,

AYUDA HUMANITARIA

Diaconía y World Vision piden a la comunidad evangélica que mantenga la solidaridad con Venezuela

Fotografía: Diaconía

Las fuertes lluvias de los últimos días han empeorado considerablemente las condiciones de las familias desplazadas que viven en tiendas de campaña y asentamientos improvisados.

(Redacción, 10/07/2026) | A dieciséis días del terremoto doble que sacudió Venezuela, la emergencia humanitaria no ha terminado. Diaconía, brazo de acción social de FEREDE, continúa acompañando a las familias afectadas junto a la ONG World Vision, que ha atendido ya a 14.991 personas en las zonas más dañadas. Según las cifras oficiales del Gobierno y confirmadas por la ONG, el terremoto ha dejado al menos 3.342 fallecidos, 16.740 heridos y 157 desaparecidos, y las fuertes lluvias de los últimos días han agravado la situación.

En una publicación reciente en sus redes sociales, Diaconía ha recordado que la necesidad no desaparece cuando la cobertura mediática se reduce y ha pedido a la comunidad evangélica española que mantenga su apoyo. La organización colabora con World Vision para que las familias puedan recuperarse con dignidad.

La lluvia agrava la crisis

Las fuertes lluvias de los últimos días han empeorado considerablemente las condiciones de las familias desplazadas que viven en tiendas de campaña y asentamientos improvisados, con riesgos adicionales para su salud y su seguridad. Los hospitales y centros de salud siguen desbordados tras haber atendido a 12.841 pacientes. Las clases se reanudaron el pasado lunes en las zonas no afectadas, pero las evaluaciones de infraestructuras y las operaciones humanitarias continúan en las comunidades más dañadas.

La Guaira sigue siendo el estado más afectado, aunque ya se han registrado repercusiones en al menos siete estados. A nivel nacional, 58.870 edificios han sufrido daños. Además de las cifras oficiales de desaparecidos, más de 61.000 personas siguen sin ser localizadas a través de los sistemas de localización de familiares, un indicador independiente del recuento oficial que se espera que descienda a medida que se restablezcan las comunicaciones.

Casi 15.000 personas atendidas

Desde el inicio de la emergencia, World Vision ha prestado ayuda a 14.991 personas de 4.306 hogares mediante la distribución de cestas de alimentos, kits de higiene y agua, kits recreativos y actividades de protección infantil en La Guaira, Caracas y Miranda. La red «Esperanza Sin Fronteras», formada por más de 2.000 voluntarios de comunidades religiosas, ha sido fundamental para ampliar la respuesta y llegar a las comunidades más vulnerables.

Diaconía sigue canalizando la solidaridad de la comunidad evangélica española con esta emergencia. Las aportaciones pueden realizarse a través de la página web de Diaconía, por transferencia bancaria a la cuenta de CaixaBank con concepto «Emergencia Venezuela» o mediante Bizum al número 05005.

Preocupación por el medio y largo plazo

World Vision ha expresado su preocupación por las repercusiones a medio y largo plazo de la catástrofe. Entre los principales riesgos, la organización señala el rápido deterioro de las condiciones de salud pública en las comunidades afectadas, con infestaciones de roedores y acumulación de residuos por la falta de servicios de agua, electricidad y gas. También advierte de una creciente vulnerabilidad psicosocial entre los menores desplazados que viven en refugios y asentamientos informales, y del riesgo elevado de brotes de enfermedades asociados al agua no potable, el hacinamiento y el deterioro del saneamiento.

A ello se suman unas pérdidas económicas estimadas entre el 2% y el 10% del PIB según Cáritas, lo que amenaza directamente los medios de vida de las familias más afectadas. La interrupción de la educación infantil en los estados más dañados también preocupa a la organización, que considera necesario evaluar la infraestructura escolar antes de que las clases puedan reanudarse de forma segura.

El director nacional de World Vision Colombia y Venezuela, Peter Gape, ha destacado la importancia de la respuesta conjunta. «La solidaridad está marcando una verdadera diferencia en Venezuela. Gracias a la dedicación de nuestro personal, voluntarios, iglesias y socios, estamos llegando a miles de personas afectadas por esta catástrofe. Sin embargo, la magnitud de esta emergencia requiere un apoyo sostenido. Seguimos comprometidos a garantizar que cada niño y niña y cada familia puedan encontrar protección, esperanza y oportunidades para reconstruir sus vidas con dignidad», afirmó.

Scroll al inicio