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AMÉRICA LATINA / COLOMBIA

CEDECOL denuncia presiones armadas sobre líderes religiosos en la recta final electoral colombiana

Imagen creada con IA

La Confederación Evangélica de Colombia alerta sobre amenazas e intimidaciones contra pastores e iglesias en un clima de fuerte polarización y riesgo en varias regiones del país. En su comunicado, pide garantías a las autoridades electorales y un seguimiento reforzado de observadores nacionales e internacionales.

(Redacción, 19/06/2026) | CEDECOL, entidad representativa de la comunidad evangélica colombiana, miembro de la Alianza Evangélica Latina (AEL), ha alzado la voz en un momento especialmente delicado para la democracia colombiana: tras la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, la campaña entra en su fase decisiva con segunda vuelta prevista para este próximo domingo 21 de junio de 2026. En ese contexto, la entidad evangélica rechaza las presiones, amenazas e intimidaciones atribuidas a grupos armados contra pastores, iglesias y otras organizaciones civiles, y subraya que ninguna estructura criminal puede sustituir la voluntad soberana del pueblo.

Un comunicado de alerta

El texto de CEDECOL es claro al vincular estas denuncias con una vulneración directa de la libertad religiosa, la libertad de conciencia y los principios democráticos. La confederación considera especialmente grave que quienes sirven a la comunidad desde el acompañamiento espiritual, la reconciliación y la construcción de paz sean objeto de amenazas o actos de intimidación.

La organización también rechaza cualquier intento de constreñir al elector o de usar el miedo y la violencia para influir en el voto. Además, pide a la Defensoría del Pueblo que refuerce las Alertas Tempranas Electorales y solicita medidas eficaces de prevención, protección e investigación a la Procuraduría, la Fiscalía, la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral.

Contexto político

La denuncia llega tras una primera vuelta muy competitiva, en la que Abelardo de la Espriella quedó por delante con 43,74% de los votos e Iván Cepeda obtuvo 40,9%, lo que obligó a celebrar segunda vuelta el 21 de junio. El resultado refleja una fuerte polarización y una disputa cerrada entre dos proyectos políticos de signo muy distinto.

Al mismo tiempo, el proceso se desarrolla en un país donde la violencia política sigue pesando sobre el ejercicio democrático. La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), destaca que la elección se celebró en un contexto de fuerte preocupación por la seguridad, la presencia de grupos armados ilegales y la presión sobre votantes, candidatos y líderes sociales; además, menciona que la Misión de Observación Electoral y otros organismos advirtieron antes de los comicios sobre esos riesgos.

Dimensión religiosa y social

La relevancia del comunicado no es solo política, sino también religiosa. CEDECOL habla en nombre de iglesias que se presentan como parte de la vida cívica del país y como defensoras de la paz, los derechos humanos y el voto libre, de modo que la presión contra pastores no se interpreta solo como un ataque individual, sino como una agresión a toda una comunidad de fe.

Por eso la confederación pide vigilancia especial a la MOE, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, la OEA, la ONU y otros organismos internacionales. Esa petición busca añadir escrutinio externo precisamente en los territorios donde se han reportado riesgos y posibles interferencias armadas.

Libertad religiosa y libertad de voto van unidas

La actuación de CEDECOL resulta oportuna y coherente con su papel como voz representativa de la comunidad evangélica colombiana: denuncia una amenaza concreta, protege a las comunidades afectadas y recuerda que la libertad religiosa y la libertad del voto van unidas. En un entorno tan tenso, su mensaje cumple además una función cívica: poner límites morales y democráticos a la intimidación.

De cara al 21 de junio, cabe esperar una segunda vuelta muy disputada, con mayor vigilancia institucional, presión internacional y probablemente un debate todavía más polarizado. Si las alertas de CEDECOL y de otros organismos consiguen traducirse en protección real sobre el terreno, el proceso podrá llegar con más garantías; si no, persistirá el riesgo de que la violencia y el miedo condicionen la participación.

Fuente: AEL, Infobae, otras / Redacción: Actualidad Evangélica

Fuente: AEL, Infobae, otras / Redacción: Actualidad Evangélica

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