(Redacción, 30/07/2026) | España es uno de los principales países de destino y tránsito de la trata de seres humanos y el tercer país del mundo en demanda de prostitución. Según datos del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), las fuerzas de seguridad liberaron a 1.794 víctimas de redes de trata y explotación en 419 operaciones en 2024. En el Día Mundial contra la Trata de Personas, la comunidad evangélica en España cuenta ya con una respuesta institucional propia que combina intervención directa, innovación tecnológica y formación a cuerpos de seguridad del Estado.
Uno de cada tres hombres en España reconoce haber pagado por sexo al menos una vez en su vida, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Cada día se denuncian en el país 14 violaciones y 55 agresiones sexuales, de acuerdo con el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior. Las investigaciones señalan que las consecuencias para las víctimas de trata son comparables al estrés postraumático complejo que se observa en contextos de tortura y conflicto armado.
Diaconía, la respuesta institucional de la comunidad evangélica
Diaconía es la entidad protestante de referencia en acción social en España y una de las principales organizaciones especializadas en la lucha contra la trata. A través de sus programas #RompeLaCadena, Trabajo Digno y Generarte, Diaconía atendió en 2025 a 412 personas en intervención directa, de las cuales 379 fueron mujeres y 33 menores. La entidad dispone de 63 plazas de acogida, 6 unidades móviles de detección y 7 oficinas distribuidas por Madrid, Lugo, Cádiz, Jerez de la Frontera, Santa Cruz de Tenerife, León, Zaragoza y Castellón.
Además, el alcance de Diaconía en la lucha contra la trata va más allá de la atención directa a las víctimas. La entidad desarrolla una labor de prevención y sensibilización que en 2025 llegó a 2.679 personas de forma presencial y a 96.686 a través de campañas digitales como #DesactivaLaTrata y #ACT, orientada esta última a la población juvenil. A través de ellas, proporciona formación para que la sociedad sepa reconocer los indicadores de trata en su entorno y conozca cómo actuar cuando los identifica. Junto a esta labor, Diaconía formó de manera especializada a 2.071 personas durante el pasado año, entre las que se incluyen agentes de la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Fiscalía, los Colegios de Abogacía y los Puntos de Violencia de Género de la Comunidad de Madrid.
Por otra parte, lo que distingue la intervención de Diaconía es su capacidad para generar herramientas sistémicas que multiplican la detección de casos. La entidad ha desarrollado soluciones tecnológicas como SALUDETECT, orientada a la detección en el ámbito sanitario, CEJ para la identificación de empleo fraudulento, RAIT para la detección en plataformas de mensajería y DAT para el control en zonas fronterizas. Estas herramientas, pioneras en el ámbito de la lucha contra la trata, han despertado el interés de organismos internacionales como la OSCE y la OEA.
FIET, rescate y restauración residencial
Junto a la labor institucional de Diaconía, la organización FIET, fundada en 2009 por Fiona Bellshaw y dirigida desde 2019 por Ezequiel Escobar, complementa la respuesta evangélica desde el rescate y la restauración residencial de las víctimas. Durante 2025, FIET realizó 11.605 actuaciones y atendió a 1.949 mujeres víctimas de trata y explotación sexual a través de su programa Rescatar y Restaurar. La entidad llevó a cabo 46 rescates, de los cuales 17 víctimas accedieron a sus recursos residenciales propios para iniciar un proceso de restauración integral.
Las Casas Nuevos Comienzos de FIET, presentes en cinco comunidades autónomas, acogieron a 45 mujeres y 6 menores durante 2025. Se trata de hogares terapéuticos que favorecen la recuperación emocional, física y social. En Melilla, FIET ha inaugurado una nueva casa que se ha convertido en el primer recurso residencial especializado en trata en la frontera con África, con capacidad para 14 mujeres y plazas para sus hijos. La entidad es además la primera ONG del sur de Europa con un despacho de abogados propio especializado en trata, a través del cual realizó 147 intervenciones jurídicas en 2025.
El reto en las congregaciones locales
Más allá de estas respuestas organizacionales, la comunidad evangélica tiene todavía mucho por hacer. Así lo muestra, la investigación realizada por el presidente de FEREDE, Esteban Muñoz de Morales, entre iglesias evangélicas que trabajan directamente con víctimas de trata y que revela que el 80% de las congregaciones no posee un protocolo formal de actuación pastoral ante casos de explotación sexual, aunque el 100% reconoce la necesidad urgente de contar con uno. El 60% no ha capacitado a sus miembros para acompañar a víctimas de trata y el 40% carece de bibliografía cristiana especializada en la materia.
Por otra parte, las conclusiones del III Foro de Reflexión Interdenominacional de FEREDE, que reunió a 130 líderes, pastores y profesionales de distintas denominaciones, identificaron cinco acciones concretas para que las congregaciones evangélicas puedan dar una respuesta eficaz ante la trata. La primera y más urgente es la elaboración de un protocolo de prevención y derivación que establezca cómo debe proceder una iglesia ante un caso de trata. Las otras cuatro son la formación anual del liderazgo en detección y acompañamiento, la creación de un canal confidencial atendido por personas formadas, el establecimiento de alianzas con recursos especializados externos y una comunicación responsable que proteja la privacidad de las víctimas y evite compartir sus historias sin la debida preparación ni consentimiento.
Actualmente, existen más de 3.000 iglesias evangélicas en España que están presentes en las mismas comunidades autónomas en las que se registra mayor incidencia de explotación sexual. La comunidad evangélica reflexiona en que, aunque existen herramientas y formación disponibles a nivel institucional, muchas congregaciones locales aún no las han adoptado de manera sistemática. Cada iglesia, según su contexto y capacidad, tiene esa responsabilidad de implementar protocolos, formación y alianzas, con la posibilidad de apoyarse en recursos externos especializados. Un día como hoy, dedicado a la lucha internacional contra la trata, es una oportunidad para seguir avanzando en esta materia y reflexionar sobre cómo adoptar medidas que permitan convertir la presencia territorial de las iglesias locales en una respuesta real y cercana a las víctimas.





