(Redacción, 28/05/2026) | Diaconía ha puesto en marcha este mes dos programas sociales en Madrid y Málaga que abordan la prevención de la explotación sexual juvenil y la inclusión de las personas mayores migrantes. La entidad busca sensibilizar sobre la normalización del sugardating entre los estudiantes y combatir la soledad de quienes envejecen lejos de sus países. Estas acciones responden a la necesidad de proteger la integridad de los colectivos vulnerables y ofrecen alternativas basadas en el respeto y el acompañamiento comunitario.

El desafío de la juventud frente a la cultura del sugardating
Una de las propuestas principales se titula – Sugars, + Reales y ha tenido un impacto directo en el metro de Madrid, específicamente en las estaciones de Moncloa y Ciudad Universitaria. Los miles de estudiantes que transitan por estas zonas han encontrado mensajes que indican que ser un sugar no es un buen plan y que ser una persona real es lo que otorga verdadero valor. Esta campaña nace porque las relaciones basadas en el apoyo económico a cambio de compañía o vínculos sexoafectivos están creciendo en España y se están normalizando como una opción aceptable entre los más jóvenes. La organización advierte que este escenario es preocupante porque fomenta relaciones de profunda desigualdad que pueden derivar en situaciones de explotación sexual y trata de personas.
Datos sobre la explotación en el entorno digital
La necesidad de esta intervención se apoya en cifras que provienen de estudios recientes de Save The Children. El informe revela que el 40,4% de los jóvenes admite que la expectativa de recibir dinero o regalos es uno de los motivos principales para intercambiar contenido sexual en internet. Además, se ha comprobado que el 36% de las víctimas de explotación sexual que son menores de edad fueron contactadas originalmente a través de páginas web de sugar daddies o plataformas similares. Estos datos demuestran que lo que muchos jóvenes consideran una broma o una forma fácil de obtener recursos es en realidad la puerta de entrada a redes de criminalidad que atentan contra la libertad humana.
Un concepto basado en la autenticidad y el respeto
David Santos Velado es el responsable de sensibilización de la plataforma #DesactivalaTrata en Diaconía y señala que han identificado esta normalización incluso en el lenguaje cotidiano de los centros educativos. Por este motivo decidieron utilizar la palabra «Real» para articular su propuesta ya que es un término con una connotación muy positiva entre la juventud actual. El objetivo de la campaña es resignificar este concepto para que represente la autenticidad, la igualdad y el rechazo a la explotación de las mujeres. Se busca que el joven «Real» sea aquel que no acepta estas lógicas de consumo humano y que valora las relaciones basadas en el respeto mutuo.
Herramientas audiovisuales y apoyo de creadores de contenido
Para que el mensaje llegue de forma efectiva se ha producido un cortometraje de dos minutos que presenta una conversación cotidiana entre dos amigos sobre si el modelo de «sugar» es adecuado. La pieza evita el tono acusador y prefiere mostrar la duda y la reflexión natural que surge de una charla sincera entre iguales. Además la estrategia digital cuenta con la colaboración de ilustradores reconocidos en redes sociales como Óscar Alonso de la cuenta @72kilos y María Murnau de @feministailustrada. Estas colaboraciones permiten que el mensaje de prevención alcance a millones de seguidores y genere una conciencia crítica sobre la mercantilización de los vínculos afectivos.
El programa de inclusión para la población mayor migrante
De forma paralela, la entidad ha lanzado en las ciudades de Málaga y Madrid el programa MayorEsComunidad. Esta iniciativa se dirige específicamente a personas migrantes de más de 60 años que deseen participar en encuentros que promueven su bienestar emocional y su integración social. Envejecer fuera del país de origen multiplica los riesgos para la salud mental debido a la lejanía de la familia y a las barreras culturales o idiomáticas. Por ello el proyecto establece círculos de cuidado y talleres de resiliencia donde los participantes comparten sus saberes y sus experiencias de vida para sentirse parte de una comunidad que los acompaña.
Una metodología para todo el territorio nacional
Los encuentros en Málaga se realizan los martes por la tarde en la avenida de Andalucía mientras que en Madrid se llevan a cabo los martes por la mañana en la calle de Julián Camarillo. El programa cuenta con el respaldo del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y funciona como un laboratorio de datos para el equipo técnico. El propósito final es documentar una estrategia de intervención que sea replicable en otras ciudades con mucha población migrante como Sevilla, Valencia o Bilbao. De esta manera se asegura que la atención psicosocial a este colectivo sea efectiva y que se respeten siempre sus derechos fundamentales.




