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ACCIÓN SOCIAL EVANGÉLICA

El Hospital Evangèlic de Barcelona inaugura una unidad para tratar a pacientes frágiles en menos de 24 horas

Mònica Almiñana, gerente del Consorci Sanitari de Barcelona (CSB), durante el acto de inauguración de la UCF. Fotografía: Grup Assistencial Evangèlic en Barcelona.

Con 147 años de historia al servicio de los más vulnerables, el centro evangélico amplía su misión con un dispositivo pionero en Cataluña.

(Redacción, 23/06/2026) | El Hospital Evangèlic de Barcelona y la Atención Primaria del Institut Català de la Salut (ICS) han puesto en marcha la Unidad Comunitaria de Fragilidad (UCF), un dispositivo asistencial que atiende a pacientes crónicos con riesgo de descompensación en menos de 24 horas, sin necesidad de ingreso hospitalario. La unidad, inaugurada el pasado 18 de junio, da servicio a los distritos de Ciutat Vella y Sant Martí, con cerca de 336.000 habitantes, y se convierte en el modelo de referencia que el Consorci Sanitari de Barcelona (CSB) quiere replicar en toda la ciudad.

El hospital lleva 147 años demostrando que la misión cristiana y la excelencia sanitaria son compatibles. El hospital nació en 1879 de la mano de tres líderes evangélicos que habilitaron un piso de alquiler para atender a los enfermos discriminados en los hospitales oficiales de la época. Sobrevivió a la Guerra Civil bajo el amparo de los consulados de Inglaterra, Alemania, Suiza y Estados Unidos, y resistió la dictadura franquista. Actualmente, opera en un edificio de más de 10.000 m² en el barrio de Poblenou con 203 camas, con un modelo asistencial basado en el Compassion Care.

El Compassion Care es el modelo asistencial que inspira el trabajo del hospital. Se alinea con los cinco valores que definen al Grup Assistencial Evangèlic: integridad, compasión, excelencia, cooperación y fe, y se traduce en una atención que abarca lo físico, lo emocional y lo espiritual, tanto del paciente como de su familia.

Mònica Almiñana, gerente del CSB, no deja lugar a dudas sobre el alcance del proyecto: «Este es el modelo que el Consorci tiene como referencia para Barcelona para atender a las personas frágiles, y se está trabajando para replicarlo en la ciudad, integrando una visión sanitaria y social».

Menos urgencias, más vida en casa

La fragilidad afecta al 18% de la población mayor en Cataluña y supera el 25% a partir de los 85 años, con mayor incidencia entre mujeres. Se estima que esa prevalencia seguirá creciendo hasta alcanzar el 20% en 2030. Reyes Gualda, directora general del Hospital Evangèlic de Barcelona, explica por qué hacía falta un dispositivo específico: «Las personas frágiles son especialmente vulnerables ante cualquier evento adverso, como una infección, una caída, un ingreso hospitalario o un cambio de medicación. Esta vulnerabilidad, sumada a la presencia de enfermedades crónicas, hace que su manejo sea complejo y requiera una atención necesariamente personalizada».

La UCF resuelve ese problema con un circuito ágil. Los profesionales de atención primaria, las urgencias del Hospital del Mar, los equipos domiciliarios o el sistema de emergencias pueden derivar a un paciente y este recibe atención en menos de 24 horas. El dispositivo ocupa 400 m² con 13 boxes asistenciales y capacidad para 20 personas al día. Cada atención dura aproximadamente tres horas e incluye analíticas, ecografías, electrocardiogramas, tratamientos endovenosos, ferroterapia, oxigenoterapia y curas especializadas, todo en un mismo espacio y sin traslados.

Las patologías más frecuentes son la insuficiencia cardíaca, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la anemia. Manuel Díaz Pato, de 88 años, ha pasado por la UCF en ocho ocasiones y lo describe sin rodeos: «Antes, cada vez que me encontraba mal, acababa ingresado en urgencias. Aquí vengo y me tratan de inmediato: me hacen analíticas, radiografías y me dan lo que necesito para cuidarme en casa. Para la gente mayor, esta unidad es una bendición».

Un equipo, un plan, una persona

Lo que distingue a la UCF del modelo convencional es su enfoque integral. El equipo reúne profesionales de medicina, enfermería, fisioterapia, trabajo social y terapia ocupacional, y trabaja de forma coordinada con los recursos sociales del territorio. Cada paciente tiene un Plan de Intervención Individualizado Compartido (PIIC) que se actualiza en cada visita. La unidad puede derivar hacia el domicilio, hacia atención ambulatoria o hacia una estancia hospitalaria breve, según lo que cada situación requiera.

Ricard Riel, gerente de la Gerencia de Atención Primaria y a la Comunidad Barcelona Litoral-Izquierda del ICS, apunta al objetivo clínico: «El objetivo es agilizar las transiciones de estos pacientes entre los distintos niveles asistenciales, mejorando sus experiencias de salud y la prevención de las complicaciones derivadas de las enfermedades que padecen».

La iniciativa se enmarca en la estrategia CAIROS (Comitè d’Avaluació, Innovació i Reforma Operativa del Sistema de Salut) e integra también el apoyo del Ajuntament de Barcelona. El servicio funciona de lunes a viernes de 8 a 20 horas y los fines de semana de 9 a 15 horas.

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