(Redacción, 10/07/2026) | Siete personas. Esa es toda la membresía de la Iglesia Evangélica Presbiteriana de Los Santos de Maimona, la primera congregación protestante en la historia de este municipio de 8.000 habitantes en la provincia de Badajoz. Y fue esa pequeña iglesia, junto a la Asociación Decisión, la que puso en marcha la 71 edición de las Jornadas Internacionales de Convivencia «Maimona Amiga», que ha concluido hoy tras diez días de voluntariado, acción social y actividades culturales en plena ola de calor.
Las jornadas «Maimona Amiga» son un programa anual de convivencia internacional, de carácter gratuito y abierto a toda la comunidad, que Decisión ha venido promoviendo por toda la geografía española desde hace más de cinco décadas. Esta edición reunió a 50 voluntarios llegados de diversas ciudades de España y del extranjero, que se convirtieron en la expresión más visible de un propósito misionero en un pueblo de arraigada tradición católica. La congregación evangélica afronta el reto diario de presentar el Evangelio a una comunidad mayoritariamente ajena a la fe protestante.
«Jesús me rescató de una vida vacía»
La fiesta country celebrada en la plaza Vistahermosa congregó a numerosos vecinos, que compartieron baile y conversación con el equipo de voluntarios. Entre los participantes se encontraba un grupo de jóvenes estadounidenses que habían costeado íntegramente su viaje y su estancia. Uno de ellos tomó la palabra para compartir su testimonio personal ante los asistentes: «Jesús me rescató de una vida vacía que intenté llenar, sin éxito, con el alcohol». El momento sintetizó el propósito evangelístico que subyace en las jornadas.
Diálogos espontáneos sobre la fe
Las altas temperaturas mermaron la asistencia al Festival Infantil de la Biblia celebrado en el Parque Municipal, aunque decenas de niños acudieron a las funciones de guiñol, manualidades y canciones con contenido bíblico. El evento propició un diálogo revelador con el entorno. Un vecino que paseaba por la zona comentó ante los monitores: «Hablar de Jesús es muy aburrido, por eso los jóvenes no quieren saber nada de la Iglesia». La réplica de uno de los voluntarios fue inmediata: «Pues en este festival, los niños juegan y se divierten mientras aprenden de Jesús».
El intercambio condensa un desafío que las iglesias evangélicas españolas reconocen como propio, el del desapego juvenil hacia la fe y la necesidad de hacer presente el Evangelio no como imposición doctrinal, sino como experiencia viva y accesible.
Goles solidarios y conciertos benéficos
El torneo de fútbol sala reunió a seis equipos y acumuló 82 goles en tres jornadas de competición. La organización donó un euro por cada tanto a la Asociación Rey de Corazones, entidad con amplia trayectoria en la prevención e intervención ante paradas cardíacas. A esa cantidad se sumaron los 113 euros recaudados en el concierto benéfico celebrado en la Explanada de San Isidro con la actuación de la banda de rock celta Sal 150.
Pese a unas temperaturas que rozaron los 40 grados durante toda la semana, el programa de actividades se desarrolló conforme a lo previsto. Todas las propuestas se ofrecieron de forma gratuita y altruista como expresión práctica del compromiso cristiano de los organizadores.
Vecinos que abren sus puertas
La hospitalidad de los santeños fue uno de los rasgos más destacados de la convivencia. Una noche, una avería en la red de saneamiento obligó a desalojar el albergue donde se alojaban los voluntarios y a trasladarlos al polideportivo municipal. Varias vecinas se acercaron de inmediato para ofrecer sus propios hogares y hacerse cargo del lavado de ropa de los afectados.
El Ayuntamiento respondió con el mismo compromiso. En apenas 24 horas, los operarios municipales intervinieron con maquinaria pesada en la vía pública hasta resolver la incidencia. El propio concejal del área fue visto retirando escombros a última hora de la tarde.
Cierre con teatro y clausura
La programación concluyó el miércoles 8 de julio en la Explanada de San Isidro con la representación de «El Gran Circo», una obra musical de teatro para toda la familia que reunió nuevamente a vecinos y voluntarios. El espectáculo cerró simbólicamente diez días en los que la presencia evangélica en Los Santos de Maimona dejó su impronta en el tejido social del municipio.
Tras el cierre de las jornadas, la Iglesia Evangélica Presbiteriana ha expresado su gratitud por el compromiso de los voluntarios que, a pesar de las condiciones climáticas adversas, lograron desarrollar un programa ambicioso de actividades sociales y culturales. La congregación ha celebrado el impacto positivo generado en la localidad durante estos días y su capacidad para presentar ante la sociedad del pueblo un mensaje de esperanza y solidaridad.





