(Redacción, 23/04/2026) | La ONG FIET ha puesto en marcha el Teléfono de Ayuda Contra la Trata (ACT) en España, un servicio gratuito, confidencial y operativo las 24 horas destinado a víctimas, profesionales y ciudadanía, con el propósito de facilitar la detección, la atención especializada y la derivación de posibles casos en todo el país mediante un sistema coordinado con recursos sociales, institucionales y policiales.
Un canal directo para identificar situaciones de riesgo
El Teléfono ACT, operativo todos los días del año, incorpora traducción en más de 200 idiomas, lo que amplía su alcance tanto a víctimas como a personas del entorno que puedan mostrar indicios. El servicio ofrece orientación inmediata y activa protocolos de intervención en función de cada situación, siempre bajo criterios de seguridad y confidencialidad.
Desde FIET explican que el recurso está diseñado para facilitar una respuesta coordinada con entidades sociales, administraciones públicas, y Cuerpos de Seguridad del Estado. Su función es actuar como punto de entrada único que permita identificar posibles casos, evaluarlos y derivarlos de forma ágil a los servicios adecuados.
Además de la atención directa, el sistema permitirá recopilar información que contribuya a mejorar la respuesta frente a la trata en España, reforzando la coordinación entre actores implicados.
Una herramienta clave asumida por FIET en 2026
El teléfono fue lanzado inicialmente en 2023 por la organización internacional A21, inspirado en modelos consolidados en otros países. En 2026, FIET ha asumido su gestión integral, lo que incluye financiación, operación y desarrollo.
El director ejecutivo de la entidad, Ezequiel Escobar, subraya la importancia de este tipo de recursos al señalar que muchas situaciones de trata comienzan a detectarse a partir de una sospecha o una llamada, lo que convierte a este servicio en una herramienta clave para activar procesos de ayuda.
Atención integral frente a la explotación
FIET, fundada en 2009, trabaja con personas en situación de vulnerabilidad, con especial atención a víctimas de trata con fines de explotación sexual y laboral. A través de su programa Rescatar y Restaurar, ofrece acompañamiento psicológico, jurídico y social, así como apoyo en formación, empleo e integración. La organización está presente en varias comunidades autónomas y desarrolla proyectos internacionales, con un enfoque centrado en la restauración integral de las personas afectadas.
Un marco internacional que refuerza la respuesta

Este impulso a nivel nacional se produce en paralelo a los debates que se están desarrollando en el ámbito internacional. En la reciente conferencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) celebrada esta semana en Viena, se insistió en la necesidad de mejorar la coordinación entre Estados y de situar la protección de las víctimas en el centro de las políticas públicas.
La conferencia titulada El aumento de los delitos forzados: Cerrando una brecha de seguridad, organizada por la OSCE, analizó el crecimiento de estas prácticas y su impacto en colectivos especialmente vulnerables en el marco de la XXVI Conferencia contra la Trata de personas.
En este contexto, algunas voces religiosas como el Vaticano recalcaron la importancia de evitar enfoques que perjudiquen a las personas afectadas y de avanzar hacia respuestas más integrales. Estas líneas de trabajo refuerzan la relevancia de iniciativas como el Teléfono ACT, que trasladan al terreno operativo la necesidad de actuar de forma eficaz ante una realidad compleja y persistente.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) es el mayor organismo regional de seguridad del mundo, integrado por 57 Estados de Europa, América del Norte y Asia. Su enfoque se centra en apoyar la seguridad integral, que abarca la vertiente político-militar, económica, medioambiental y humana (derechos humanos y democratización).
A través de conferencias como la celebrada en Viena, la OSCE promueve el intercambio de información, el diseño de políticas comunes y la coordinación entre países. Además, impulsa recomendaciones, mecanismos de seguimiento y programas de cooperación para mejorar la prevención, la identificación de víctimas y la persecución de redes criminales, lo que consolida su papel como plataforma clave en la respuesta internacional frente a la trata.





