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ENTREVISTA: «Ser evangélica ha sido un plus para el ejercicio de mi cargo»

ENTREVISTA
EXCLUSIVA|
ANDREA
DE VITA
Directora
General del Registro Nacional de Cultos de la República Argentina
«Ser
evangélica ha sido un plus para el ejercicio de mi cargo»

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La Dra. Andrea De Vita | + Ampliar

(FEREDE, 02/07/2009) La doctora Andrea De Vita es, desde noviembre de 2008, la Directora General del Registro Nacional de Cultos de la República Argentina. El pasado mes de mayo visitó España para dictar unas conferencias en la Universidad de Sevilla – donde obtuvo hace algún tiempo su doctorado en Filosofía – y para participar en unas Jornadas Internacionales sobre Pluralismo Religioso organizadas por la Fundación de las Tres Culturas, en la Universidad de Jaén. En esta ocasión coincidió, en una mesa redonda titulada "Las relaciones entre el poder político y las confesiones religiosas", con el Secretario Ejecutivo de FEREDE, Mariano Blázquez y con el Director General para las Relaciones con las Confesiones, José María Contreras, quien ofició de moderador. Aprovechando una escala `técnica’ en Madrid antes de su regreso, Noticias FEREDE tuvo el privilegio de obtener esta amplia entrevista exclusiva que hoy ofrecemos a nuestros lectores.

De Vita es la primera persona de origen cristiano evangélico que ocupa un cargo tan importante en la Secretaría de Culto de la Argentina. Licenciada en Teología por el Instituto Universitario ISEDET, Licenciada en Estudios Orientales por la Universidad del Salvador, y profesora en ambas universidades, se confiesa evangélica practicante – asiste a la Iglesia Evangélica Metodista – y dice que esa identificación, lejos de ser un handicap para la objetividad que requiere su cargo, ha sido un punto a favor. Se especializó en estudios árabes e islámicos. Es miembro y asesora de investigación del Centro de Investigaciones en Filosofía e Historia de las Religiones (CIFHIRE-CONICET) y, antes de ser nombrada para el cargo, fue asesora en la Cancillería sobre temas del Oriente Medio.

PREGUNTA: ¿Viaja mucho a España? ¿Tiene este viaje un carácter oficial?

RESPUESTA: Sí, vengo seguido a España, ya desde hace más de 15 años. En esta oportunidad, vine invitada por la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, para participar de las Jornadas Internacionales sobre Pluralismo Religioso y exponer en el panel sobre las Relaciones del poder político con las Confesiones Religiosas, eso en carácter de Directora General del Registro Nacional de Cultos de la República Argentina.
Después de estas jornadas estuve en la Universidad de Sevilla, donde dí cinco conferencias sobre el tema de mi especialidad que es el Islam. Fue en esta Universidad donde hice mi doctorado en filosofía, por eso, tengo una relación permanente con varios docentes, tanto de Sevilla como de Madrid, colaborando con publicaciones, etc. Así que, vengo a España tanto como docente, como en calidad de funcionaria de la Cancillería.

P: España, país de las "tres culturas"… ¿cree que España puede situarse en un papel referente, en materia de Pluralismo Religioso y cultural? ¿Nos ve preparados para ello?

R: ¡Hummm! (Risas). Digamos que, teniendo en cuenta la tradición histórica de España, es decir, la apertura hacia otras tradiciones y cosmovisiones, cuyo ejemplo es precisamente esa larga experiencia de 800 años de convivencia e intercambio entre judíos, cristianos y musulmanes, podría decirse que hay una "vocación" de apertura y de pluralismo que debe trabajarse cotidianamente. Es un compromiso debe ser constante y cotidiano para generar cada día más solidaridad entre las culturas, más comprensión y, fundamentalmente -que es el problema actual-, que tiene que haber más información y más educación respecto de las culturas que nos rodean para poder acercarnos con respeto. Yo creo que sí, que España da muestras permanentes de esta vocación de libertad y de respeto democrático.

