(Redacción, 28/08/2026) | El español encabeza por delante de cualquier otra lengua la distribución mundial de Biblias completas impresas, según el Informe estadístico sobre la Distribución de Escrituras 2025 que ha publicado la Fraternidad de Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). Con 4,38 millones de ejemplares repartidos a lo largo del año, el español se sitúa como el idioma más presente en el reparto de la Escritura completa, seguido del portugués y del inglés, un dato que sitúa a las comunidades hispanohablantes en el centro del movimiento bíblico global.
El informe recoge que las Sociedades Bíblicas distribuyeron en 2025 un total de 148,3 millones de ejemplares impresos de las Escrituras, entre ellos 22,4 millones de Biblias completas, 10 millones de Nuevos Testamentos y 115,9 millones de porciones y selecciones. La organización agrupa a 156 Sociedades Bíblicas que desarrollan su labor en más de 240 países y territorios, lo que convierte este balance en una de las radiografías más amplias del acceso a la Biblia en el mundo.
El español, primera lengua de la Biblia impresa

El peso del español no se limita al papel. En la distribución digital, el idioma comparte con el inglés el mayor número de consultas de capítulos bíblicos, ambos con cuotas casi iguales, y ocupa el segundo lugar en descargas de la Biblia digital. En las reproducciones de audio, el español y el portugués lideran a nivel mundial, con casi tres cuartas partes de toda la actividad sonora entre las lenguas principales. El conjunto de los diez idiomas más distribuidos representó el 69% de la difusión mundial de Biblias completas.
América Central y del Sur registraron las cifras generales de distribución más altas, con cerca de 98,5 millones de porciones y selecciones, un volumen que la propia Fraternidad atribuye al éxito de los programas de participación comunitaria. La región también concentró la mayor proporción de descargas digitales, con 19,16 millones, el 72,6% del total mundial, lo que apunta a una cultura lectora activa apoyada en el teléfono móvil y en la implicación de las iglesias.
La interacción digital marca el ritmo del cambio
El informe describe un ministerio en plena transformación. Las Biblias digitales y los textos bíblicos se descargaron 26,4 millones de veces durante el año, mientras que las consultas de capítulos alcanzaron los 32,2 billones, un incremento del 13,8% respecto a 2024. Las reproducciones de audio llegaron a 1,4 billones. La Fraternidad advierte de que muchas Sociedades Bíblicas se encuentran aún en fases iniciales de medición, por lo que el alcance real del acceso digital podría superar lo registrado.

Frente a este crecimiento, la distribución impresa mantiene un descenso sostenido. La organización identifica como factores principales el aumento de los costes de impresión, importación y transporte internacional en un contexto de inflación mundial, y la creciente disponibilidad de recursos digitales que permiten acceder a la Escritura sin necesidad de un ejemplar físico. El secretario general de SBU, el pastor Dirk Gevers, enmarcó estas cifras en ocho décadas de labor y afirmó que la distribución de 25.000 millones de textos bíblicos desde 1946 constituye un testimonio de fidelidad sostenido por el personal, los voluntarios y los donantes de las Sociedades Bíblicas de todo el mundo.
Un Nuevo Testamento en dialecto galileo entre los avances del año
Entre los hitos de traducción del período figura la finalización del Nuevo Testamento en dialecto coloquial galileo, presentada por la Sociedad Bíblica Árabe Israelí (AIBS), miembro de la Fraternidad. El proyecto, iniciado en 2022 y concluido en marzo de 2026, ofrece el texto en formatos escrito, de audio y de vídeo, y busca acercar la Escritura a las generaciones más jóvenes en la lengua que emplean cada día. Su directora, Dina Katanacho, subrayó que la traducción se priorizó para ayudar a las personas a escuchar el mensaje con claridad en un tiempo de tensión social y política. La versión aspira a llegar a cerca de dos millones de hablantes árabes en Israel y a comunidades como Siria, Líbano, Jordania y Palestina.




