(Redacción, 11/09/2026) | La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) ha trasladado a la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación (AINODI) un informe esta semana con las principales situaciones de desigualdad y discriminación por motivos religiosos que afronta la comunidad evangélica española, tras la reunión que ambas partes mantuvieron el pasado mes de mayo. El documento llega en un momento clave para el nuevo organismo, que acaba de completar su desarrollo institucional con la aprobación del Estatuto el pasado 22 de julio.
La AINODI es la entidad pública encargada de proteger y promover la igualdad de trato y la no discriminación en España, tanto en el ámbito público como en el privado. Nació del mandato integral para la igualdad de trato y la no discriminación, conocida como Ley Zerolo, y su puesta en marcha se demoró más de dos años respecto al plazo previsto. La fiscal María Teresa Verdugo Moreno, delegada de Delitos de Odio de la Fiscalía Provincial de Málaga, tomó posesión como primera presidenta del organismo en junio de 2025, y el Estatuto aprobado recientemente ha fijado sus funciones finales, su estructura y su régimen de funcionamiento.
Reunión en mayo y disposición a colaborar
El primer contacto se produjo el pasado mes de mayo, cuando FEREDE se reunió con la presidenta y el equipo de la Autoridad. Pese a que el organismo seguía entonces en proceso de implantación, sus responsables expresaron su propósito de colaborar para remediar las situaciones de desigualdad y discriminación que afectan al colectivo protestante en España. La Federación respondió a esa disposición con la elaboración de un informe destinado a dar a conocer esas realidades y a ofrecer vías concretas de cooperación.
Entre las situaciones recogidas en el informe, la Federación destaca la discriminación histórica en materia de Seguridad Social que sufrieron los pastores evangélicos que no pudieron cotizar antes de 1999, las dificultades para la apertura y el mantenimiento de los lugares de culto, los obstáculos al ejercicio efectivo del derecho a la Enseñanza Religiosa Evangélica (ERE) y a la Asistencia Religiosa Evangélica (ARE) en centros públicos, y la desigualdad en materia de financiación respecto a la confesión mayoritaria. Se trata de reivindicaciones que la Federación proclama desde hace años y que ahora traslada al nuevo organismo acompañadas de propuestas de medidas para avanzar hacia la igualdad.
Entre las competencias que el Estatuto atribuye a la AINODI figuran la tramitación de quejas y reclamaciones de las personas que hayan podido sufrir discriminación, la apertura de investigaciones sobre situaciones de especial gravedad, la mediación, la elaboración de estudios e informes y la formulación de propuestas normativas. La Federación confía en que la constitución de la Autoridad suponga un impulso en la actuación de la Administración para combatir estas y otras formas de discriminación que afectan a la comunidad evangélica en España.