P: La importancia de poner en valor el pluralismo religioso… ¿es porque -como diría Borges – "no nos une el amor, sino el espanto"?

Yo creo que sí, que España da muestras permanentes de esta vocación de libertad y de respeto democrático…

R: Yo no vivo en España entonces, seguramente hay realidades que desconozco. Pero teniendo en cuenta la pregunta anterior…, en primer lugar, ya desde hace unos cuantos años se decidió tomar el toro por las astas en este sentido, teniendo en cuenta la cantidad de personas que vienen de otros países a instalarse aquí, con sus propias costumbres y sus propias tradiciones – incluso muchos de ellos ya con nacionalidad española – yo creo que el Estado español, quizás al principio por temor, está tratando de sobreponerse a ese hecho y llevar adelante la cuestión, pensando en cuál es el proceso de integración de estas personas.
Por eso, hablar de pluralismo religioso hoy [en España], creo que es válido y es sincero… Claro que, no es suficiente "hablar" de pluralismo religioso, también hay que, cotidianamente, establecer hechos concretos, digamos, concretar aquello que nos proponemos fortalecer los lazos de solidaridad, de respeto por las personas, reconocer a aquellos que uno siente que son extraños pero que viven con nosotros y que incluso ponen una tienda y nosotros compramos en esa tienda… Así que, creo que es un proceso; un trabajo inacabado y que seguramente llevará, vaya a saber cuántos años; que no se acabará con esta gestión de Gobierno sino que seguirá con la siguiente… Pero yo insisto en que, hablar de pluralismo religioso o diálogo intercultural no es suficiente. Hay que entender el fondo de la cuestión que es el problema de la injusticia social.

P: Después de la caída del muro de Berlín, ¿es el fundamentalismo religioso el más peligroso de los fundamentalismos? ¿O hay otros fundamentalismos de los que también hay que cuidarse?

El peligro es la voz autoritaria, en todos los ámbitos de la vida…

R: Yo pienso que el fundamentalismo hoy por hoy, termina siendo una etiqueta…, un rótulo para justificar determinadas acciones que tienen que ver más con cuestiones del orden político y de sus propios intereses. Este término nos lleva al concepto de ideas extremas, hasta las últimas consecuencias, sin importar lo que piensen los demás, y esto es peligroso. Cualquier tipo de fundamentalismo lo es: el jurídico, el f. científico, el f. religioso, el f. político, el f. económico… Es una voz totalitaria que intenta no escuchar a las otras voces, y que todos pensemos en función de esa posición. El peligro es la voz autoritaria, en todos los ámbitos de la vida.

P: ¿Cómo se ‘desactiva’ el fundamentalismo religioso? ¿Es el laicismo el antídoto? ¿Cómo define el laicismo, o… la laicidad positiva?

Un momento durante la entrevista

R: Claro, la pregunta también podría ser, cómo el Estado puede tener unas relaciones que sean óptimas con las distintas confesiones religiosas… Yo tiendo a creer que en las sociedades en las que vivimos, tienen que haber autonomía e interrelación entre los diferentes sectores. El Estado y lo religioso, cada uno en su ámbito. Esto no significa que no haya una interrelación entre ambos, como con otros sectores de la sociedad. Tiene que ser una relación de plena libertad, pero de responsabilidad de ambas partes. Porque la libertad es legítima en tanto haya responsabilidad. El Estado tiene el deber de garantizar la libertad de cultos; tiene el deber de velar por la dignidad de cada uno de sus ciudadanos y ciudadanas, porque son normas constitucionales. Es decir, velar por los derechos humanos de todos y de cada uno, y en lo que tiene que ver con el culto, garantizar que cada uno pueda ejercer libremente aquello que cree… el que cree y el que no cree… Eso es un Estado democrático.
Por parte de los grupos religiosos qué podría esperar el Estado… Simplemente, el que haya una participación desde el punto de vista del diálogo… La participación, no tiene que ver con la realización de actos religiosos; tiene que ver con la conciencia de participación ciudadana…, ir acompañando los procesos que se están dando en función de generar e ir fortaleciendo los lazos que ya existen. Cualquier fundamentalismo se desactiva con la educación.

