(INTERNACIONAL/EEUU, 04/02/2011) Ya ha pasado un año desde la participación del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Desayuno Nacional de Oración en febrero de 2010, una cita que hunde sus orígenes en la fundación del país norteamericano, pero que se celebra anualmente desde los tiempos del presidente Eisenhower, hace 60 años. El Desayuno Nacional de Oración (National Prayer Breakfast, en inglés) es un acto religioso de gran importancia social, cultural y política, que se celebra en Washington DC el primer jueves de febrero de cada año. Al igual que el año pasado, el evento tuvo lugar en el Hotel Hilton de Washington y contó con la presencia de 3.500 invitados, entre ellos representantes extranjeros de un centenar de países. Como es habitual, el discurso presidencial constituye el centro del acto. Su contenido suele ser evocador e inspirador, proclamando la fe religiosa como un valor fundamental, y repasando algunos de los temas de actualidad nacional e internacional. Siendo que el acto tiene un origen y un carácter marcadamente judeocristiano, no obstante al mismo son invitados representantes de distintas confesiones religiosas, cuya fe religiosa también es considerada como un valor importante en la construcción de los EE UU, un país plural e integrador al que hombres y mujeres de todo el mundo han emigrado en busca del "sueño americano", de libertad, paz y progreso. Apoyo a la congresista baleada y ‘al pueblo’ egipcio
El presidente Obama inició su discurso con unas palabras de apoyo a Gabby Giffords, la congresista demócrata que recibió un disparo en la cabeza en un atentado, el pasado 8 de enero. Aludiendo al esposo de Gifford, Mark Kelly, presente en el acto, Obama declaró: "quiero que Gabby y Mark y su familia entera sepan que estamos con ellos en el largo plazo, y que Dios está con ellos en el largo plazo". Seguidamente, el Presidente se acordó de los acontecimientos en Egipto: "oramos para que la violencia en Egipto termine y que los derechos y aspiraciones del pueblo egipcio se vean satisfechos, y que el amanecer de un día mejor venga sobre Egipto y sobre todo el mundo". Unas palabras que, interpretadas en clave política, podrían confirmar los rumores que aseguran que Obama ha pedido a su homólogo egipcio, Hosni Mubarak, que dimita de inmediato. Obama aprovechó, además, la ocasión para proclamar su fe evangélica fuera de toda discusión (algunos ultraconservadores "le acusan" de ser musulmán), recordando que su "entrada al servicio público fue, en realidad, a través de la iglesia". El ejemplo y los valores de su madre Se mostró comprensivo con los eventuales ‘sorprendidos’ por este hecho ya que, "como algunos de ustedes saben, yo no vengo de una familia muy religiosa". De su padre, un no-creyente al que apenas trató "un mes" en toda su vida, no reconoce mayor influencia.
En cambio, atribuye a su madre – hija de bautistas y metodistas, pero escéptica acerca de "la religión organizada" – los valores que le inspiraron para dedicarse a una vida de servicio: "es gracias a ella que llegué a entender la igualdad de todos los hombres y mujeres, y los imperativos de una vida ética, y la necesidad de actuar en base a tus convicciones". Gracias al ejemplo de su madre, posteriormente llegaría a adoptar como referentes a los líderes religiosos del movimiento de derechos civiles: "por supuesto, Martin Luther King y los líderes bautistas, las formas en que ellos ayudaron a los que habían sido subyugados haciendo caminos donde no había, y transformaron una nación a través de la fuerza del amor. Pero también estuvieron los dirigentes católicos, como el padre Teodoro Heshburg, los líderes judíos como el rabino Abraham Joshua Heschel, los líderes musulmanes y los líderes hindúes", matizó. "La presidencia ha profundizado mi fe" El Presidente estadounidense reconoció que, en estos 20 años de su peregrinaje cristiano su fe "ha tenido sus vueltas y revueltas. No siempre ha sido una línea recta…", confesó. Y apeló al humor para explicar el estado actual de su fe: "…déjenme decirles, estos dos últimos años han profundizado mi fe. (Risas y aplausos.) La presidencia tiene una manera divertida de hacer que una persona sienta la necesidad de orar. (Risas). Abe Lincoln dijo, como muchos de ustedes saben, "me he visto obligado a arrodillarme muchas veces, por la convicción abrumadora de que no tenía otro lugar adonde ir." (Risas). Obama destacó la importancia de la oración, agradeciendo especialmente a los muchos amigos que oran por él en todo el país, especialmente algunos "hermanos en Cristo" que no están de acuerdo con sus ideas: "es reconfortante saber que hay gente orando por ti, que no siempre están de acuerdo contigo. Tom Coburn, por ejemplo, está aquí. Él no sólo es un querido amigo, sino también un hermano en Cristo. Entramos en el Senado al mismo tiempo. A pesar de que estamos en lados opuestos en un montón de temas, parte de lo que nos mantiene unidos el uno al otro, es una fe compartida, el reconocimiento de que oramos y servimos al mismo Dios. Y sigo orando para que Dios le muestre la luz y vote conmigo de vez en cuando. (Risas).Va a suceder, Tom. (Risas.) Un rayo de luz está por caer". (Risas) Motivos de oración presidenciales
El mandatario respondió a una pregunta que, según dice, la gente le hace cuando viaja por los distintos estados: "Cuáles son sus motivos de oración". Obama comenzó bromeando acerca de sus motivos "genéricos", entre ellos por su hija Maila: "Señor, dame paciencia mientras observo a Malia ir a su primer baile" – (risas) – "en el que habrá muchachos". (Risas). "Señor, haz que esa falda se haga más larga mientras ella va a ese baile". (Risas). Bromas aparte, Obama señaló tres de sus principales y recurrentes motivos de oración: 1) "Oro por mi capacidad de ayudar a aquellos que están luchando"; 2) "un segundo tema recurrente en mis oraciones es una oración por humildad"; 3) "que yo pueda caminar más cerca de Dios y hacer de este caminar mi tarea primera y más importante". El Estado tiene un papel… Conciliador en las formas, Obama insistió en la necesidad de humildad para aceptar que "ninguno tenemos todas las respuestas a los problemas" y estar dispuestos a aceptar "otros puntos de vista", a la vez que reconoció su lucha interior por "equilibrar esta incertidumbre, esta humildad, con la necesidad de luchar por convicciones profundas, de estar abierto a otros puntos de vista, pero firmes en nuestros principios básicos. Y oro por esta sabiduría todos los días". Basado en esas "convicciones profundas", Obama destacó el papel de la sociedad civil y de las acciones caritativas de las confesiones religiosas, pero también hizo un guiño a su resistido proyecto de reforma sanitaria y el irrenunciable papel del Estado: "sigo creyendo que, en una sociedad solidaria y justa, el Estado debe tener un papel que desempeñar; que nuestros valores, nuestro amor y nuestra caridad, deben encontrar expresión no sólo en nuestras familias, no sólo en nuestros lugares de trabajo y nuestros lugares de culto, sino también en nuestro Gobierno y en nuestra política", declaró. Le recomendamos descargar y leer el discurso completo, en inglés, o en español. Noticia relacionada:
Washington, D.C. | Traducción y redacción: Noticias Ferede
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«Oro para que mi caminar con Dios sea mi tarea primera y la más importante»
DISCURSO DE OBAMA
EN EL DESAYUNO NACIONAL DE ORACIÓN
«Oro
para que mi caminar con Dios sea mi tarea primera y la más importante»
Fuente: White House,
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