evangélica y desde entonces se destaca en su vida una gran vocación por hablar del amor de Dios. Gran parte de su familia conoce el evangelio gracias al testimonio de ella. El pasado 7 de marzo, los miembros de la congregación se desplazaron hasta la residencia de personas mayores donde reside actualmente, para realizar un acto de celebración y homenaje, recordando anécdotas y episodios entrañables vividos en la iglesia gracias a ella. Según el pastor de la Iglesia, Manuel Álvarez, "Indalecia agradeció emocionadala la presencia de los hermanos, y nos instó a permanecer en oración, a continuar luchando por lo que Dios tiene para nosotros como cuerpo". Un ejemplo de fe, de amor y de oración Su sobrino, José García Blázquez, diácono de la iglesia, que convivió durante algún tiempo con Indalecia, recordaba cómo su tía permanecía orando a Dios toda la noche mientras él se iba a dormir, y recuerda cómo pedía por todos y cada uno de sus amados hermanos de la congregación. Según el pastor Álvarez, un texto bíblico predilecto de la anciana era "Echa tu pan sobre las aguas y tras mucho tiempo lo recogerás", del libro de Eclesiastés, una forma de decir que, el desprendimiento y la entrega generosa tienen su recompensa en el tiempo."Esto se ha visto cumplido en su vida y se puso de manifiesto el pasado sábado, con tantas muestras de cariño manifestadas hacia Indalecia", señala el pastor, expresando la emoción y el sano orgullo que toda la congregación siente por la vida y el ‘ejemplo vivo’ que encarna la figura de esta querida hermana en la fe, auténtica protagonista de la historia del protestantismo, de Madrid, y de España. ¡Felicidades! Evangélica Pentecostal de Madrid Bethel | Redacción: Noticias FEREDE |