Yo creo que sí, que España da muestras permanentes de esta vocación de libertad y de respeto democrático…
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Cualquier fundamentalismo se desactiva con la educación

Es un equilibrio delicado, porque el Estado jamás debe entrometerse en los problemas internos de las entidades religiosas, las que fueren… Jamás. No puede decir, por ejemplo, esto me gusta…, esto no me gusta. Y sobre esto hay que reflexionar. El Estado no tiene el rol de ser policía… de meterse dentro de las congregaciones y ver qué pasa. El rol fundamental es garantizar la libertad de culto y de expresión. Libertad, reitero, que exige responsabilidad… Yo aquí, por ejemplo, puedo decir lo que pienso… pero no puedo ofender a mi hermano… Entonces, por ahí está la cuestión, me parece.

P: ¿Cree que las confesiones religiosas pueden hacer oír su voz profética, sin dejar de ser constructivas y sin faltar al amor?

R: Claro. Esto tiene que ver con algo que creo ya hemos dicho…, que más allá de la creencia particular de un determinado sector religioso, que tiene que ver con su historia, con su doctrina, esas personas son ciudadanos. Y en tanto ciudadanos y ciudadanas – y desde su papel ciudadano en la tradición religiosa -, hay valores que compartimos todos: los valores de la solidaridad, del respeto mutuo, de asistir al enfermo, de educar a los niños… Allí es donde estamos todos, sea en España, o en Argentina. Por eso, no es que haya que meterse en lo que creen o dejan de creer. Somos ciudadanos que estamos en un mismo país y que compartimos unos valores comunes, y es allí donde debemos trabajar… Por eso, el desafío más grande que tenemos todos – argentinos, españoles y los otros todos – es encontrar una plataforma en común, un punto de encuentro a favor de la dignidad humana… Es lo más difícil, pero no es imposible.

P: ¿Cómo se produce su nombramiento? ¿Es el resultado de una trayectoria política?

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R: Bueno, no, es el resultado de una trayectoria profesional, en todo caso. Hace muchos años que trabajo en el ámbito de la Cancillería argentina, especialmente en relación con los temas del mundo árabe y medio oriente, porque esa es mi especialidad, mi formación universitaria y de posgrado. Intento ver en la medida que puedo, cómo el factor religioso (que es cultura) incide en esos procesos políticos que todos conocemos. Lentamente, y por mi condición de evangélica, y porque tengo una especialidad en el ámbito de las religiones comparadas, el Secretario de Culto, embajador Guillermo Oliveri, me convocó para ser parte de su gabinete. Y trabajé muchos años con él como asesora, en estos temas, asistiéndolo. Luego el Estado decidió abrir un concurso para cubrir el cargo de Director General del Registro de Cultos. Me presenté y gané las oposiciones, obteniendo la plaza. Finalmente, en 2008, el 25 de noviembre – que es el Día de la Libertad Religiosa en Argentina -, asumí finalmente por un decreto presidencial. Así es como llegué al cargo. Así que es algo más allá de lo político, porque yo formo parte de la plantilla permanente de la Cancillería argentina.

P: Tiene una sólida formación… ¿Cómo influyó la iglesia evangélica en su formación personal, en su visión del mundo?

R: Yo soy tercera generación de evangélicos en la familia… Y, además, somos de "concurrir" a la iglesia, no solamente desde de un ‘evangelismo nominal’. Es cierto que yo me dediqué a estudiar teología y que me he formado, además, en el ámbito ‘evangélico’, sobre los temas relacionados con nuestra tradición evangélica y protestante. Esto me ha permitido conocer algunas cuestiones de carácter histórico…, de cómo se producen los diferentes movimientos evangélicos…, desde adentro y desde afuera, es decir, cómo se construye la identidad evangélica y que códigos tiene. Pero yo represento al Estado, y tengo que tener la fortaleza suficiente para poner cada cosa en su lugar. El hecho de que yo provenga de este mundo evangélico, no significa que tenga tendencia a favorecer a nadie… Pero eso te lo da la propia espiritualidad, la propia formación, para poder tomar decisiones lo más equilibradas posibles.

