
Meriam Yehya junto a su marido, a quien no se permitió acompañarla en el parto
(INTERNACIONAL, 28/05/2014) La mañana de ayer, unos días antes de lo esperado, Meriam Yehya dio a luz a una niña. Su parto tuvo lugar en la cárcel y no se le permitió a su esposo estar presente. Las autoridades de Sudán han – extraoficialmente- declarado que pospondrán durante al menos dos años la ejecución de Meriam para permitirle darle cuidados básicos a su hija.
MERIAM AÚN ESTÁ EN PELIGRO
“Lo que sucedió hoy fue una modesta luz de esperanza en medio de la obscuridad”, dice Amnistía Internacional. “La presión internacional – a la que contribuyeron los miles de firmantes – ha obligado al gobierno a actuar de una manera diferente”.
Según la organización internacional defensora de los derechos humanos, el Ministro sudanés de Relaciones Exteriores prometió intentar evitar la sentencia a muerte de Meriam.
“Hace unos días interceptamos una misión diplomática sudanesa en la República Checa y confrontamos a las autoridades de este país con tu firma”, dice Amnistía. “El Ministro Sudanés de Relaciones Exteriores prometió que su gobierno tomará todos los pasos posibles para evitar que se cumpla la sentencia a muerte de Meriam y tomar medidas para reformar las leyes que han llevado a esta atrocidad”.
Amnistía Internacional dice que mantendrá la presión “par