(Redacción, 10/04/2026) | Miles de cristianos en Estados Unidos se encuentran en riesgo real de deportación, una situación que afecta a familias y comunidades enteras y que los líderes religiosos califican de crisis moral. El caso del pastor Yeison Cortes Vásquez, recientemente liberado tras 18 días detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), sirve de ejemplo del impacto de estas políticas, especialmente en momentos tan sensibles como la Semana Santa, cuando la Iglesia recuerda el sufrimiento de Cristo y el mandato de amar al prójimo.
“Oramos. Permanecimos firmes. Creímos. Tras 18 días detenido por ICE, el pastor Yeison Cortes Vasquez ha sido liberado y se ha reunido con su familia”, señaló su comunidad en un mensaje publicado en Facebook, que añadió: “Lo que antes era un momento de profundo lamento se ha convertido en un testimonio de esperanza, justicia y el poder de una fiel defensa”.
La detención de Cortes Vásquez, ocurrida el 20 de marzo en Elizabeth (Nueva Jersey), provocó la reacción inmediata de la Coalición Nacional Evangélica Latina (NALEC), miembro de la Alianza Evangélica Latina (AEL), que la calificó de “fracaso moral” y subrayó que este caso refleja un problema mucho más amplio que afecta a la Iglesia en todo el país.
“La aplicación indiscriminada de las leyes de inmigración durante los últimos 14 meses ha destrozado familias y comunidades estadounidenses, y ahora ataca directamente el corazón y el alma de la nación: la Iglesia”, declaró el pastor Gabriel Salguero, presidente de NALEC. Añadió: “Detener a un pastor y negarle la dignidad básica de su fe en este tiempo sagrado es una contradicción moral que debería preocupar a todos los estadounidenses, independientemente de su partido político o tradición religiosa”.
Un informe elaborado por líderes evangélicos y católicos revela que uno de cada doce cristianos en Estados Unidos corre riesgo de ser deportado o vive en un hogar que podría verse afectado por esta posibilidad, lo que convierte la cuestión en una crisis interna de la Iglesia y no solo en un asunto de inmigración.
NALEC pidió a las autoridades federales la liberación inmediata del pastor y mayor rigor procesal en casos que involucren a clérigos, líderes comunitarios y personas con vínculos estrechos con sus congregaciones. Además de su papel religioso, Cortes Vásquez es esposo y padre de tres niñas pequeñas.
TODAY we raise our voices for justice! NALEC stands for Pastor Yeison Cortes, detained by ICE since March 20. With faith leaders, we unite against injustice—embodying Christ’s love this Holy Week. Pray for his immediate release.
— National Latino Evangelical Coalition (@NalecNews) April 2, 2026
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El comunicado de la organización insistió en la necesidad de soluciones justas y compasivas:
“A pocos días de la Semana Santa, su detención nos recordó la dolorosa realidad que muchas familias enfrentan en todo el país. Esto no es solo una cuestión política, sino una crisis moral que afecta el corazón mismo de la Iglesia y de miles de familias”.
Tras la liberación del pastor, la comunidad expresó un mensaje de celebración y esperanza: “Hoy celebramos la restauración. Celebramos a la familia. Proclamamos que el amor y la justicia de Dios prevalecen. Seguimos comprometidos con la defensa de la dignidad, la compasión y las soluciones justas para todos, porque cada persona lleva la imagen de Dios”.
Aunque la liberación de Cortes Vásquez representa un desenlace positivo, líderes religiosos advierten de que miles de creyentes siguen expuestos a políticas migratorias que pueden separar familias y afectar directamente a comunidades enteras de la Iglesia en Estados Unidos.






