(Redacción, 21/04/2026) | En esta entrevista, Miguel Palacios Carbonell, pastor gitano de la Iglesia Evangélica Filadelfia en Madrid, ofrece un testimonio tan personal como colectivo sobre la historia, la identidad y los desafíos del pueblo gitano evangélico en España. A través de su relato, el espectador se adentra en el origen del movimiento evangélico gitano, su expansión desde mediados del siglo XX y la huella que ha dejado en la vida espiritual, cultural y social de muchas familias gitanas.
Lenguaje que consolida la exclusión
Uno de los aspectos más valiosos de la conversación es la forma en que Palacios denuncia la persistencia de prejuicios todavía arraigados en distintos niveles de la sociedad. Su crítica no se limita a la discriminación más evidente, sino que alcanza también a expresiones normalizadas en el lenguaje y la cultura, incluidas algunas acepciones de la Real Academia Española o referencias cotidianas como la expresión “brazo de gitano”, para describir un conocido postre, que contribuyen a sostener estereotipos y a perpetuar una imagen distorsionada del pueblo gitano. En ese sentido, la entrevista abre una reflexión necesaria sobre cómo el lenguaje también puede consolidar exclusión.
Una denuncia viral
La conversación aborda además una de las denuncias más duras y recientes: la discriminación vivida por familias gitanas en el ámbito de los tanatorios, especialmente en momentos de duelo en los que la dignidad humana debería estar plenamente garantizada. La intervención del diputado gitano de Más Madrid, Samuel Escudero, en la Asamblea de Madrid, que se convirtió en viral en las redes sociales, sirve aquí como ejemplo de una reivindicación que ya no puede seguir ignorándose. Porque, como subraya el entrevistado, el problema no es solo institucional, sino profundamente humano.
Junto a ello, la entrevista pone el foco en el papel de los jóvenes gitanos, la importancia de la educación, la necesidad de visibilizar referentes y el valor de una comunidad que quiere participar plenamente en la sociedad sin renunciar a su identidad. También aparece el concepto del “gitano invisible”, una realidad todavía presente entre quienes sienten que deben ocultar su origen para evitar ser juzgados, o limitados en sus oportunidades de acceder a un puesto de trabajo.
Se trata, en definitiva, de una conversación imprescindible para comprender mejor una historia marcada por la fe, la resistencia y la búsqueda de reconocimiento. Una invitación a escuchar, a aprender y a mirar de frente una realidad que sigue pidiendo justicia, respeto y memoria.
Fuente: Actualidad Evangélica (Youtube)




