(Redacción, 07/04/2026) | Un total de 40 enfermeras y estudiantes de toda España participaron del 27 al 29 de marzo en el XX Encuentro Nacional de Enfermería Cristiana (EC), celebrado en Los Negrales (Madrid), donde reflexionaron sobre el papel del cuidado espiritual en la atención sanitaria y trazaron nuevas prioridades para el periodo 2026-2030.
El encuentro, organizado por Enfermería Cristiana de España, giró en torno al lema “Cuidado Espiritual Com-pasión” y puso el foco en la necesidad de una atención integral que contemple no solo las dimensiones física y emocional del paciente, sino también su realidad espiritual.
Esta reflexión coincide con la conmemoración del Día Mundial de la Salud, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en su edición de 2026 se celebra bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”. La campaña, de alcance global y con una duración de un año, pone en valor el papel de la colaboración científica para proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el planeta, destacando el enfoque integral de «Una sola salud».
En este contexto, la OMS subraya la importancia de traducir la evidencia científica en acciones concretas y de fortalecer la cooperación internacional. La campaña se apoya, además, en dos grandes citas mundiales: la Cumbre Internacional «Una Sola Salud» (5-7 de abril), organizada por el Gobierno de Francia, y el primer Foro Mundial de Centros Colaboradores de la OMS (7-9 de abril), que reúne a cientos de instituciones científicas de más de 80 países, conformando una de las mayores redes de colaboración científica impulsadas por un organismo de Naciones Unidas.
Asimismo, se hace un llamado a gobiernos, profesionales sanitarios y ciudadanía a apoyar la ciencia, reforzar la confianza en la salud pública y promover soluciones basadas en la evidencia para un futuro más saludable, invitando a participar activamente a través de iniciativas y campañas como #StandWithScience.
En este marco global, propuestas como las abordadas en el encuentro de Enfermería Cristiana dialogan con una visión cada vez más extendida de la salud como realidad integral, donde la atención a la dimensión espiritual puede complementar, desde el respeto y la evidencia, los cuidados clínicos y emocionales del paciente.
En concreto, uno de los ejes principales del encuentro fue la presentación del nuevo plan estratégico 2026-2030, elaborado durante el último año a partir de las aportaciones de ediciones anteriores. Aunque el plan incluye diversas líneas de actuación, la organización ha decidido centrarse inicialmente en cuatro áreas prioritarias.
La primera de ellas, Conecta EC, busca identificar y vincular a enfermeras cristianas en todo el país, así como promover la creación de nuevos grupos y fortalecer los ya existentes. Por su parte, EC Iglesias pretende reforzar el servicio a las iglesias evangélicas mediante un directorio de recursos sociosanitarios que contribuya tanto a la formación como a la acción pastoral y evangelizadora.
El proyecto Acompaña EC, orientado a estudiantes y recién graduados, ofrece mentoría para su desarrollo profesional y crecimiento espiritual. Finalmente, Cuidado Espiritual EC apuesta por una formación más profunda y por un mayor impulso en la aplicación práctica, la investigación y la reflexión bioética ante los retos actuales del ámbito sanitario.
El programa incluyó también la presentación de iniciativas como la labor de Naves de Esperanza, la ONG que acerca atención médica a través de barcos-hospitales, así como otros proyectos vinculados al ámbito evangélico en los cuales existen oportunidades de colaboración y servicio.
Durante el encuentro se celebró la asamblea general, en la que se incorporaron once nuevos miembros y se sumaron jóvenes al equipo nacional, fortaleciendo el relevo generacional y la proyección futura del grupo. La jornada se completó con la presentación de iniciativas sanitarias y evangelísticas en el contexto español, como el Hospital Evangélico de Barcelona y el Proyecto Andrés.
En la sesión final se profundizó en la aplicación práctica del cuidado espiritual en el entorno clínico. Se destacó su impacto positivo en la forma en que los pacientes afrontan la enfermedad, al aportar sentido, esperanza y acompañamiento en medio del sufrimiento.
Asimismo, se ofrecieron herramientas para identificar necesidades espirituales y abordarlas con sensibilidad, respeto y consentimiento del paciente, subrayando la importancia de una presencia compasiva y de generar entornos seguros en la práctica asistencial.
El encuentro concluyó con la celebración de la Santa Cena, cerrando un fin de semana marcado por la formación, la comunión y el compromiso de integrar la fe en el cuidado profesional.





