(Redacción, 14/07/2026) | La Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE), iglesia anglicana nacional de España y miembro fundador de FEREDE, participó en la XIX reunión del Consejo Consultivo Anglicano (ACC-19), la principal asamblea consultiva de la Comunión Anglicana, celebrada en Belfast (Irlanda del Norte) del 28 de junio al 4 de julio. El encuentro contó con la presencia de 140 delegados de 38 de las 42 provincias anglicanas, una asistencia muy numerosa que confirma la voluntad de la mayoría de los anglicanos de todo el mundo de permanecer unidos explorando cómo trabajar y avanzar juntos. La IERE estuvo representada por su obispo, D. Carlos López. El lema del encuentro fue Called to One Hope («Llamados a una esperanza»), tomado de la carta a los Efesios (4,4), y fue la primera asamblea de la Comunión a la que asistió la nueva arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally.
Las jornadas incluyeron estudios bíblicos diarios sobre las dificultades de la Iglesia primitiva para avanzar unida, narradas en el libro de los Hechos de los Apóstoles, junto con sesiones plenarias de escucha mutua denominadas Global Conversations. Los delegados abordaron temas como la situación de refugiados y emigrantes, la educación y formación teológica, el desarrollo y la sostenibilidad, la evangelización, el discipulado y las iglesias seguras. En la primera jornada, la presidenta del ACC, Canon Maggie Swinson, pidió oración por Venezuela y por los afectados por el reciente terremoto.
Un millón de nuevas iglesias en una década
Entre las resoluciones aprobadas destaca la que respalda Vision36, una iniciativa de la Comisión Anglicana de Evangelización y Discipulado (ACCED) que propone plantar o restaurar un millón de iglesias, comunidades y congregaciones en todo el mundo entre 2026 y 2036. El Consejo aprobó también resoluciones sobre el papel de la mujer como constructora de paz en contextos de conflicto, sobre la creación de la Anglican Communion Young Peacemakers Fellowship y sobre el compromiso medioambiental de las iglesias miembro.
El cuarto día de sesiones, los delegados realizaron una peregrinación a la ciudad de Derry (Londonderry), que tras décadas de conflictos, tensiones y ataques terroristas se ha convertido en un modelo de reconciliación. Los participantes cruzaron a pie el Peace Bridge, símbolo de la paz alcanzada, y recorrieron las murallas históricas de una ciudad que hoy ofrece su experiencia como recurso para comunidades de todo el mundo que viven en contextos de conflicto.
Tanto el oficio de inauguración como el de clausura tuvieron lugar en la catedral de Santa Ana, en el centro de Belfast. El de apertura estuvo presidido por el arzobispo de Armagh y primado de toda Irlanda, John McDowell. En el oficio de clausura participó la Iglesia Episcopal en Jerusalén y Oriente Medio y la arzobispa Mullally, que en su primera asamblea al frente de la Comunión Anglicana subrayó que lo que une a los anglicanos es más grande que lo que los divide.




