(Redacción, 20/04/2026) | El Movimiento de Lausana celebró los días 14 y 15 de abril una sesión global en línea centrada en las ciudades de América Latina, con la participación de José Durán, presidente de Movimiento América Latina, en un encuentro dirigido a líderes urbanos, pastores y agentes de cambio. En paralelo, el Dr. Brent Burdick, director de Lausanne Global Classroom, publicó el artículo “Ciudades, acelerando el Evangelio donde vive el mundo”, en el que destaca la relevancia estratégica de los entornos urbanos para la misión cristiana en el contexto actual.
La sesión, enmarcada en el programa Lausanne Movement Cities Deep Dive—Latin America, puso el foco en cómo Dios está obrando en medio de las redes urbanas del continente. Los participantes analizaron los desafíos de las ciudades latinoamericanas y su potencial para el florecimiento espiritual y social, en un momento en el que la urbanización redefine la vida de millones de personas.
En este contexto, las ideas presentadas por Burdick aportan una base bíblica y teológica que refuerza el énfasis del encuentro. El autor sostiene que las ciudades han sido centrales en el plan redentor de Dios desde las Escrituras. Desde los primeros capítulos del Génesis, donde surgen los primeros asentamientos humanos, hasta la visión final de la Nueva Jerusalén en Apocalipsis, la narrativa bíblica muestra a Dios obrando en medio de contextos urbanos.
Burdick recuerda que en el libro de los Hechos, la expansión del Evangelio siguió una dinámica claramente urbana. Ciudades como Jerusalén, Antioquía, Éfeso o Roma se convirtieron en puntos clave desde los cuales el mensaje de Cristo alcanzó regiones enteras. Este patrón se refleja en pasajes como Hechos 19, donde el evangelio echó raíces a través de Éfeso como lugar comercial; «toda Asia oyó la palabra» en el plazo de dos años. Burdick recuerda que ese patrón aún se mantiene y que echar raíces en una ciudad puede transformar la vida de un país entero.
Además, subraya cómo sucesos como Pentecostés (Hechos 2) revelan el carácter multicultural de las ciudades. Personas de diversas naciones escucharon el Evangelio en su propio idioma, lo que anticipa la realidad actual de barrios multinacionales y multilingües. “Las naciones están viniendo a nosotros”, señala Burdick, en referencia a la oportunidad única que tienen hoy las iglesias urbanas.
El artículo también recoge la tensión presente en las ciudades, un aspecto que resonó en la sesión global. En ellas conviven el potencial para el florecimiento humano y profundas expresiones de fragilidad, como la desigualdad, la soledad o la injusticia. Esta dualidad conecta con el llamado bíblico de Jeremías 29 a “buscar la paz de la ciudad”, un mandato que implica no solo proclamar el Evangelio, sino también trabajar por el bienestar integral de la comunidad.
Oportunidad y desafío para la iglesia
Durante la sesión, José Durán enfatizó la necesidad de responder a esta realidad mediante una acción coordinada. Destacó la importancia de formar líderes, establecer iglesias y fortalecer redes que permitan una presencia cristiana relevante en las grandes urbes de América Latina.
Burdick coincide en que la respuesta de la Iglesia debe caracterizarse por la unidad. Retoma la enseñanza bíblica sobre el cuerpo de Cristo para insistir en que las congregaciones deben verse como parte de una misma iglesia en la ciudad. Esta visión cobra especial sentido en entornos donde la diversidad cultural y social exige colaboración y testimonio conjunto.
Otro de los puntos clave es la necesidad de una misión integral. Las ciudades no solo requieren proclamación, sino también una presencia activa en ámbitos donde el testimonio cristiano es débil, como la tecnología, las artes, el deporte o los sectores más vulnerables. En estos espacios, la fe se expresa a través de relaciones, servicio y compromiso sostenido.
El mensaje de la sesión global y de Brent Burdick converge con claridad. Las ciudades son espacios densamente poblados donde se forma la cultura y se encuentran las naciones, lo que abre una oportunidad única para el avance del Evangelio. Como concluye el propio Burdick, “las ciudades son los lugares en los que viven las personas, y donde a Dios le gusta obrar”, una afirmación que resume el llamado a una Iglesia que ora, colabora y sirve con una visión renovada.
El Movimiento de Lausana es una red global de líderes evangélicos comprometidos con la Gran Comisión. Fue fundado en 1974 por el evangelista Billy Graham y el teólogo John Stott durante el primer Congreso Internacional sobre Evangelización Mundial en Lausana, Suiza. Su propósito es conectar a cristianos de todo el mundo, fomentar la colaboración y ofrecer recursos estratégicos para la misión. A lo largo de las décadas, ha impulsado la reflexión y la acción en torno a los grandes desafíos de la evangelización, con un énfasis creciente en el impacto del crecimiento urbano en la misión cristiana contemporánea.





