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Esta mañana la Iglesia Evangélica Pentecostal de A Ponte reanuda la celebración regular de sus cultos, después de seis domingos de celebraciones en la calle
(OURENSE, 09/08/2009) Con satisfacción y cautela los evangélicos gallegos recibían esta semana el pronunciamiento de la Justicia gallega a favor de su causa, en el conflicto que mantiene desde hace mes y medio con el Ayuntamiento local por el injustificado cierre de una iglesia en A Ponte (Ourense). Satisfacción, porque consideran que la Justicia ha fallado a favor de la libertad religiosa, sentando un precedente importante. Con cautela, por parte de los pastores locales, que desearían pasar página a este lamentable suceso y poder seguir desarrollando su labor evangélica y pastoral, en paz con sus vecinos y con las autoridades, como venía sucediendo en A Ponte desde hacía 10 años. Una paz que se vio quebrantada cuando, el pasado domingo 21 de junio de 2009, la policía local interrumpía un servicio religioso, obligando a los presentes a desalojar la capilla de la Iglesia Evangélica Pentecostal de A Ponte, por orden del Ayuntamiento local, que justificaba la medida porque la Iglesia carecía de ‘licencia de actividad’. Un requisito que las iglesias e instituciones evangélicas vienen combatiendo en distintas instancias políticas y judiciales por entender que el requerimiento es innecesario para las confesiones religiosas y que su exigencia restringe, en la práctica, el derecho constitucional del libre ejercicio de la fe religiosa. Primero, el derecho constitucional Así lo ha entendido, al parecer, la Justicia gallega que, en el auto correspondiente, hecho público esta semana, ordena la "apertura cautelar" del lugar de cultos de la Iglesia, lo que para David Rego, secretario ejecutivo del Concello Evanxélico de Galicia, supone un importante precedente jurídico que antepone el derecho constitucional del libre ejercicio de la fe religiosa, al cumplimiento de normativas y requisitos municipales que, en ocasiones, se aplican de forma caprichosa y arbitraria en perjuicio de este derecho. No obstante, Rego reconoce que la demanda judicial fue el último recurso, al no encontrar ninguna disposición al diálogo por parte del Ayuntamiento y verse obligados a celebrar los cultos en la calle durante mes y medio. Pero entiende que este no es el camino deseable y espera que, con la sentencia, el Ayuntamiento comprenda la importancia del diálogo con las confesiones religiosas. ¿Diferencias entre cristianos y evangélicos? Así lo entiende también el pastor Antonio Vázquez, titular de la Iglesia Evangélica local, protagonista involuntaria del inciedente, que afirma no haber tenido ningún problema con los vecinos en los 10 años de presencia de la Iglesia en el pueblo. "Lo que sí hemos descubierto durante este tiempo de conflicto, es el tremendo desconocimiento que la gente tiene acerca de la fe evangélica" – reconoce Vázquez – "no sólo por parte de la gente común, sino incluso de los profesionales de los medios de comunicación que, a raíz del incidente, nos hacían preguntas tales como ‘cuáles eran las diferencias entre los evangélicos y los cristianos‘ (sic). Consciente de que el desconocimiento y la ignorancia son terreno fértil para el prejuicio, el pastor Vázquez cree necesaria una reflexión interna por parte de los pastores locales. "Este es un tema que quiero presentar en la reunión de pastores de mañana lunes", señala, "para ver cómo podemos hacer para que se nos conozca un poco mejor, y ayudar a mejorar la percepción que los vecinos puedan tener de nuestra identidad evangélica". Por lo pronto, la reanudación de las reuniones se desarrollará con alegría y agradecimiento – a Dios, y a las iglesias hermanas que manifestaron su apoyo de distintas maneras durante los seis domingos con cultos al aire libre -, pero "con cautela", señala Vázquez, "sólo queremos volver a la normalidad". Noticias relacionadas:
FEREDE
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