(Redacción, 08/04/2026) | Un reciente estudio de World Relief, elaborado por Lifeway Research, revela que los pastores de Estados Unidos mantienen posiciones sobre la inmigración que equilibran el respeto al Estado de derecho con una profunda preocupación por la dignidad humana de quienes se ven obligados a abandonar sus países.
La encuesta, realizada entre enero y marzo de 2026, recogió las respuestas de 667 pastores de iglesias evangélicas de todo el país, ofreciendo un panorama claro de cómo el liderazgo evangélico aborda uno de los debates sociales más candentes del momento.
Según los datos, el 98% de los pastores encuestados considera imprescindible que cualquier reforma legislativa sobre inmigración irregular respete «la dignidad que Dios otorga a cada persona” , un consenso que trasciende divisiones políticas y denominacionales.
Asimismo, el 94% defiende la protección de la unidad familiar, el 92% subraya el respeto al Estado de derecho, el 89% apoya la existencia de fronteras seguras y el 78% respalda la creación de un camino hacia la ciudadanía para quienes residan en el país en situación irregular y cumplan ciertos requisitos.
Por otra parte, el 98% de los pastores opina que la inmigración legal es beneficiosa para Estados Unidos, y el 82% considera que el país tiene una responsabilidad moral de acoger a los refugiados.
El estudio también refleja la tensión interna dentro del liderazgo. El 38% de los pastores estima que el nivel actual de detenciones y deportaciones es excesivo y debería reducirse, mientras que el 18% lo considera insuficiente. Además, el 75% se opone a la deportación de afganos que se convirtieron al cristianismo o colaboraron con el ejército estadounidense como intérpretes y que habían entrado legalmente al país.
Sobre los recortes presupuestarios al programa PEPFAR, (Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del SIDA, por sus siglas en inglés), principalmente en África, el 51% de los pastores se declara en contra, frente al 33% que los respalda.
En cuanto a la atención del tema en las iglesias, sólo el 47% de los pastores reconoce haber tratado la situación de los refugiados, el desplazamiento forzoso y la inmigración en alguna predicación o enseñanza. Además, apenas el 24% dirige actualmente un ministerio de apoyo a refugiados o inmigrantes.
Entre quienes no han abordado el asunto desde el púlpito, los motivos principales son percibir que el tema no es relevante para su congregación (22%) o sentirse insuficientemente preparados para tratarlo (19%).
Los resultados de este estudio llaman a la Iglesia evangélica a no permanecer al margen de un debate con profundas implicaciones éticas y bíblicas. El consenso abrumador en torno a la dignidad humana como principio rector de la política migratoria, junto con el apoyo mayoritario a soluciones que integren seguridad y misericordia, demuestra que las convicciones del Evangelio siguen guiando a quienes ejercen el liderazgo espiritual en Estados Unidos.






