Una imagen habitual en las mañanas de los domingos, en La2 de RTVE: José Pablo Sánchez citando la Biblia
(Redacción, 03/04/2020) “Me he sentido abrumado por el cariño de tanta gente y muy bendecido por vuestras oraciones. Estoy seguro de que Dios escuchó vuestras oraciones. Muchas gracias”.
Con esas palabras agradecía ayer, José Pablo Sánchez, a las muchas personas que desde toda España y desde otros países se interesaron con preocupación por su salud al saber que había sido hospitalizado con un positivo por coronavirus al no ceder la fiebre y sufrir insuficiencia respiratoria. Lo ha hecho a través de un vídeo, publicado en la página de Facebook de Buenas Noticias TV.
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“Estoy agradecido a Dios pero también estoy triste por aquellos hermanos que han perdido la vida por el virus. De verdad, no entiendo que unos sanemos y otros mueran”, confiesa. |
Sánchez fue ingresado en el Hospital Reina Sofía, de San Sebastián de los Reyes (Madrid), y fue protocolizado como se está haciendo en estos casos: ingreso hospitalario con aislamiento y sin contacto con la familia.
Su esposa Jane también dio positivo pero sus síntomas fueron más leves y convaleció en su casa, sin necesidad de atención hospitalaria.
Gracias a Dios, al cabo de unos días Sánchez recibió el alta hospitalaria y en el día de ayer, una semana después de su regreso a su domicilio familiar, también recibió el alta médica, lo que supone la superación completa de la infección.
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“Estos días son de mucha amargura para muchas personas… pero Dios puede cambiar la amargura en esperanza”. |
El director de Buenas Noticias TV ha querido dejar constancia de su profundo agradecimiento a Dios al haberle librado de una situación en la que, reconoce, llegó a temer por su vida.
“Estoy agradecido a Dios pero también estoy triste por aquellos hermanos que han perdido la vida por el virus. De verdad, no entiendo que unos sanemos y otros mueran”, confiesa.
Evangelista por vocación y llamamiento, Sánchez ha querido también compartir un mensaje de esperanza:
“Estos días son de mucha amargura para muchas personas… pero Dios puede cambiar la amargura en esperanza”.
Puede escuchar el vídeo con su testimonio aquí: