(Redacción, 24/08/2026) | Una congregación de ocho personas que se quedó sin pastor en Puerto del Rosario dio origen hace tres décadas a la que hoy es una de las mayores comunidades evangélicas de España y uno de los principales dispositivos de acción social de Fuerteventura. Misión Cristiana Moderna celebra su 30 aniversario tras haber convertido una pequeña iglesia insular en una entidad de referencia que combina la labor de culto con la atención a las personas más vulnerables de la Isla.
La historia arrancó en febrero de 1996, cuando el pastor Ángel Manuel Hernández Gutiérrez llegó a la capital majorera enviado por su denominación en Canarias para hacerse cargo de aquella congregación reducida, huérfana de responsable religioso tras el fallecimiento de su anterior pastor. Junto a su esposa, Lidia Esther Dóniz González, ambos naturales de Tenerife, inició una etapa marcada por la escasez de recursos y por una convicción que ha guiado desde entonces el proyecto, que la fe debía acompañarse siempre de un compromiso firme con las personas.
Fe y techo bajo el mismo suelo
Aquellos primeros años estuvieron definidos por la cercanía a quienes más sufrían. El matrimonio acogió a mujeres víctimas de violencia junto a sus hijos, y el primer local de la iglesia funcionaba entre semana como albergue para personas sin hogar y los domingos como lugar de culto. Una frase del pastor Hernández resumió aquella etapa cuando alguien reparó en el olor que dejaban quienes dormían allí. «Ese es el olor de la misericordia», respondió.
El crecimiento posterior permitió ampliar la labor de forma progresiva. Tras varios traslados dentro de Puerto del Rosario, la organización puso en marcha programas para personas sin hogar, con drogodependencias, procedentes de recursos de salud mental o en situación de exclusión. Muchos de quienes pasaron por esos procesos de acompañamiento lograron reconstruir sus vidas.
Una entidad social con vida propia
La actividad asistencial alcanzó tal dimensión en 2003 que dio lugar a la constitución de la Entidad Social Misión Cristiana Moderna, una organización jurídicamente independiente de la iglesia aunque unida a ella por un mismo origen y una misma misión. Desde entonces ambas han trabajado de forma coordinada en una labor espiritual, social y humanitaria que se ha ido profesionalizando con los años. El reconocimiento institucional llegó en 2005, cuando el Gobierno de Canarias acreditó a la entidad como colaboradora en la prestación de servicios sociales. Hasta ese momento toda la actividad se había sostenido en exclusiva con las aportaciones voluntarias de los miembros de la iglesia y de sus colaboradores.
Siete sedes para un crecimiento continuo
A lo largo de estas tres décadas la organización ha cambiado de sede en siete ocasiones para responder a su expansión continua. La llegada en 2010 a las instalaciones de la calle Henequén, en el Polígono Industrial de Risco Prieto, con más de 3.000 metros cuadrados, permitió consolidar el comedor social, las casas de acogida, los albergues para hombres y mujeres, el ropero solidario, el servicio de duchas, el reparto de alimentos, la alfabetización de adultos, la bolsa de empleo y los convenios con Instituciones Penitenciarias, entre otros programas.
En 2018, cuando sus albergues apenas contaban con seis plazas, la entidad acogió a veinte personas migrantes derivadas por la Policía Nacional. El aumento sostenido de llegadas convirtió a la organización en el principal dispositivo de acogida de emergencia de la Isla durante los primeros momentos de la crisis. En algo más de dos años y medio pasaron por sus recursos más de 3.000 personas migrantes, atendidas gracias a cientos de voluntarios y al respaldo de la sociedad majorera.
En 2020 el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones acreditó a la entidad como colaboradora humanitaria y esta puso en marcha el primer Centro de Acogida, Emergencia y Derivación (CAED) de Canarias, el sexto de España. Ese mismo año la pandemia de covid-19 la situó de nuevo en primera línea, con miles de familias que solicitaron ayuda alimentaria y decenas de personas sin hogar acogidas en sus instalaciones. La trayectoria ha sido distinguida con la Medalla de Oro de Canarias concedida en 2019 al pastor Hernández, la Cruz de Oficial de la Orden del Mérito Civil, el Premio a la Labor Social del Cabildo de Fuerteventura y la declaración de Asociación de Interés Público Insular, entre otros reconocimientos.
Miles de vidas en tres décadas
En el terreno religioso, Misión Cristiana Moderna se ha consolidado como una de las iglesias evangélicas de mayor crecimiento de España. Cada fin de semana más de un millar de personas participan en sus cultos y cerca de dos mil se integran en una red de más de 300 grupos pequeños repartidos por la Isla, con centros de atención en los principales municipios. Según sus propios registros, más de 20.000 personas han estado vinculadas a la iglesia a lo largo de estos treinta años. La entidad desarrolla hoy su actividad con más de 150 personas voluntarias inscritas en el programa del Gobierno de Canarias e impulsa cada año programas sociales, educativos y asistenciales que benefician a miles de personas.





