|
El oscarizado cineasta dispuso de 50 millones de euros para esta superproducción filmada en la isla de Malta. La protagonista de la historia es ‘Hipatia’, la última responsable de la Biblioteca de Alejandría y un icono del feminismo.
(Madrid, 16 de mayo de 2009) El pasado Domingo 3 de mayo, el suplemento dominical del diario El País publicaba un reportaje del periodista Juan José Millás sobre el último trabajo del director chileno-español, Alejandro Amenábar: ‘Ágora‘. Una superproducción para la que, el oscarizado cineasta, ha contado con la friolera de 50 millones de euros, que le han permitido reunir a un elenco internacional de primera línea, y construir escenarios y decorados al más puro estilo ‘Hollywood’.
La historia que narra ‘Ágora’ tiene como protagonista principal a ‘Hipatia‘ (Rachel Weisz), la última responsable de la Biblioteca de Alejandría, y un icono del feminismo. Según el propio Amenábar, se trata de un trabajo realizado ‘con voluntad didáctica, con la intención de enseñar’. Enseñar…, y denunciar… "La película relata ese momento en el que los cristianos dejan de ser perseguidos para convertirse en perseguidores…". El tema se las trae, y habrá que ver si el resultado es lo suficientemente objetivo y ‘no ofensivo’, como el director afirma, o estaremos ante otro panfleto al estilo del ‘Código Da Vinci’: "hemos intentado que no sea ofensiva para quien crea. Hemos querido contar que hay gente buena en todos los ámbitos y en todas las creencias. Le hemos dado al espectador cristiano la posibilidad de identificarse con ese personaje.", afirma Amenábar. Un creyente que ‘evolucionó’ hacia el ateísmo El reportaje de Millás aporta datos poco conocidos sobre la biografía personal del joven cineasta, y sobre sus creencias religiosas: "Amenábar… no fue un "creyente dramático", tampoco ha devenido en un "descreído dramático". Evolucionó insensiblemente hacia el agnosticismo y un día se dio cuenta de que era ateo…". Quizás en su itinerario religioso haya tenido algo que ver su experiencia formativa de niño: "Cuando contaba cinco años, sus padres se trasladan a Paracuellos de Jarama (Madrid)… y deciden que continúe yendo a los escolapios, pero en régimen de internado… Amenábar permanece 10 años (hasta los 15), en este colegio de religiosos…". Fue creyente, Amenábar, hasta que leyó la Biblia y le escandalizó la crueldad de Yahvé en el Antiguo Testamento. Ya cambiarás de opinión cuando leas los Evangelios, le dijeron entonces. Pero apenas abrirlos tropezó con la escena en la que Jesús arrojaba los demonios a una piara de cerdos y no le encontró sentido: "el Evangelio se convirtió en un desafío a mi razón y a mi esquema de valores. Me preguntaba qué culpa tenían los cerdos y el dueño de la piara…’. Cabría preguntarse por el "esquema de valores" de Amenábar. Quizás allí esté la respuesta. El reportaje no lo aclara, pero sí conocemos el "esquema de valores" de Jesús, para quien la vida y la libertad de un solo hombre es mucho más valiosa "que la de muchos pajarillos" y, por supuesto, que la de una piara de cerdos…, con todos los respetos. Puede descargar la nota completa (en pdf) pinchando AQUÍ. País Semanal | Redacción: Noticias FEREDE
|







