,

SU PALABRA, ALIENTO PARA LA VIDA / JUAN MANUEL QUERO

La Palabra de Dios trae consuelo en la aflicción

Imagen tomada del libro de Juan Manuel Quero: «Su Palabra: aliento para la vida» p. 59.

La Biblia es poder para consolar y restaurar en medio de la aflicción en tanto y en cuanto nos mueve a realizar lo que nos pide, que es acercarnos a Dios y permitir que Él obre de forma determinada según su voluntad; y ahí hay poder para salvación.

(Juan Manuel Quero, 03/07/2026) | Siguiendo el acróstico que comprende el Salmo 119, se llega a la letra «zain». Su significado tiene que ver con la acción de Dios. En gematría simboliza el número 7, que es el número que tiene que ver con lo perfecto y con la implicación de Dios en la vida del hombre. El número 4, que se suele asignar al hombre, más el 3 con el que se describe a la Trinidad, nos da este resultado. En la Biblia encontramos los 7 colores del arco iris como un pacto o promesa de Dios. Serán 7 los días de la semana, y el sábado, que coincide con el séptimo, será el de reposo, el tiempo de adoración, el tiempo de Dios. Asimismo, podríamos hablar de otros muchos símbolos en la Biblia, como los 7 sellos de Apocalipsis o las 7 iglesias de Asia.

La grafía de esta letra «zain» tendrá forma de espada, por lo que también tendrá un apunte simbólico que se dirigirá a esta figura. Recordemos que el Evangelio es como «una espada de doble filo» (Hebreos 4:12), que penetra hasta lo más profundo de nuestras vidas. Todo ello nos introduce al tema de esta sección, como: «La Palabra de Dios que trae consuelo en la aflicción».

La Palabra de Dios ha sido dada y revelada al hombre para salvación en todos los aspectos de nuestra vida. El apóstol Pablo comentaba que él no se avergonzaba del evangelio: «porque es poder para salvación» (Romanos 1:16). Con ello, no estaba diciendo que la misma Biblia o la misma letra escrita sobre papiro o papel, en rollos o en libros como los nuestros, fuese una especie de amuleto; no es eso.

La Biblia no emite unos rayos poderosos ni un tipo de frecuencia que sane, salve o ayude simplemente por conocerla o por tenerla con nosotros. La Palabra de Dios no es un mensaje en el aire; es Dios hablando, es el Dios de la Palabra quien tiene todo el poder. La Biblia es poder para consolar y restaurar en medio de la aflicción en tanto y en cuanto nos mueve a realizar lo que nos pide, que es acercarnos a Dios y permitir que Él obre de forma determinada según su voluntad; y ahí hay poder para salvación. La Palabra de Dios trae consuelo en la aflicción porque Dios está con nosotros hablándonos. La Palabra sin el Espíritu de Dios no nos ayudará para salvación. Necesitamos ese consuelo para salir de la depresión que trae la aflicción y para restaurarnos del sufrimiento que nos lleva al desánimo.

Nuestros propios enemigos pueden tener rostros muy diferentes. Podría ser una persona que nos tiene envidia o que simplemente nos ha tomado manía por distintas motivaciones que puedan moverle a hacer mal. También puede ser una enfermedad, como también Pablo parecía aludir con el «aguijón» que tenía en su carne, que le dañaba. Incluso podría ser las consecuencias de un terremoto, como el que en estos momentos está sufriendo Venezuela.

Cuando sentimos estas contrariedades en nuestras vidas, podemos incluso llegar a la angustia o tener miedo, como dice el versículo 53: «Horror se apoderó de mí a causa de los inicuos». Pero es aquí, en estas situaciones y de manera específica, donde hay que tener muy en cuenta que Dios está con los que confían en Él. El Señor Jesús declaraba a sus discípulos, en medio del peligro y seguramente de la aflicción que esto podría causar, que las puertas de los infiernos no podrán prevalecer contra la iglesia. La iglesia son sus hijos, que le sirven y que dependen de Él (Mateo 16:18).

Es por ello que no debemos permitir en nuestros pensamientos ni siquiera el mínimo pensamiento de desaliento, porque sabemos, como dice el apóstol Santiago, que si bien el Diablo está como león rugiente buscando a quien devorar, también Dios está con nosotros y que si nos sujetamos a nuestro Dios, el maligno saldrá huyendo de nosotros (Santiago 4:7). Esto es lo que viene a significar lo que nos dice el Salmo cuando nos indica que, cuando vienen los temores, simplemente hay que alabar a Dios y recordar que Él está con nosotros. Si Dios está con nosotros, la Biblia declara que nadie podrá prosperar contra nosotros: «¿Pues qué diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31).

Termina así el salmista: que cuando llega la noche y los problemas puedan traer desasosiego a nuestras vidas y quitarnos el sueño por la intranquilidad, hemos de traer a nuestra mente la Palabra de Dios. Nuestros pensamientos han de ser ungidos por las promesas de Dios y por la realidad del Espíritu Santo, que nos ha sido dado para consolarnos y para traer a nuestras vidas la Palabra de Dios en cada momento: «Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, y guardé tu ley. Estas bendiciones tuve porque guardé tus mandamientos» (Salmo 119:55-56). Por ello, cuando declina el día, podremos sosegar nuestras vidas en la presencia de Dios, dejando que Su Palabra nos traiga nuevo ánimo y esperanza a nuestras vidas: «En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado» (Salmo 4:8).

(Este es uno de los temas que se encuentran en el libro publicado por Juan Manuel Quero: «Su Palabra: Aliento para la vida»).

Fuente: Fuente: Juan Manuel Quero - julio 2026

Nota de Redacción: Las opiniones de los autores son estríctamente personales y no representan necesariamente la opinión o la línea editorial de Actualidad Evangélica.

© 2026. Este artículo puede reproducirse siempre que se haga de forma gratuita y citando expresamente al autor y a ACTUALIDAD EVANGÉLICA. Las opiniones de los autores son estrictamente personales y no representan necesariamente la opinión o la línea editorial de Actualidad Evangélica.

SU PALABRA, INTELIGENCIA ESPIRITUAL (IE) PARA NUESTRO TIEMPO / JUAN MANUEL QUERO

SU PALABRA, INTELIGENCIA ESPIRITUAL (IE) PARA NUESTRO TIEMPO / JUAN MANUEL QUERO

Scroll al inicio