(MADRID, 22/04/2020) La expansión del coronavirus ha forzado a miles de personas a quedarse en sus casas. Este encierro junto con la crisis sanitaria, el duelo y las consecuencias económicas de la pandemia copan gran parte de los titulares de los medios de comunicación y de las publicaciones en redes sociales.
Pero también hay noticias esperanzadoras. Y los usuarios desean leerlas. Las búsquedas en Google de “buenas noticias” se han disparado en España en las últimas semanas. Alcanzan máximos históricos desde que el buscador recopila este tipo de datos (enero de 2004).
UNA CRISIS CON DIFERENTES FASES
|
El hecho de que el enlace del programa Buenas Noticias TV aparezca entre los primeros diez, de los más de 382.000.000 de resultados en la búsqueda en Google de “buenas noticias”, es también una extraordinaria buena noticia |
El psicoanalista y profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, José Ramón Ubieto, explica que una situación de crisis como la provocada por el coronavirus tiene diferentes fases. La primera “ya está superada y es la de la perplejidad”. El usuario se pregunta qué está sucediendo, dónde está pasando y si también le puede tocar a él.
“La segunda fase, que ya estaríamos abandonando, es la del pico de pánico de angustia. Cuando empezaron a morir personas en España, nos dimos cuenta de que no era una cosa de China. Era algo grave que también nos podía afectar a nosotros”, afirma. En esta fase, según cuenta, a los usuarios les interesa informarse sobre fallecimientos y otros datos. En España en los últimos dos meses la búsqueda del término “coronavirus” ha aumentado notablemente. Se disparó especialmente el 12 de marzo después de que la Organización Mundial de la Salud declarara el brote como pandemia global. Los internautas buscan diferentes noticias relacionados con esta temática. Sobre todo “datos”, “últimas noticias”, “mapas”, “síntomas” o “fallecidos”.
“Queremos saberlo todo. Empezamos a buscarlo hasta que sufrimos una infobesidad y comenzamos a agotarnos de la información porque se convierte en un problema, Muchas personas han dejado de leer las noticias porque ya saben el relato”, explica el psicoanalista. Esto es precisamente lo que le ocurrió a Martín. Las noticias sobre nuevos contagiados, personas fallecidas o el desabastecimiento en algunos hospitales le provocaban ansiedad y no le dejaban dormir. “Llegó un momento en el que decidí no verlo más por todas las informaciones negativas que recibía constantemente mi cerebro”, afirma.
La nueva fase en la que ya se está entrando es la del duelo, según Ubieto. Desde que el SARS-CoV-2 llegó a España, más de 21.000 personas han muerto oficialmente a causa de la Covid-19. Además, el impacto que la pandemia tendrá en la economía mundial se prevé de una dureza sin precedentes en el último siglo. “Ahora es cuando surge la necesidad de buscar buenas noticias que nos digan que vamos a salir a la calle pronto, que habrá soluciones, que la Unión Europea va a implicarse y que nuestra empresa no va a quebrar. Las personas tratan de confirmar lo que desean porque de lo que pasará no tenemos ni idea”, explica.
La próxima y última fase será la de reconstrucción de los lazos que se han interrumpido y de la economía. Todo este proceso se produce con cualquier situación de crisis o catástrofe. Así lo afirma Ubieto, que pone como ejemplo el atentado de Barcelona. En este caso “no hay un deadline universal”, sino que será una salida progresiva: “No saldremos todos a la calle cuando hayan pillado al terrorista o cuando haya acabado el terremoto”.
Para él, “a nivel mundial no existe nada que haya durado tanto tiempo y recuerden todos los que están vivos”: “El último evento que supuso una afectación tan importante fue la Segunda Guerra Mundial”. Ya en aquel entonces, según señala, las personas buscaban buenas noticias. Aunque por otros medios. En un mundo sin Internet, recurrían sobre todo a familiares o amigos.
La contaminación baja y la ciencia lucha contra el coronavirus
Ahora basta con teclear “buenas noticias” en el buscador o en redes sociales para encontrarlas. Centenares de personas superan la Covid-19 cada día. La contaminación en algunos lugares ha disminuido. Los científicos trabajan sin descanso y cada vez están más cerca de posibles curas. También hay personas que se desviven por ayudar a sus vecinos y han surgido incontables iniciativas solidarias: desde personas que fabrican en un tiempo récord respiradores o cosen miles de mascarillas a conciertos o bingos benéficos para recaudar dinero para los hospitales.
Algunos medios generalistas, grandes medios especializados y también usuarios en redes sociales también suelen resaltar cada día buenas noticias durante la pandemia. Lo mismo ocurre a nivel mundial. Por ejemplo, cuentas de Instagram que se dedican a publicar buenas noticias como@TanksGoodNews y@GoodNews_Movement han visto un aumento exponencial de sus seguidores, según The New York Times.
En países como España, a los usuarios de Google les preocupa especialmente cómo protegerse ante el virus. Las medidas más consultadas para frenar la expansión del virus son “cuarentena” y “mascarilla”. Se han buscado más desde que empezó la pandemia que en los últimos 15 años. La búsqueda de “mascarilla” se disparó especialmente cuando el Gobierno se planteaba si recomendar su uso a la población general. También ha crecido hasta máximos históricos el interés sobre cómo desinfectar fruta, verduras o mascarillas o las búsquedas relacionadas con la lejía.
>>> Leer la noticia completa en EL PAÍS
|
Se multiplican en Internet las personas que buscan a Dios durante el confinamiento En un artículo publicado en esta revista el 14 de abril, el coordinador nacional de EnBuscadeJesus.net, David de Lago, ya nos señalaba cómo la búsqueda de Dios en internet se había disparado y nos contaba cómo un equipo de 23 voluntarios que actúan como consejeros online, ha atendido miles de solicitudes de personas interesadas en saber del evangelio desde que comenzó el estado de alarma. El hecho de que el enlace del programa Buenas Noticias TV aparezca entre los primeros diez, Fuente: ELPAIS.COM / ISABEL RUBIO / Edición: Actualidad EvangélicaNoticias Relacionadas
OPINIÓN / 24 DE MARZO. 50 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN ARGENTINAGestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Scroll al inicio
|