P: ¿Reconoce una influencia del concepto de ‘ética protestante’, en la defensa de los derechos humanos, en su compromiso político…?

…no sirve que yo trate bien a los diferentes líderes religiosos y no trate bien a los que viven o trabajan en mi casa. Tiene que haber una coherencia entre la vida privada y la vida pública…

R: El mandato del evangelio es ser como Jesús, que estaba siempre con el necesitado, cuidando por las personas y por la dignidad de cada uno. Eso, en todos los ámbitos, y en materia religiosa más aún, porque estamos en una época en la que los valores religiosos se han convertido en un lastre… Se han banalizado, por el tipo de sociedad que tenemos, entonces me parece fundamental retomar el mensaje original, que tiene que ver con reflexionar cotidianamente sobre el lugar que ocupamos cada uno. Hay un tema en el cual coinciden todas las confesiones religiosas: el "cómo tratamos a nuestros hermanos". El mundo futuro, yo creo, dependerá mucho de esto.
Esta es una máxima evangélica. Cómo trato yo a la señora que trabaja en mi casa; cómo trato a los alumnos… No hablo, ya, de respetar a los indonesios que no conozco, o a los budistas… No. Es cómo, cotidianamente, construyo el respeto hacia el otro. Ese es Jesús; esa es la enseñanza evangélica; cómo tratamos a nuestros hermanos.
Este es un mundo de mucha discriminación, de mucha impunidad también… Así que, allí es donde tenemos que hacer algo importante, y en esto yo reflexiono cotidianamente. Porque efectivamente es así…, no sirve que yo trate bien a los diferentes líderes religiosos y no trate bien a los que viven o trabajan en mi casa. Tiene que haber una coherencia entre la vida privada y la vida pública.

P: ¿Y como mujer?

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R: Como mujer… Es cierto que el ámbito religioso per se, siempre ha sido un ámbito muy masculino y con una estructura férrea. Basta ver el ejemplo de la Iglesia católica para darnos cuenta cómo es la cuestión. En el ámbito del protestantismo, ‘ampliamente hablando’, si bien ha resistido muchas veces la incorporación de mujeres, también es cierto que hay muchas pastoras trabajando en diferentes ámbitos, no sólo en la educación…, en el ámbito de los niños – que sería para muchos el ámbito natural de la mujer -, sino en tantísimos ámbitos. En la Argentina hay muchísimas mujeres jóvenes que son pastoras y líderes de congregaciones. Muchas de ellas son docentes, que además son esposas, son profesionales, son madres… Y llevan adelante tanto su congregación como su propia familia.
Entonces, el ámbito evangélico – y sin ánimo de ofender a los hermanos católicos, bajo ningún punto de vista – siempre ha sido bastante más flexible y ha sabido, sobre todo en los últimos treinta años, agionarse a la realidad…, de estar atentos a los aspectos de la realidad.
Hoy por hoy, por mi propia formación y, sobre todo, cuando llegué a este cargo, me apoyaron y confiaron en mi gestión, que es algo que se los agradezco permanentemente. Porque confiaron en mí como mujer profesional. Y creo que eso tiene que ver con esta vocación evangélica de que… este mundo es para todos.
Pero, no obstante, hay que trabajar muchísimo, muchísimo… para que la igualdad de oportunidades deje de ser un tema de discusión.

P: ¿Para cuándo una nueva Ley de Cultos en la Argentina? La Ley actualmente en vigor, es aún la decretada por la dictadura militar. Tiene la firma de Videla y Harguindeguy, entre otros… ¿Dice eso algo acerca de la realidad jurídica en la que se encuentran las confesiones religiosas no católicas?

…el Estado jamás debe entrometerse en los problemas internos de las entidades religiosas, las que fueren… Jamás. No puede decir, por ejemplo, esto me gusta…, esto no me gusta…
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…se han introducido [a la Ley] ciertos avances, pero creemos que esto no es suficiente, por lo cual se elaboró un anteproyecto de libertad religiosa, producto del consenso…

R: Sí, como bien dices, todavía rige un decreto ley, de la dictadura militar, que es del año 78 y que tuvo como objetivo fiscalizar y controlar a las organizaciones religiosas [no católicas]. Siendo conscientes de esta realidad, a lo largo de los últimos cinco años y, a través de las competencias que se le conceden al Secretario de Culto, Embajador Oliveri, se han firmado varias resoluciones modificando algunos de los artículos para facilitar la inscripción de las organizaciones religiosas, hasta tanto pueda haber en Argentina una nueva ley. En tal sentido, debería destacar fundamentalmente tres o cuatro cosas. En primer lugar la inscripción no tiene carácter obligatorio. Obviamente, si se inscriben tienen más beneficios, pero las entidades religiosas en la Argentina pueden funcionar sin necesidad de inscribirse en el Registro de Cultos, porque es un país libre; lo hace el que considera que debe hacerlo. En segundo lugar, esta "Ley Videla" exigía, a título específico, los antecedentes penales de los religiosos. Así que esto también se eliminó. Actualmente se están firmando los permisos adecuados para los religiosos inscritos, para que puedan entrar a los distintos ámbitos en donde hay personas privadas de su libertad. Es decir, para que no entre solamente un culto específico, como es el culto católico, sino que también rabinos, pastores, pastoras, imames, y de otros tantos cultos que hay en la Argentina, puedan ir a las cárceles, a los hospitales, a los centros psiquiátricos, etc., y asistir a los fieles que requieren asistencia espiritual, por supuesto, de esa confesión religiosa.

De manera tal que se han introducido [a la Ley] ciertos avances, pero creemos que esto no es suficiente, por lo cual se elaboró un anteproyecto de libertad religiosa, producto del consenso de todo el ámbito religioso argentino. Una de las novedades de este anteproyecto de ley, a través del cual las entidades religiosas diferentes de la iglesia católica, podrán obtener la personería jurídica de carácter religioso.

P: Además de la Ley, ¿cuáles son los otros desafíos a los que se enfrenta Argentina en materia de igualdad religiosa?

La Argentina tiene mayoría católica, pero una importantísima tradición diferente a ella, lo que hace de mi país, un país maravillosamente plural, diverso y armónico…

R: Por supuesto que si llegara al Congreso el anteproyecto en materia de libertad religiosa que declara la personería jurídica para las entidades distintas de la Iglesia católica, sería un avance importante porque estas entidades serían autónomas e iguales jurídicamente. Creo que no está en discusión el concepto de igualdad, desde el punto de vista social, en todo caso lo que sí puede estar en discusión es la igualdad jurídica. Esto lo resuelve la derogación del decreto-ley 21.745 de la dictadura.

No olvido una frase de un líder evangélico, que es muy importante, muy conocido y muy destacado, que dijo: "nosotros en la Argentina nos sentimos ciudadanos de segunda, en relación con los otros". Yo le contesté que, en primer lugar, claro que no lo eran. Pero, en segundo lugar, creo que hay un error importante de parte del mundo evangélico, que es la comparación casi permanente con la Iglesia católica. En este punto debería quedar claro que cada tradición tiene una historia particular que la identifica y este es un tema que gran parte del mundo evangélico debe reflexionar.
La Argentina tiene mayoría católica, pero una importantísima tradición diferente a ella, lo que hace de mi país, un país maravillosamente plural, diverso y armónico.

P: ¿Sugiere que los evangélicos deberíamos renunciar al concepto de igualdad?

