CRISIS DEL CORONAVIRUS / LA IGLESIA ANTE LA SITUACIÓN DE CRISIS SOCIAL

“Se está creando una situación que favorecerá la restricción de las libertades individuales y de la libertad de culto”

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El autor de este arículo, doctor en teología, en educación y en ciencias médicas, además de ministro de culto evangélico, plantea que las iglesias evangélicas deberán prepararse no solo para la actual situación de estado de alarma sino para la transición posterior

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Lugares de cultos cerrados por el estado de alarma debido a la pandemia del COVID-19

(Redacción, 01/04/2020) “La Iglesia evangélica actual está enfrentando un nuevo contexto de actuación. Quizás algunos países no son conscientes de la gravedad de este ataque biológico al cual nos enfrentamos … De manera continua se están generando leyes y normativa jurídica en general, que harán mucho más fácil la restricción de las libertades individuales que limitan también el derecho a la libertad de culto, de reunión y de asociación”.

Con estas palabras introduce el Dr. Dadonim Vila Morales su Protocolo de actuación eclesial en situación de crisis social, un documento de 8 páginas en el que analiza algunos de los desafíos a los que se enfrenta la Iglesia Evangélica como consecuencia de la pandemia del COVID-19 y en el que propone una serie de medidas concretas para la adaptación ministerial y eclesial durante el estado de alarma, así como para el momento de la transición al levantamiento de las restricciones, que en su opinión será gradual y llevará tiempo.

RESTRICCIONES EN LAS LIBERTADES

“De pronto y sin que exista ninguna orden judicial en contra de ninguno de nosotros estamos confinados en casa sin poder salir. En diferentes países han creado sistemas de delatores al estilo de las dictaduras otrora criticadas, para descubrir al vecino que deambule por las calles sin autorización, independientemente del peligro o riesgo social que signifique que un individuo camine solo en medio de una calle desierta”, señala el autor. “Resulta evidente que el temor a la enfermedad, al riesgo de ser contagiado por personas aparentemente sanas, además de las restricciones impuestas a la libre circulación y la crítica social a participar en eventos públicos va a perdurar en el comportamiento humano de nuestra generación. Está demostrado que el aprendizaje y cambio de comportamiento se hacen mucho más profundo en el cerebro cuando están ligados a experiencias traumáticas”.

PUEDEN PASAR AÑOS…

“La gente actualmente tiene miedo en reunirse y congregarse y a pesar de lo que plantean muchos, de que luego habrá una avalancha de reuniones y actividad social multitudinaria, eso no va a pasar por muchos meses, hasta que toda la humanidad esté vacunada contra esta enfermedad que hoy la azota”, defiende el Dr. Vila. “Pueden pasar años hasta que los esquemas de vacunación hayan alcanzado a miles de millones de seres humanos, sin olvidar el coste económico que esto significará para países que han empobrecido con esta gran crisis económica que apenas comienza”.

EL RETO DE LA RESILIENCIA

“Estas nuevas condiciones nos conducen al reto de la resiliencia. La resiliencia es la capacidad de adaptación que tiene la psiquis humana a las nuevas condiciones de existencia. De hecho la capacidad de adaptación es lo que permite la subsistencia de todos los sistemas complejos biológicos y sociales”, explica Vila. “En otras palabras, la Iglesia está llamada a desaprender modelos de comportamientos y a reaprender otros, acordes al nuevo contexto al cual nos enfrentamos”.

Partiendo de esta premisa, el autor ofrece una propuesta de protocolo de actuación que busca:

. Sensibilizar a la pastoral de la importancia de desarrollar una actividad de evangelización intensiva en cada comunidad como vía de dar testimonio de Cristo en nuestra sociedad.

. Proveer una propuesta de actuación para la organización eclesial evangélica, en medio de la crisis sanitaria, social y económica que vive la humanidad.

“Para el logro de los objetivos planteados se tiene como presupuesto teológico y doctrinal que la iglesia cristiana está llamada a crecer y que las situaciones de penuria son un condicionante favorecedor en la humanidad para el florecimiento de la Fe, pues el hombre cuando se siente inseguro se torna más consciente de su vulnerabilidad y se manifiesta más receptivo al mensaje del Evangelio”, señala.

El documento plantea dos tipos de medidas generales: 1) Medidas para desarrollar el ministerio eclesial en la actual restricción de las libertades individuales; y 2) Medidas para desarrollar el ministerio eclesial en la transición de restablecimiento de las libertades individuales.

MEDIDAS EN LA ACTUAL SITUACIÓN DE RESTRICCIONES

Entre las primeras medidas, el Dr. Vila propone entre otras cosas potenciar el discipulado a través de los medios de comunicación (telediscipulado) y adaptar el formato del “liderazgo pastoral vertical” sustituyénndolo por un “liderazgo horizontal bajo supervisión”.

“El liderazgo de la Iglesia debe animar, comisionar y empoderar a su feligresía de manera especial en etapas de crisis para que desarrollen un ministerio de evangelización y discipulado mucho más espontáneo y para que desarrolle todos los medios y alternativas viables para alcanzar a la mayor cantidad de personas posibles”, dice.

También hace una propuesta de estructuración de acompañamiento y discipulado en condiciones de crisis social.

MEDIDAS PARA LA TRANCISIÓN DE RESTABLECIMIENTO DE LAS LIBERTADES

En cuanto a las medidas para desarrollar el ministerio eclesial en la transición de restablecimiento de las libertades individuales, el Dr. Vila propone mantener un protocolo “mixto” de actuación eclesial donde se restablezca el ritmo litúrgico habitual, “sabiendo que va a existir una disminución de asistencia de la feligresía a la vida congregacional de la Iglesia. Por ello no debe eliminarse inmediatamente el sistema de seguimiento online ni de telediscipulado”, aconseja.

“El restablecimiento de la normalidad en todo caso será de manera paulatina, de forma tal que la sociedad no se reincorporará de golpe al ritmo social que antes tenía”, advierte, “la expresividad social en el saludo y en la manera de comunicar afecto cambiará en la sociedad… es muy importante que el liderazgo eclesial comprenda que en situación de emergencia, es una tendencia de los gobiernos en general, no importando el país, de tomar el control de la ciudadanía en un efecto de rebaño”.

CONCLUSIONES

En sus conclusiones, el Dr. Dadonim Vila insiste en que “Nos enfrentamos a cambios sociales transcendentes a toda la actividad económica y al propio comportamiento social” y que por ello “la Iglesia Evangélica debe prepararse para ellos y estimular el cumplimiento de su misión evangelizadora y de servicio a los necesitados”.

Dadonim Vila Morales

Rev. Dr. Dadonim Vila Morales

“El liderazgo de la Iglesia Evangélica debe trabajar globalmente para fortalecer sus nexos y brindar un testimonio digno de las circunstancias que atravesamos. Es su deber defender las libertades individuales que garantizan la libertad religiosa, el derecho de asociación, el derecho de reunión y de culto”, concluye.

>>> Puede descargar aquí el documento completo en formato pdf

El Rvdo. Dr. Dadonim Vila Morales, es PhD Profesor Facultad Teología de Asambleas de Dios de Córdoba, España. Ministro de Culto de FADE. Doctor en Teología. Doctor en Ciencias de la Educación. Doctor en Ciencias Médicas.

Autor: Dadomin Vila Mmorales / Edición (resumen): Actualidad Evangélica (pubicado con permiso del autor)

© 2020- Nota de Redacción: Las opiniones de los autores son estríctamente personales y no representan necesariamente la opinión o la línea editorial de Actualidad Evangélica.

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