R: Insisto en este punto en la igualdad jurídica. Claro que siempre está presente, cuando se plantea esto de lo que estamos hablando, el artículo 2 de la Constitución Nacional a través del cual el Estado tiene que sostener el culto católico. Es efectivamente así, y que además no se puede modificar. Tal vez esto pase, dentro de 100 años o 200, tal vez haya una reforma de la Constitución que puedan pelear las generaciones futuras? ¿Qué se sostengan todos los cultos…? Es una posibilidad… ¿es un deseo?, o ¿una utopía? No lo sé.
Respecto del "famoso presupuesto destinado a la iglesia católica" me gustaría decir que en el imaginario colectivo evangélico se piensa que son cifras incalculables, pero hay que decir que ese presupuesto no solo es bajo, en relación con lo que se piensa, sino que ha bajado más aún. Hay evangélicos que hablan de igualdad económica, bueno, en este punto hay que decir también que las entidades religiosas inscriptas obtienen por su condición de inscriptas, beneficios impositivos importantes. Esto no es poco.

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P: ¿Cómo es su relación personal con la Iglesia evangélica? ¿Se siente condicionada de alguna manera para el desempeño de su cargo?

R: Dentro del ámbito evangélico yo asisto a la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA), y participo de los cultos y de otras actividades también, que son ajenas a mi cargo de funcionaria.
Ahora, yo creí que me iba a determinar en la gestión, el hecho de pertenecer o no. A veces, cuando se designa a alguien para un cargo, es porque puede facilitar tal o cual cosa y ser eficaz en la gestión. La puerta de la Dirección a mi cargo está abierta a todos. Creo, sí, y lo digo con total y absoluta modestia que, pertenecer al ámbito evangélico, haberme criado dentro de la escuela evangélica, haber ido a la escuela dominical, haber estudiado teología y conocer las raíces del evangelismo, es cierto que es un plus importantísimo para el ejercicio del cargo. ¿Por qué? Porque, a contracorriente de lo que se dice, el mundo evangélico es muy desconocido y hay muchos prejuicios, porque se nos asocia con los señores que gritan en las plazas, con los que te tocan la puerta todos los domingos cuando estás comiendo el asado, o con prácticas poco dignas… o simplemente no se sabe.

Hay evangélicos que hablan de igualdad económica, bueno, en este punto hay que decir también que las entidades religiosas inscriptas obtienen por su condición de inscriptas, beneficios impositivos importantes…

El desconocimiento es general hacia todas las religiones, y en particular hacia los evangélicos, porque se confunde con ciertas prácticas que no son evangélicas, desde el punto de vista del Libro…, del texto bíblico.
En este sentido creo que desde esta función puedo aportar, en ir acercando a las partes…, que el ámbito del Estado conozca ampliamente el escenario evangélico, y esto es importante…, para ellos y para mí. Aunque esta es parte de la tarea.

P: En todo caso, si hay un condicionamiento, es para bien…

R: Ese sería el condicionamiento. Es como cuando iba a un cumpleaños, donde mis compañeros eran mayoritariamente católicos o judíos… – musulmanes había muy pocos – y me preguntaban ¿evangelista? "No, evangelista es el autor del texto…, evangélico", aclaraba. Claro, y eso qué quiere decir… Entonces hablas de a poquito, que Lutero…, que el "sola fe, sola Gracia, sola Escritura…". Y siempre tuve un afán de informar adecuadamente, y no sólo del ámbito evangélico, sino en el ámbito de todo lo religioso. Porque en la Argentina, igual que en España y en todas partes, lo religioso es siempre motivo de prejuicio. Desde todo punto de vista. Por eso es importantísimo que el Estado también ayude a desmitificar.

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Es hora de concluir la entrevista. La pequeña sala del hotel donde se hospeda se ha ido llenando de gente y la conversación se hace difícil. Además, debe apurar el tiempo que le queda antes de su regreso a Argentina para intentar verse con algunos buenos amigos que tiene en la capital de España. Sabe que tiene por delante una tarea grande y difícil. Pero muestra la seguridad de quienes saben que tienen una misión que cumplir para la que, probablemente sin ser muy conscientes de ello, se han estado preparando toda la vida.

Autor: Jorge Fernández, Noticias FEREDE | FOTOS: Zeke Fernández

 

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